Análisis de Cars 3: Hacia la victoria para Nintendo Switch

Velocidad al estilo Pixar y muchas acrobacias sobre cuatro ruedas. Los coches hablan más que nunca en el análisis de Cars 3: Hacia la victoria para Nintendo Switch.

Nuestros análisis de Cars 3: Hacia la victoria para Nintendo Switch empieza con la mosca detrás de la oreja. Ya sabéis que estamos ante un juego lanzado en consecuencia de la tercera película de los coches de Pixar. Dicho sea de paso, estos vehículos animados no gozan de la mejor reputación en la factoría Disney. Pero mira tú por donde, el videojuego ha salido decente.

Cars 3: Hacia la victoria es un juego de karts francamente divertido e interesante. Con permiso de Mario Kart 8 Deluxe, Avalanche Software ha demostrado sacar el jugo a la licencia de Disney, desarrollando un gran juego de karts. Sorprende sobretodo por la variedad de modos de juego y la cantidad de desbloqueables. Ahora bien, técnicamente no es nada exigente, siendo uno de los pocos juegos que a día de hoy aún salen para la anterior generación de consolas.

Análisis de Cars 3: Hacia la victoria para Nintendo Switch

Carreras a lo Disney. ¡Vuelve Rayo McQueen!

Estamos ante un videojuego de conducción arcade muy directo. Enciendes la Nintendo Switch y te pones a correr, así de fácil. En Cars 3: Hacia la victoria se disputan una serie de eventos donde caben todos los tipos de jugador. Es accesible para los peques de la casa, además de ser un reto en su modo difícil para los mayores.

Vas a encontrar unos controles realmente simples junto a una jugabilidad ajustada a todos los públicos. En el nivel de dificultad fácil será tan sencillo como acelerar y girar hacia los lados para disfrutar de una divertida carrera. Si escalamos en dificultad, estamos obligados a realizar acrobacias y a aprender todos los atajos de sus circuitos.

Análisis de Cars 3: Hacia la victoria para Nintendo Switch

Si nos tomamos Cars 3: Hacia la victoria en serio, todo se resume a una barra de turbo con cuatro secciones. Cada una de ellas nos permite ejecutar una aceleración durante un espacio pequeño de tiempo, o entrar en “la zona” donde nos hacemos invencibles devastando al rival que se nos ponga por delante. Para llenar nuestra barra de turbo, debemos demostrar nuestra pericia al volante con piruetas en los saltos, corriendo marcha atrás o incluso poniendo el coche a dos ruedas.

Sigue, sigue leyendo. ¡En la siguiente página te contamos más!

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