Altered Beast – BitBack | GuiltyBit

Si os preguntásemos sobre Altered Beast nos encontraríamos con quienes os encante e incluso con alguien que puede que lo deteste, pero sea cual sea la opinión que tengas de él a todos nos viene a la cabeza un adjetivo para calificarlo: clasicazo. Y es que a lo tonto este juego se convirtió en un auténtico referente de Mega Drive, nuestra querida máquina de 16 bits de SEGA.

Ya hemos quedado en que es un clásico, ¿no? Bien, ¿pero qué nos ofrecía este juego? En primer lugar la historia nos ponía en el papel de un soldado fallecido que era resucitado por el mismísimo Zeus para que le ayudase a rescatar a su hija Atenea de las garras del malvadísimo Neff, una especie de dios maligno que los de SEGA se inventaron descaradamente y que nada tiene que ver con la mitología griega.

Además de la cruceta de control podremos hacer uso de los tres botones de acción del gamepad de Mega Drive, ya que cada uno de ellos nos ayudarán a ejecutar las acciones principales de nuestro personaje, salto, puñetazo y patada. Simple pero efectivo, para qué queremos más si lo que tenemos delante es un juego de acción con desplazamiento horizontal con scroll automático.
A pesar de que el juego parezca ser uno más del montón de tantos y tantos similares que se pudieron publicar en la época, la verdad es que tenía un algo que le hacía especial a pesar de sus carencias, que hay que ser sinceros y reconocer que las tenía.

Altered Beast

En esta aventura deberemos enfrentarnos a las huestes de Neff, las cuales estaban formadas por todo tipo de no-muertos y demás seres del averno, entre los que destacaban unos curiosos cancerberos azules que “dejaban caer” unas curiosas esferas cada vez que eran derrotados. Estas esferas nos ayudaban a aumentar nuestra fuerza que además de notarse en la efectividad y rango de acción de nuestros ataques, también se notaba en lo visual porque el tamaño de nuestros músculos iba aumentando. La verdadera gracia de estas esferas estaba en cuanto conseguíamos hacernos con tres, momento en el que sufríamos el cambio que justifica el nombre del juego, nos convertíamos en auténticas bestias.

La más conocida de todas es la transformación en hombre-lobo, que además aparecía en la portada del juego, pero había otras igual de espectaculares como la del hombre-dragón, y es que en cada pantalla nos transformábamos en una bestia distinta. Cada una de ellas tenía una serie de habilidades distintas, por ejemplo, mientras que la transformación en hombre-lobo nos permitía movernos algo más rápido y lanzar ataques a larga distancia, la transformación en hombre-dragón nos permitía volar y lanzar rayos.

Y hasta aquí la parte buena del juego, porque como ya he dicho el juego tenía sus carencias. La más clara de todas es la monotonía que desprende el juego en varios aspectos. El desarrollo de las pantallas es exactamente idéntico de una a otra, ir derrotando enemigos hasta convertirnos en la bestia de turno y así poder enfrentarnos a final boss correspondiente. El plantel de enemigos es bastante limitado, y la variedad en muchos casos está fundada en distintos patrones de colores.

Altered Beast

Las animaciones, sobre todo de nuestro personaje, eran bastante toscas y poco fluidas, pero afortunadamente esta carencia pasaba casi desapercibida gracias a la velocidad del juego. A ver, no me malinterpretéis, que no estoy diciendo que el juego fuese rápido si no todo lo contrario. El juego llegaba a ser tan lento que hacía que en ciertos momentos tuviésemos la sensación de estar controlando un tanque sin ruedas. Los saltos en algunas situaciones no es que fuesen muy fiables o exactos, pero esto sí que era un mal menor y se podía llevar con total normalidad.

A pesar de todo esto último que he comentado y aunque estéis de acuerdo con ello, también lo estaréis con que si tuvieseis la oportunidad de echar unas partidillas a este clásico lo harías sin pensar. Y antes de terminar os comento que detrás de este juego se encontraba Makoto Uchida, autor del también mítico Golden Axe, que a pesar de ser un juego publicado posteriormente al que hoy nos ocupa, ya entonces pudimos encontrar alguna referencia a lo que nos esperaba en el juego del bárbaro, la amazona y el enano, ¿os acordáis de esos guiños?