Saboreamos el auténtico gusto de las invasiones vikingas con este análisis de Ancestors Legacy. ¿Conquistará nuestras tierras a golpe de hacha?

Existe un género en el mundo de los videojuegos que, si bien tiene una amplia gama de títulos en PC, no se adentra en las oscuras mareas de las consolas. Me refiero a los juegos de estrategia en tiempo real, en el que nos ocupamos de un ejército entero para hacernos con la victoria. Y es que es complicado simular la comodidad del ratón en un mando. Pero siempre hay alguna obra que intenta echar abajo esta puerta, como es el caso del videojuego que nos ocupa, y que comprobamos en este análisis de Ancestors Legacy.

Todo será nuestro

Empecemos por los modos de juego. Ancestors Legacy posee tanto individual como multijugador. Centrándonos en el primero (ya que el segundo es bastante explicativo de por sí) podemos jugar el modo Campaña, siguiendo los pasos y la historia de distintos héroes. Y aunque cada misión se resume en “vamos a la base enemiga y la quemamos”, la forma en la que transcurre sí que es diferente entre sí. Puede que en una fase tengamos únicamente un escuadrón de tres integrantes, o que tengamos que prepararnos saboteando las defensas enemigas primero.

En este sentido Ancestors Legacy ofrece una experiencia mayormente nueva en cada misión, además de que la campaña, como ya he comentado anteriormente, está centrada en distintos personajes de diferentes bandos. El otro modo que ofrece es Escaramuza. Básicamente librar una partida rápida para saciar nuestra sed de sangre y gloria. Eso sí, hay que mencionar que los tiempos de carga no son todo lo óptimos que deberían.

Manejando a nuestros pequeños asesinos

Y entramos en la parte que más me gusta analizar, sobre todo en un juego de estrategia en consola, la jugabilidad. Ancestors Legacy tiene ante sí un reto mayúsculo, hacer intuitivo y fluido el manejo de los ejércitos, opciones y edificaciones en el mapa. Y hay que decir que lo hace bien… a medias.

Los atajos que utiliza el juego para acceder a las diferentes opciones de batallón son fáciles de manejar, consiguiendo una rapidez en este aspecto que puede llegar a competir con el ratón. Además, existen otras combinaciones de botones para realizar otras acciones, ya sea seleccionar a todos los batallones existentes o construir y generar recursos.

Sin embargo, a la hora de seleccionar únicamente algunas unidades el juego se torna algo más complicado, ya que los mencionados atajos de teclado pueden ser confundidos. Además, es casi imposible mantener todo el mapa cubierto. Por ejemplo, mandamos a nuestro ejército a invadir una aldea mientras nosotros estamos en la otra punta generando más unidades. Ahora bien, las tropas encuentran enemigos y mientras posamos la cámara en la acción, es posible que varias unidades hayan muerto. Aquí se echa en falta ese añorado click en el mapa para ir a la acción.

La organización de las estructuras sí está bien hilada, siendo muy sencillo elaborar diferentes acciones, como construcciones y defensas. En este sentido tenemos mucha libertad a la hora de construir trampas y demás edificaciones para imposibilitar el avance enemigo, aunque no tanta en las construcciones de recursos.

Sangre, sudor y lágrimas

Es en el apartado gráfico en el que Ancestors Legacy llega a destacar, mostrando unos combates explícitos y detallados. Cuando dos ejércitos chocan, si acercamos la cámara, podremos ver cómo los guerreros se dan de hostias. Pero no hostias chicas, sino hachazos y lanzazos derramando sangre, como debe ser. Mención especial merecen las ejecuciones, es un deleite ver como un enemigo es ensartado por tres de nuestros lanceros, o cómo nuestro vikingo dibuja una cara nueva a ese anglosajón.

Sin embargo, este nivel a veces no es plasmado en escenas de la campaña. Es aquí donde podemos comprobar cómo algunos diseños son muy deficientes a nivel técnico, como algunas texturas y entornos, o en personajes sin importancia. Algo muy triste es ver a un personaje que va a ser ejecutado con sólo dos paletas de colores, e incluso sin unos rasgos faciales marcados, pareciendo una marioneta. Menos mal que esto sólo ocurre en muy contadas ocasiones.

El apartado sonoro cumple con su cometido, ya que nos sitúa perfectamente en las incursiones de nuestro ejército. Los gritos desgarradores inundan el combate, junto al resonar de las armas. Mientras no estamos saqueando, los temas vocales graves son los protagonistas, intentando y consiguiendo dar ese toque nórdico al juego, al menos en este aspecto. Personalmente hay demasiados gritos, pero no es un punto negativo ni mucho menos, sólo gustos de un servidor.

Desembarco vikingo exitoso

Es cierto que la jugabilidad puede ser mejorada, que no hay una gran diversidad y que existen apartados que pueden ser más pulidos. Sin embargo, Ancestors Legacy ofrece una experiencia fiel a la hora de mostrar las invasiones nórdicas, además de poseer un grado de detalle en las escaramuzas y combates increíble. Por otro lado, ofrece lo suficiente para mantener al jugador entretenido durante mucho tiempo, ya sea completando la campaña o retando a otros jugadores.

A mí me ha sorprendido gratamente el hecho de que un juego de estrategia en tiempo real funcione bien en consolas, al menos comparado con la comodidad del ratón. Las opciones y atajos que ofrece en el aspecto jugable consigue que sean pocas cosas las que se te puedan pasar por alto, aunque siempre hay algún que otro evento que puede afectar a esto. En definitiva, un juego de estrategia recomendable, siempre que te guste el género… o la sangre.

Nos gusta
Gran detalle en los combates
Variedad en las misiones de campaña
Puede mejorar
Algunas animaciones y gráficos son muy deficientes
Es complicado organizar las tropas repartidas en todo el mapa
7.1

Leave a Reply

Please Login to comment
  Subscribe  
Notify of