La guerra vuelve a las consolas, esta vez de la mano de un punto de vista diferente. Aquí teneis el análisis de 11-11: Memories Retold. Un juego para pensar.

La guerra es un tema muy recurrente en el mundo del videojuego. Pero, por suerte, vada vez hay más títulos que la tratan como lo que es: una verdadera desgracia y no un sitio donde hacer amigos, ser felices y comer perdices matando enemigos. En el análisis de 11-11: Memories Retold os contamos el enfoque que nos trae Bandai Namco con este juego.

Y ya os digo que, aunque es cortito, se trata de un juego muy pero que muy profundo.

Dos historias, dos puntos de vista

La historia de 11-11 nos sitúa en dos frentes bien distintos. Por un lado, manejaremos a un fotógrafo canadiense que se va a la guerra a convertirse en un héroe. Por otro, a un ingeniero alemán que se alista para encontrar a su hijo, desaparecido en el frente.

Como podéis ver, son dos historias que no tienen nada que ver la una con la otra. Sin embargo, las dos nos enseñan lo cruel que puede ser una guerra, vayas por el motivo que vayas.

La primera de ellas es cierto que es más flower power. Sobre todo al principio. Nuestro protagonista se las dará de héroe sacando fotos, ayudando a sus superiores y haciendo amigos. La segunda es más oscura, y además ocurre en el bando alemán.

Sin embargo, si bien la historia del canadiense se torna oscura en cuanto llegamos a la verdad de la guerra en el frente, la del alemán no mejora tampoco.

Lo interesante de ambas es que ninguna de las dos muestra la guerra como la solemos ver. Ni los aliados son tan molones, ni los alemanes son tan crueles. Hubo gente de todo tipo. Y de la misma forma que había nazis en el frente alemán, también había, como en nuestro caso, padres de familia que solo querían salvar a la suya.

No es el qué, es el cómo

Lo importante en 11-11 es la historia y el cómo se cuenta. Es la narrativa, es la forma en la que te metes dentro, pese a ir cambiando continuamente de una trama a otra. De hecho, habrá fragmentos que duren apena unos minutos, cuando no segundos. Pero en estos saltos iremos viendo que, por muchas millas que les separen y por mucho que uno hable inglés y otro alemán, un ser humano es un ser humano.

El juego nos permitirá interactuar de forma limitada con el entorno. Y esto nos ayudará a tomar las decisiones que nos van a dar la lección más importante. No se trata de una selección de situaciones que cambiarán el devenir del juego. Más bien son pequeños detalles que lo que van a hacer es condicionar cómo nos vamos a comunicar con el exterior. Con nuestras familias.analisis de 11-11 memories retold 3

La historia de Harry (el canadiense), se centrará en su cámara de fotos. Podremos hacerle fotos a lo que queramos (hasta un límite), aunque a veces tendremos algunas obligatorias. La de Kurt se basa más en la relación con la gente y la búsqueda de información sobre su hijo.

En los dos casos muchas de estas situaciones nos llegarán sin previo aviso. Una conversación secundaria de alguien sentado en un vagón. Una paloma que se posa en una bandera sin que nos demos cuenta. Una orden o una noticia por la radio…

Dependiendo de cómo de atentos estemos a estas cosas, podremos mandar una serie de cartas a nuestras familias. En ellas podremos decidir si queremos quedar como héroes y suavizar las cosas contando algo… que no es muy real o si, por el contrario, queremos plasmar la realidad y contar nuestro sufrimiento y agobio.

Como os digo, las principales decisiones no se basan en hacer cambiar la dirección del juego. Más bien nos ayudan a ver la historia de Kurt y Harry como ellos la vivieron. Y cómo, en su situación, se toman decisiones para proteger a los que más queremos de un sufrimiento innecesario.

Jugabilidad limitada

La jugabilidad de 11-11: Memories Retold es bastante limitada. Básicamente consistirá en ir de un sitio a otro buscando alguna interacción muy al estilo clic-and-point. A veces nos encontraremos con puzles (sobre todo con Kurt) y otras tendremos algún que otro mini juego que intentar superar.

Sea como sea, ninguna de las situaciones que se nos han planteado ha sido difícil. Podríamos decir que ni si quiera ha sido complicadilla. Y esto es un poco la decepción del título. Sí que es cierto que, como os he dicho, la base de 11-11 es la historia. Pero no por ello hay que dejar que el resto de elementos del juego sean insustanciales. Hay puzles que solo consisten en seleccionar los dos únicos objetos que se pueden seleccionar de una zona. Y punto.

analisis de 11-11 memories retold 2

Los escenarios son también bastante pequeños. Esto hace que la exploración sea casi nula. Sí, hay algunos elementos escondidos por ahí. Coleccionables que dan más información de cómo transcurre la guerra o cómo se vivía en ella. Pero ni son excesivamente complicados de encontrar ni son necesarios para la trama principal. Al menos la mayoría.

En resumen, nos encontramos con un título que tiene una historia muy buena, pero que peca, y mucho, en los retos que nos ofrece a la hora de superar. Casi que se parece más a una película en la que, de vez en cuando, haces algo, que a un juego.

Estilo artístico

Otro de los puntos a destacar a 11-11 Memories Retold es su estilo. Desde luego el juego es pintoresco a más no poder. Nos encontraremos con unos gráficos que simulan una pintura viviente. Es colorido, muy bonito y, muchas veces, más profundo de lo que parece. No es fácil conseguir este efecto. Ya os lo voy avanzando.

Sin embargo, para mi esto ha supuesto un reto más que difícil de superar. El estilo hace que los personajes y los entornos parezcan estar borrosos continuamente. Y a un servidor le han dado algunos dolores de cabeza e incluso mareos. Sin embargo, esto es algo más personal que otra cosa. Uno que no aguanta ver borroso… supongo.

En cuanto a la ambientación, el juego nos mete en la historia de dos formas. La primera de ellas es mediante una banda sonora que, aunque no es precisamente destacable, cumple a la perfección todo lo que se propone.

La segunda es con un doblaje magnífico que nos pone en alemán e inlgés dependiendo de en qué parte del frente estemos. Ya sabréis que una de las estrellas de este doblaje ha sido Elijah Wood, que se encarga de darle vida a Harry. Pero tampoco hay que olvidar a Sebastian Koch en el de Kurt (Homeland).

Conclusiones del análisis de 11-11 Memories Retold

11-11 Memories Retold es un juego que, en cuanto a cómo trata la guerra, nos recordará a Valiant Hearts o This War of Mine. Es un título que ayuda a comprender por qué las guerras son lo peor que le puede pasar a la civilización y que no es un juego de niños ni un sitio bonito.

Sin embargo, todo lo que consigue con la narrativa y la trama, lo pierde con la bajísima dificultad de los retos que nos propone. Esto hace que su duración sea bastante cortita, pero ese no es un problema. Más vale intenso y corto que largo y aburrido.

Por todo ello, el juego se merece un notable alto. Es un muy buen juego que se puede disfrutar. Pero no busquéis retos en él. Buscad más bien reflexión y trama.

 

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8.1Nota Final
Estilo Artístico8
Historia9
Jugabilidad7
Duración8.5
Puntuación de los lectores 0 Votos
0.0

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