Aliados - Crítica

Crítica de Aliados, la nueva película de Robert Zemeckis protagonizada por Brad Pitt y Marion Cotillard. Una demostración de cine en estado puro.

Uno de los principales problemas que tiene la industria del cine hoy en día es la simplificación. Tanto quiere llegar Hollywood al público masivo, que las películas cada vez son más simples y más masticadas. Abundan los directores que, en lugar de explotar y jugar con la variedad de recursos plásticos y estéticos que permite lo cinematográfico, se limitan a grabar planos para contar el guión que tienen en las manos; sin detenerse a pensar que solamente con las imágenes se puede contar mucho más que con las palabras.

Robert Zemeckis es todo lo contrario: cuida plano y narra con cada imagen; y con Aliados ha vuelto a demostrar esa maestría que lo caracteriza. Ya desde la primera secuencia de la película se puede ver que Zemeckis emplea con precisión cada elemento del lenguaje cinematográfico que necesita.

El personaje interpretado por Brad Pitt, el espía Max Vatan, desciende en paracaídas en el desierto de Marruecos. Desde ese instante y hasta que se encuentra con Marianne Beauséjour, interpretada por Marion Cotillard, apenas hay tres líneas de diálogo, pero Zemeckis no deja de contar y de narrar.

Un pasaporte con varios sellos de la Alemania nazi, una maleta con un par de armas, un plano detalle de Vatan llevando la mano a su pistola debido a que un coche que se aproxima, una composición de plano que le da más importancia al desierto que al propio personaje… Cada uno de esos elementos no solamente está contando algo, sino que contribuye a crear un clima y a darle un ambiente a la película que difícilmente podría ser obviado.

No sorprende que Zemeckis sea tan diestro creando el entorno dramático de Aliados. Como se puede ver en su filmografía, con apenas una secuencia es capaz de situar espaciotemporalmente al espectador y, además, decir algo del contexto en el que se van a mover los personajes. En Forrest Gump, por ejemplo, Zemeckis va narrando los cambios históricos que se van produciendo en Estados Unidos a través de personajes y momentos que van sucediendo en la vida de Forrest.

Y cómo olvidar esa escena de Regreso al futuro en la que un tal Marvin Berry llama a su primo para que escuche “un nuevo sonido que está buscando” al escuchar tocar la guitarra a Marty McFly. En Aliados se difuminan esas referencias culturales que tanto han marcado la filmografía de Zemeckis, pero el director sigue siendo capaz de construir escenarios dramáticos a partir de la pura escenografía.

Resulta especialmente apabullante como lo que en un comienzo parece ser la trama principal, en realidad es solamente el primer acto de la película. Ese acto, que otras películas habrían desarrollado durante el total del film, como por ejemplo pasa en Malditos Bastardos (Quentin Tarantino) es la pura introducción de ambos protagonistas y de la relación que les va a marcar el resto del film.

Y a pesar de que rápidamente lo que iba a ser una película de espías pivota hacia otro lado, Zemeckis logra mantener el ritmo y el interés con una precisión que asusta, llevando el desarrollo de la trama siempre en una dirección inesperada y que obliga a no perderse ni un solo plano.

Aliados Crítica

Por tiempo en pantalla y por punto de vista, Max Vatan es el claro protagonista de Aliados y, sin embargo, su lugar en la trama no se entiende sin Marianne Beauséjour. Los roles y las funciones de los personajes de Brad Pitt y Marion Cotillard se entrelazan perfectamente hasta tal punto que ni una sola secuencia de la película tendría sentido si se quita del film a uno de los dos actores. Cada uno de ellos es a la vez causa y efecto de todo lo que le pasa al otro dentro del film.

Marion Cotillard siempre suele aportar mucho a todas las películas en las que aparece y las dudas casi venían más por la actuación de Brad Pitt. En su anterior trabajo, La gran apuesta, demostró eso que una vez dijo El chico morera de que “no hay papeles pequeños, sino actores pequeños”. Con Aliados ha mantenido ese nivel y parece estar en uno de sus mejores momentos en años. Al menos hasta que se estrene esa cosa llamada Guerra Mundial Z 2.