EL parque abres sus puertas a la realidad virtual. Pero lo hace de una forma tosca y repetitiva. Vamos con el análisis de Ark Park para PlayStation VR.

Si tenéis ganas de ver dinosaurios con alguna de las gafas de realidad virtual del mercado, esta es vuestra oportunidad. Sin embargo, ojito, que como os comento en este análisis de Ark Park para PlayStation VR, la cosa no da para mucho.

En resumen podríamos decir que es un juego muy casual, con un apartado técnico bonito, pero que no destaca y con un gran pero. Que es más repetitivo que una sopa de ajo con tropezones de ajo. Vamos al lío.

Bienvenidos al parque… pero en pequeñito

Como casi todos os imaginareis, Ark Park es como un pequeño Jurassic Park en VR. El juego nos plantea la posibilidad de ir y venir a distintas zonas en las que podremos hacer diferentes cosas. Hay que explorar, craftear, recolectar y también pegar algún que otro tiro.

La cosa es que, pese a lo grande que nos presentan el escenario cuando empezamos a jugar, la realidad es bien distinta. Las zonas a las que podremos acceder son bastante pequeñitas, la verdad. Y esto se traduce en lo que va a venir siendo la gran lacra del título: la falta de libertad.

Ark Park nos dejará ir a nuestra bola por todas las instalaciones. Pero como ya os digo, al final la cosa se reduce a explorar zonas muy pequeñas para conseguir materiales. Luego a criar y hacer crecer dinosaurios. Y por último, a montarlos y pegarnos unos cuantos tiros… porque sí.

Todo lo que se salga de eso queda fuera de la jugabilidad. Sí es cierto que podremos ver las zonas de exposición e investigación e interactuar un poco con lo que hay allí. Pero no dejan de ser elementos estáticos que no aportan nada ni a la ausente historia ni a la jugabilidad.

Y para ponerle la guinda al tema, hablemos de los gráficos. Os recordamos que la versión de la que hablamos es de la de VR. No de la de PC. Dicho esto, ya os puedo decir que decepcionan. No esperaba una maravilla de la tecnología, pero en ningún momento vamos a tener una mínima sensación de profundidad.

Sí, las vistas de los escenarios son bonitas y grandes (a diferencia de los escenarios en sí). Pero la definición es muy baja y al final acabamos con la vista cansada de intentar enfocar sin resultado ninguno.

Mira aquí, que si no no funciona

Otro de los grandes problemas que hemos encontrado en la versión de PlayStation VR es el control. Hay elementos de este que están bien conseguidos, como el movimiento en sí, pero hay otros que es para darse chocazos contra la pared.

En la consola de Sony el control se hace co la vista. Es decir, que tendremos un puntero en las gafas que será el que seleccione los menús y las opciones. Y eso es así juguemos con DualShock 4 o con PlayStation Move.

Este tipo de control podría estar bien implementado para algunos elementos del juego, como la captura de ADN en algunas zonas. Sin embargo, cuando tenemos que interactuar con los menús de crafteo o con algunas de las opciones del parque, la cosa se vuelve una odisea.

 

Cuesta mucho centrar el cursor y además, algunos menús aparecen muy cerca de la línea de visión, impidiendo que podamos verlo todo bien. No está para nada bien implementado ni es accesible. Y el resultado final es que acabamos mareados de inclinar la cabeza hacia abajo mientras miramos con los ojos hacia arriba para poder ver qué estamos seleccionando.

Y no, antes de que lo penseis, no soy un desastre calibrando las VR. Es así para todo, por desgracia.

Un sistema muy repetitivo

Con todo lo profundo que puede llegar a ser el juego “padre” de este Ark Park, la verdad es que nos hemos encontrado con algo totalmente distinto. Ojo, no esperábamos nada del mismo estilo ni tan elaborado, eso desde primeras. Sin embargo las opciones que hay son muy escasitas.

Podremos jugar solos o acompañados por hastra otros 3 jugadores. Pero vamos, eso no influye en nada la jugabilidad.

El objetivo será conseguir crear objetos que nos sirvan para defender el parque en las zonas de acción. O al menos es la conclusión a la que he llegado, porque poco más hay que hacer.

Iremos recolectando ADN y materiales de dinosaurios para poder mejorar el parque, y también para hacer armas. Estas luego las usaremos en las zonas de acción. Y ya está.

analisis de ark park para playstation vr 2

La cosa es que todo esto, que es la base de muchos juegos de hoy día, se va al garete por el retrete en cuanto vemos el tamaño tan pequeño que tienen las zonas que os he dicho. Son minúsculas y en apenas unos minutos ya las tendremos exploradas. No hay mucho que hacer en ellas.

Las de visitas al parque, para sacar materiales de investigación, van sobre raíles, y no tenemos ningún tipo de control sobre nada. Solamente haremos algo a lo paparazzi, pero sacando ADN en vez de fotos.

Y las zonas de acción… bueno, pues son zonas de acción. No os esperéis mucha diversidad ni variedad de enemigos. Ni tampoco en los movimientos de estos. Son repetitivos hasta la saciedad.

Conclusiones del análisis de Ark Park para PlayStation VR

No os voy a engañar, culpables. Ark Park no ha sido lo que esperaba de él. No pedía ni un juego frenético ni uno profundo. Sabía que iba enfocado muy a lo casual. Pero el resultado está por debajo de lo esperado.

Los gráficos son notablemente inferiores en PlayStation VR y aunque al principio pueden impresionar un poco, las texturas y la nitidez brillan por su ausencia en cuanto avanzas un poco.

La interfaz es tosca, cuesta acceder a los menús y encima las acciones a realizar son siempre las mismas y en los mismos sitios. No es el juego que esperaba ni tampoco uno de exploración o relax en las instalaciones de un parque.

Por desgracia, Ark Park no es, ni de lejos, lo que esperaba encontrar en VR.

Análisis de Ark Park para PlayStation VR
Aunque sea pequeño, algunos modelados están chulos
Zonas enanasSensación completa de no saber qué hacerInterfaz Enana
4.5Nota Final
Apartado Artístico5
Jugabilidad4
Modos de juego5
Entretenimiento4
Puntuación de los lectores 0 Votos
0.0