Abatron - Primeras impresiones

En la tranquilidad que da el alejamiento del campo de batalla es fácil respirar hondo, concentrarse y empezar a planear la estrategia que seguirán tus tropas. Sin embargo, una vez inmerso en la lucha por la supervivencia del más fuerte es mucho más difícil recordar cuáles son los pasos a seguir para alcanzar la victoria. Algo así deben tener en mente los autores detrás de Abatron.

Y es que se trata de un videojuego de estrategia en tiempo real al estilo StarCraft, incluyendo la estética futurista y con especies alienígenas, que posee una característica que lo diferencia de lo habitual en este género: la posibilidad de encarnar a uno de los miembros de las tropas que generas en la base.

Abatron - Primeras impresiones

De esta forma tienes la opción tanto en primera como en tercera persona de encabezar a tus ejércitos a la victoria frente al enemigo. Un concepto original que da una pequeña vuelca de tuerca a la forma de jugarlo y añade gran diversidad a la hora de utilizar tus recursos para aplastar al enemigo. No, es broma, la verdad es que falla estrepitosamente.

Lo cierto es que las partidas empiezan de la misma forma rutinaria que caracteriza al género: empiezas a mejorar los sistemas que generan tus recursos y vas construyendo pequeñas tropas para explotar al terreno. Así, vas convirtiendo el grano de arena con el que partes en una montaña que se erige frente a tus adversarios. En este sentido Abatron no se sale de lo establecido ya por sus antecesores en la estrategia en tiempo real y de hecho se siente bastante corto en cuanto a posibilidades, aunque no considero que deba ser juzgado excesivamente por ello ya que falta todavía un año para su lanzamiento.

Abatron - Primeras impresiones

El problema está en lo que vende el juego con bombos y platillos: su faceta de juego de disparos a la vez que de estrategia isométrica. Uno de los pilares más importantes que posee y que, sin embargo, se viene abajo por su propio pie.

La primera ocasión que el juego te ofrece escoger a un soldado de los creados para utilizarlo tiene su gracia y lo cierto es que los controles en ese sentido no funcionan nada mal. El fallo no está ahí, sino en su función. La realidad es que el controlar a una de tus tropas para liderar un ataque o defender la base apenas afecta al desarrollo de las batallas que tengan lugar. Lo que debía ser un valor añadido considerable se convierte en poco más que una anécdota, porque por muy bien que dispares lo cierto es que la IA de por sí dispara mejor. Lo único que añade el tener un soldado bajo tu poder es que le otorga la capacidad de subir niveles y adquirir habilidades, pero su capacidad de cambiar el transcurso de una partida en ínfima en comparación con el que sustenta el apartado estratégico.

Abatron - Primeras impresiones

Para verificar que esto no era una simple impresión mía -aunque ya habría sido extraño de por sí, teniendo en cuenta lo ya expuesto- la primera partida contra la máquina usé esta capacidad, tal y como el juego afirma que se ha de hacer. Parecía que todo iba bien y me disponía a hacer un ataque sorpresa a la base de Enemigo genérico número 546, pero en ese mismo momento fui atacado por Otra peña que pasaba por ahí 752. Perdí la partida. En la segunda ocasión pasé totalmente de acoger entre mis brazos a uno de los bichitos que generaba de continuo en mi base y me concentré en jugar como lo haría en cualquier otra obra de estrategia en tiempo real. En este caso gané la partida.

Repetí esto varias veces y recogí resultados diversos: ganar o perder no dependía de usar o no a tus ejércitos en primera persona, sino simplemente en saber gestionar bien tus recursos, defender la base y atacar en el momento oportuno. Se confirmó lo ya dicho. En este juego el factor shooter no pasa de lo anecdótico y ese es un problema demasiado gordo como para que puedan pasarlo por alto los creadores.

Abatron - Primeras impresiones

Aun así, no me gustaría ser demasiado duro con las intenciones de un juego indie al que le queda todavía un largo año de desarrollo. La idea de añadirle una jugabilidad de disparos a la clásica gestión de recursos del género es buena, simplemente no está implementada con el suficiente impacto en el desarrollo de la partida como para que pase de lo anecdótico. Si se dan cuenta de ese error y lo corrigen antes de la versión final podría salir algo bastante interesante.

Solo queda añadir que, aunque en esta versión solo está disponible un mapa, este resulta bastante vistoso. El foso de piedra y lava en el que tienen lugar los combates de esta demo cumple gráficamente y la única pega en ese sentido es el diseño genérico de las tropas, que podrían haber salido de cualquier otra obra de ciencia ficción.