Análisis de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy para PlayStation 4

¿Echas de menos los 90, amigo culpable? Pues prepárate un bocata de Nocilla y lee nuestro análisis de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy para PlayStation 4, donde hay sitio para tu nostalgia.

Aquellos que ya llevamos unos cuantos años dejándonos los dedos en los videojuegos solemos recitar cada poco nuestro discurso de abuelo cebolleta. “Los juegos de antes eran mejores”. Sí, hoy en día vemos muchas secuelas y falta de novedades en el sector… ¿pero qué hay de cierto en esta frase? ¿Es verdad o se trata de pura nostalgia? Hoy nos toca pensar un poco en ello gracias a este análisis de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy para PlayStation 4 y ver qué caso se aplica con el marsupial.

Del éxito a la decadencia

No se puede empezar a hablar de Crash Bandicoot sin mencionar a los padres originales de la saga: Naughty Dog. Puede que ya hubieran hecho algún que otro trabajo antes de meterse con PlayStation, sí. Pero gracias al curro que realizaron junto con Universal en crear a Crash y compañía su trayectoria despegó hasta llevar a la compañía a donde se encuentra ahora. Eso sí, Crash no ha tenido tanta suerte, y es que tras Crash Team Racing sus derechos se fueron a Universal. De esta manera, la saga se fue hundiendo a cada nuevo título que salía. Debido a esto, es lógico el miedo ante el actual trabajo de Activision y Vicarious Visions.

análisis de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy para PlayStation 4

Como bien sabréis la mayoría, N. Sane Trilogy se trata de un recopilatorio que reúne los remakes de las tres aventuras originales de Crash. Y sí, es un remake por mucho que lo llamen en Activision remasterización, ya que tanto los gráficos como el código del juego están hechos desde cero, algo de lo que destacaremos su importancia más adelante.

Gira que te gira

Respecto al juego en sí no hay mucho que decir, ya que estamos ante unos plataformas unidireccionales, pero con gráficos 3D. Vale, en algunas ocasiones el juego cambia de ángulo, pero no estamos ante entornos abiertos como los Super Mario más modernos. Esto hace que los niveles sean pasilleros e incluso guiados, pero esto no impide que sean realmente divertidos de jugar. Obviamente a esto hay que sumarle diversos clásicos del género, como son las vidas, los objetos coleccionables y obstáculos, entre otros

Volviendo al factor remake, N. Sane Trilogy hace una labor excelente a la hora de respetar los pilares de las entregas originales. Como resultado, estamos ante prácticamente los mismos juegos pero con gráficos actuales. Eso sí, hay algunos cambios metidos de por medio, como la unificación de los menús y HUB para que todo luzca mejor en conjunto. También se han la incorporado pruebas contrarreloj en las dos primeras entregas, con sus reliquias incluidas. Y no podemos olvidarnos, cómo no, de la posibilidad de jugar con Coco en casi cualquier nivel de los tres juegos.

Pero si hay que destacar los cambios de uno de los tres componentes de este pack son los que ha sufrido el primer juego de Crash Bandicoot. Además de lo mencionado, el título también ha recibido novedades en su sistema de guardado, y es que recordemos que originalmente solamente podíamos cargar la partida vía contraseñas, las cuales lográbamos al superar las partes de bonificación de algunos niveles.

Frustración servida en bandeja de plata

Actualmente esto ha cambiado, ya que podemos guardar la partida entre niveles al igual que en Crash 2 y 3. Sin duda es un gran aliciente, ya que no solamente facilita las labores de guardado, sino que baja el nivel de dificultad. Sí, el primer Crash Bandicoot era un juego jodido.

Por suerte en esta ocasión se ha decidido dar ayudas para suavizar la dura experiencia de dicho juego. Y es que a parte de poder guardar entre los niveles que queramos, no perderemos los bonus si morimos en ellos. Además, si nos quedamos sin vidas en una fase volveremos a empezar en ésta y no en la que nos hayamos terminado el último bonus.

