Hablamos con el campeón del mundo cooperativo de PES League, todavía con la emoción en su voz. Así es un grande de nuestra historia: Álex Alguacil.

Este fin de semana se ha hecho historia en los esports. Álex Alguacil se ha proclamado campeón del mundo cooperativo y subcampeón individual del PES League World Tour 2018. En el breve temario de los libros españoles de historia de los esports se ha escrito un nuevo capítulo.

El joven granadino nos hizo vibrar. Cogió la bandera de la emoción y la agitó delante de los espectadores que asistieron al evento, y de los que lo vieron en directo en el streaming de Konami.

Pasó momentos complicados. Por supuesto. Tras el tercer partido de grupos, hubo momentos angustiosos. Un pequeño fallo en la aplicación que llevaba las clasificaciones no dejaba nada claro si era el español o el japonés Sofia el jugador clasificado para semifinales. Tras unos minutos, Álex respiró tranquilo. Por fin se había desecho de la fase de grupos.

Luego llegó la gloria. El torneo cooperativo era su apuesta personal. De hecho partían como favoritos. No en vano, a su lado jugaba el mejor jugador del mundo, Ettorito, que a la postre iba a proclamarse campeón individual también.

Hemos podido hablar con nuestro campeón. Ya no en Barcelona, donde se celebró el Mundial, sino en Dinamarca. Se encuentra promocionando el futuro de PES junto a Konami.

Pregunta: Felicidades. Ha sido la hostia. ¿Se puede decir así?

Álex Alguacil: Ha sido la hostia por supuesto. Todavía estoy intentando asimilarlo.

P: ¿Qué sentiste al levantar el trofeo?

Álex: Estaba muy raro la verdad. Era como si no pasara nada. Estaba emocionado, pero a la vez muy cansado. Era una mezcla de emoción, cansancio, ilusión,… Ha sido mucho trabajo en todo este año. El hecho de haberlo ganado, y como se ha ganado, con los penaltis y ese último que tuve que parar. Tenía toda mi familia delante, amigos… Fue todo muy bonito.

Álex Alguacil jugará las semifinales de PES 2018

P: ¿Quién te acompañó en esta aventura?

Álex: Estuvo mi padre, mi madre, mi hermano, mi cuñada, mi tío, amigos de Granada, de Barcelona, gente de la comunidad [de PES]. Era el momento perfecto para ganar el título mundial.

P: ¿De quién te acuerdas en un momento tan feliz?

Álex: Me acuerdo de todo el mundo. Sé de dónde vengo y cuáles fueron mis inicio. De cualquier persona que haya compartido conmigo alguna experiencia, algún evento, un torneo, un viaje… De cada uno de ellos he aprendido muchas cosas. La suma de todo me hace estar aquí. Sobre todo me acuerdo de la gente que me ha ayudado este año a entrenar, la gente de Málaga, de Madrid… Para llegar aquí cualquier persona necesita trabajar muchísimo, mucha confianza, creérselo más que nadie, pero también la ayuda de la gente que está con él y hacer posible lo que hemos logrado.

P: ¿El peor momento fue la famosa tanda de penaltis?

Álex: No fue el peor momento. Fue angustiosa, pero el peor momento fue antes, al final de la fase de grupos. Me enfrentaba a Ettorito, valía el empate, pero contra él no podía pensar en eso. Concluyó el partido y jugó mejor que yo. Me ganó 3-1, y cuando ya parecía que iba a volver a caer en la fase de grupos de un mundial, saltaba la campanada en el partido que se estaba jugando en el mismo momento, un gol del brasileño me daba el pase a semifinales. Hubo, además, un momento de confusión con la aplicación que llevaba la clasificación en el torneo: no tenía en cuenta en caso de empate, como el mío con el japonés Sofia, el enfrentamiento directo. Lo tenía ganado. Miraba a la grada y nadie sabía decirme si estaba dentro o no. Cuando nos lo confirmaron, fue un momento increíble. En eventos como este se necesita un golpe de suerte para hacer grande.

P: ¿Quién se ha quedado el trofeo?

Álex: El trofeo ya está en Italia. Era algo innegociable. Ettorito, además de ser capitán, ganó el torneo individual, por lo que se llevó ambos. No pasa nada. Vamos a intentar que Konami nos mande una réplica porque sería un perfecto recuerdo.

P: ¿Pasar de grupos fue una liberación?

Álex: Totalmente. Tenía esa espina clavada desde el 2015. El año pasado fue un bajón tremendo. Me preparé lo mejor que pude con las condiciones que tengo y volví a caer en grupos. Este año había que pasar como fuera. Empecé otra vez muy bien, como el resto de años, pero estuve a nade de volver a caer.

