¿Qué os parecería hacer un viaje de 400 años en una mastodóntica estación espacial? Pues eso nos ofrece el tráiler de lanzamiento de Insomnia: The Ark.

Casi una década ha pasado desde que el título comenzase su andadura en Kickstarter, concretamente ocho años de espera. Pero por fin este mismo mes vamos a poder comprobar qué aventuras viviremos en la metrópolis en la que viajamos. Para celebrarlo sus desarrolladores nos regalan el tráiler de lanzamiento de Insomnia: The Ark, en el que nos explican un poco de lo que podremos encontrarnos.

¿Hemos llegado ya?

Studio Mono junto con Herocraft nos invitan a una odisea espacial en busca de un nuevo hogar para la humanidad. Pero 400 años son demasiados y dentro del arca las cosas se han desmadrado un poco. Nuestro protagonista despierta de un sueño criogénico con una rara enfermedad psicológica que nos confiere habilidades especiales.

Con este punto de partida nos aventuramos en un Action RPG, en el que la exploración será un punto muy importante, aunque también peligroso. Pero gracias a ello podremos conseguir valiosos recursos y tecnología con la que equipar y mejorar a nuestro personaje. Deberemos tener en cuenta el hambre la sed y la fatiga durante nuestro viaje. En principio se nos ha comentado que podrán acompañarnos hasta cuatro NPC para ofrecernos ayuda.

El combate será en tiempo real en un juego donde la trama será bastante intrincada, con toma de decisiones que afectarán al mundo que nos rodea. Nos han prometido unas 70 áreas para explorar de manera no lineal. Esto elevará su duración hasta unas 60 horas de juego con variedad de misiones y algunos minijuegos de hackeo. Durante nuestro periplo nos podremos encontrar con hasta 250 NPC con los que conversar. Se nos asegura que tendremos hasta 12 finales diferentes en función de nuestras elecciones.

Ya no tendremos que esperar mucho puesto que el día 27 de septiembre y a un competitivo precio de 29.99 euros estará disponible. Eso sí, únicamente en PC a través de Steam. En cuanto podamos probarlo os traeremos nuestras impresiones culpables.

Allons-y!