La actualización de diciembre de Xbox One ha mejorado el rendimiento de la eSRAM

Xbox One ha recibido una nueva actualización este mes de diciembre, y a juzgar por las declaraciones de Techland, estudio encargado del prometedor Dying Light, parece que le ha sentado de maravilla a la eSRAM de la consola de sobremesa de Microsoft, mejorando su rendimiento.

dying light

Hace varias semanas, los chicos de Techland afirmaron que todos sus esfuerzos se iban a centrar en llegar a los 1080p de resolución y 30 imágenes por segundo en consolas, una cifra que parece que van a lograr alcanzar sin problemas, al menos, en Xbox One gracias a esta nueva actualización.

Maciej Binkowsi, diseñador jefe de Techland, ha explicado las bondades del SDK publicado por Microsoft el pasado 12 de diciembre:

En términos de ventajas, lo principal es lo mucho que ha mejorado el control de la eSRAM. La nueva API permite hacer mucho más con la eSRAM, cosas que los desarrolladores siempre quisieron hacer pero no eran fácilmente accesibles.

Esto, junto a mejores herramientas PIX, nos permite mejorar el rendimiento y ajustar el uso de la eSRAM.

Resumiendo, el nuevo SDK de Microsoft ha mejorado el acceso a la eSRAM de Xbox One, esto se traduce en una mejor gestión de la misma. Esta memoria de tan sólo 32 megas de rápido acceso, ha sido uno de los mayores problemas de la consola, no por ser lenta, sino por ser escasa, lo que hacía que muchos juegos no llegarán a los tan ansiados 1080p de resolución y quedarán siempre por debajo de los de PlayStation 4.

De ser así, la balanza se igualaría, y visto que ninguna de las dos consolas son capaces de llegar a la dupla 1080p y 60 imágenes por segundo, las cosas se van a poner muy calentitas.

 

Dying Light se pondrá a la venta el próximo 27 de enero en PC, PlayStation 4 y Xbox One. ¿Empezamos ya con la porra de en que consola se verá mejor?

Vía: GameSpot.