P: ¿Era imposible ganar a Ettorito en la final?

Sabemos que es el mejor de la historia, pero el partido fue muy bonito. La primera parte fue mía, pude aguantarle de inicio. Tuve varias ocasiones que pudieron ser gol. Hubo una que chuté a puerta y rebotó en un jugador mío que estaba tirado en el suelo, en fuera de juego. Algo totalmente surrealista para ser un final de un mundial, casi para llorar. Luego también tuve un palo a puerta vacía… En la segunda parte, estuvo fuertísimo. Fue imparable. Pienso que si me hubiera adelantado en el marcador la situación hubiera sido diferente y le hubiera metido el miedo en el cuerpo. Pero hay que ser sincero: lo que he hecho es brutal, algo muy importante, no solo para mí, sino para España. Sin tener todo el apoyo que nos gustaría, estamos haciendo cosas increíbles.

P: Ahora que comentas lo de que era para llorar, ¿llegaste a hacerlo durante algún momento?

Álex: Bueno… fueron muchas emociones la verdad. Muchos recuerdos y mucho cansancio. Este año decidí centrarme al cien por cien en Pro Evolution Soccer, cogí un año sabático en los estudios, y es casi imposible hacerlo mucho mejor. El año que me dedico íntegramente acabo campeón y subcampeón del mundo. Es algo increíble. Solo Ettorito supera lo mío. Muy feliz, porque el objetivo se ha cumplido con creces.

P: ¿Cuál es tu próximo objetivo?

Álex: El objetivo es seguir al pie del cañón y ser profesional. El siguiente paso es ser tener unas condiciones buenas para seguir haciendo lo que me gusta. Hay que llegar al próximo mundial, que siempre es difícil clasificar, y por qué no, ser campeón del mundo 1v1, que es lo único que me falta.

P: El año que viene con MyClub…

Álex: No me quedó muy claro ese anuncio, no pude ver el streaming. Espero que no se centre todo el competitivo en MyClub, sería un paso para atrás, aunque se entendería para que entrara mucha más gente. Este formato no da pie a que siempre gane el mejor, que es lo que busca una persona que dedica muchas horas a ser competitivo.

P: ¿Cómo decidisteis crear el equipo cooperativo Ettorito y tú?

Álex: Es una historia muy bonita. Cuando yo descubrí el competitivo de PES, Ettorito venía de ganar un Mundial, lo hizo con 14 años, era mi ídolo, un chico de mi edad. Yo pensaba que si era igual que yo, por qué no podía ser como él. Lo conocí en 2014 en mi primer torneo internacional, en Suiza, y a partir de ahí establecimos una buena amistad al ser muy similares en muchos aspectos. Entrenamos todos estos años, surgió la oportunidad de crear un equipo para el cooperativo, y quién no quiere jugar con el mejor jugador de la historia. Luego añadimos a Luca, que no lo conocía personalmente, aunque hicimos rápidamente buenas migas. Somos unos personajes los tres. Y nos los pasamos muy bien.

Álex Alguacil campeón coop PES League

P: Una pena lo de Josesg93, ¿verdad?

Álex: No sé si le afectó la eliminación del cooperativo, pero fue muy extraño. José suele rendir muy bien en los momentos difíciles. Fue una pena. Al jugar en casa podía haber opciones, no sé si de final, pero sí seguro de semifinales. España hubiera tenido más representación en este mundial.

P: Tu nombre apareció en el juego, ¿más emocionado imposible?

Álex: Es que es mi juego de toda la vida. Es increíble. Empecé a jugar al PES 2, era muy pequeño. Así que fíjate.

P: A estos niveles, ¿qué prevalece más: ser habilidoso o tener bien amueblada la cabeza?

A estos niveles hace falta ser muy completo. No vale con ser muy habilidoso. Todo el que llega a un mundial es muy bueno. Los detalles de llevar bien los nervios o leer bien un partido es muy importante. También hay que tener un timing perfecto y saber elegir cuándo hacer las cosas. Aquí se dice muy fácil, pero cuando estás en el escenario, jugándote lo que te juegas, con el rival en frente, es complicado llevarlo.

P: ¿Cómo viste la organización del evento mundial?

Sinceramente, lo que más orgulloso me hace sentir es que he ganado el mejor mundial que se ha hecho en la historia de Pro Evolution Soccer. Lo que se montó fue increíble. Todos estábamos muy contentos. Cada vez se hace mejor.