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¿Y se ha tocado algo más en la dificultad? Pues no, y esto en parte está bien y mal. Bien porque respeta salvo por los cambios mencionados la experiencia original de la trilogía. ¿Y por qué mal entonces? Pues porque la trilogía tiene una dificultad en descenso, ya que en su momento Naughty Dog admitió que se pasaron un poco con lo chungo que fue el primer juego. Esto hace que al jugar las tres entregas en orden cronológico vayan cada vez exigiendo menos al jugador. De esta manera, se pierde la sensación de progreso general.

Volviendo a los tiempos del pad digital

Otra de las grandes dudas que surgían con respecto a esta N. Sane Trilogy era el tema de jugabilidad. Sí, eso de volver a darle tras tanto tiempo a juegos de los 90 hacía surgir la duda de si seguirían jugándose bien. Pues la respuesta es que sí.

Los controles siguen siendo exactamente los mismos e incluso funcionan con los botones de antes, algo que gustará a los más puretas. De esta forma, podemos hasta mover a Crash con el pad digital. Eso sí, éstos también están presentes en los mapas más actuales de los juegos. Así, Crash se puede mover con el joystick con diferentes niveles de velocidad, podemos apuntar el bazooka con el joystick derecho o podemos acelerar en los vehículos con R2 o el clásico círculo.

¿Saltos más difíciles?

A pesar de todo esto, tenemos un problema de primeras debido a la estructura del remake. Esto es debido a que Vicarious Visions no ha podido tirar del código original del juego, les ha pasado algo curioso con las físicas de los pies de Crash. Y es que en el remake éstos son redondos, de forma que en plataformas curvas el personaje se resbala. Por supuesto, esto no pasaba en los juegos originales. De esta forma, durante las primeras pautas de juego más de uno hemos notado que fallábamos más los saltos que antaño. ¿No lo entendéis del todo? No os preocupéis, que el tweet del usuario DingDong lo explica muy bien.

A parte de esto, los juegos pueden pecar de simplicidad de movimientos y habilidades, sobre todo el primer Crash. Eso sí, aquí ya vienen los gustos de cada uno sobre si prefieren un remake puro o con añadidos de peso.

Fuera polígonos

No podemos hablar de los remakes de Crash Bandicoot sin mencionar obviamente el apartado técnico. Gráficamente el juego luce más que correcto. Así tenemos tanto personajes como escenarios bien definidos, además de que éstos conservan su esencia original. Hay que sumar a esto que el juego tiene un framerate estable a 30fps durante todo momento. Eso sí, comparado con otros plataformas como Ratchet & Clank, Crash sale perdiendo a nivel de detalles gráficos.

Por otro lado tenemos que mencionar la música, algo que ya era sobresaliente en la trilogía original. Una vez más, volvemos a encontrarnos xilófonos, marimbas y demás instrumentos de entornos tropicales para las fases isleñas. Como resultado, tenemos una banda sonora carismática y con gancho que queda como anillo al dedo. Además, tenemos doblaje en castellano. Eso sí, no esperéis las voces de las 3 aventuras originales.

Conclusiones

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy es sin duda uno de los mejores ejemplos de cómo realizar un remake correctamente. Eso sí, puede pecar de ser demasiado respetuoso con el producto original, algo que a quienes esperaran más novedades de peso puede defraudar. Si ese no es tu caso y buscas algo fiel a lo visto en la primera PlayStation, entonces estás de enhorabuena.

Análisis de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy para PlayStation 4
LAS CLAVESLavado de cara que deja casi intactos los juegos respecto a sus originalesDificuldad descendiente en cada juegoMás de 100 niveles repletos de gemas, reliquias y demás, dando rejugabilidad considerable
ALTERNATIVASAdivinad: las tres entregas originales de PlayStationPlataformas 3D en PS4 no hay muchos, pero Ratchet & Clank o Knack pueden ser lo más parecidoSi quieres seguir conciendo más juegos de Naughty Dog dale a las sagas Jak, Uncharted y The Last of Us
8.3Volviendo a los 90
Gráficos7.7
Sonido8.9
Jugabilidad7.5
Modos de juego9
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