El debut de Takahisa Taura como director ha convergido en un hack & slash con una personalidad explosiva. Lo hemos comprobado en nuestro análisis de Astral Chain.

Puede que el nombre de Takahisa Taura no os suene ni lo mas mínimo, pero si os digo que fue el director del sistema de combate de NieR Automata igual se os empieza a hacer la boca agua. Sí, culpables, tras su espléndido trabajo en aquel juego, Platinum Games decidió ponerle las riendas absolutas de su propio proyecto. Y así es como tenemos la maravilla presente, un juegovídeo que vamos a desgranar poco a poco con el consiguiente análisis de Astral Chain.

análisis de Astral Chain

Aunque el pilar de Astral Chain son los combates, tendremos secciones de los más variadas. Incluso podremos combatir encima de un vehículo

Futuro postapocalíptico de la mano de un policía… y no, no es Mad Max

Puede que la temática de los futuros desvastados esté más trillada que una camiseta con una puerta, sobre todo si nos ceñimos a la “mangateca” japonesa. No obstante, la visión de Akiteru Naka bebe de esto para contextualizar una obra donde el usuario apenas va tener contacto con esta idea. Tal es así que la acción se desarrolla en una megaurbe, llamada Arca, en la cual sus habitantes viven cómodamente sin preocuparse de que el mundo esté en haciéndose añicos allí fuera.

En este sentido se apoya más a lo visto en Blade Runner o en animes como Psycho Pass, pues los quehaceres de policía de este universo cobran importancia absoluta por mantener el Arca a salvo de los horrores del Plano Astral. Sí, no somos una unidad convencional de seguridad, sino que formamos parte de la Escuadra Neuron, especializada en la eliminación de las quimeras y las aberraciones. Estos seres emergen del Plano Astral a través de portales y solo dicha escuadra tiene el entrenamiento y la capacidad tecnológica para hacerles frente.

Para ello disponemos de las Legiones, quimeras selladas y ligadas neurológicamente con sus portadores, que pueden invocar para que les ayuden a fulminar a las quimeras salvajes. Porque ojo, si una de estas entra en contacto con un ser humano puede infectarle para que se convierta en una aberración. Algo así como zombis mutantes corrompidos por el Plano Astral.

análisis de Astral Chain

La traducción, como siempre acostumbran los títulos de Nintendo, goza de una calidad suprema.

Un universo atractivo que nos deja con ganas de saber más de él

Puede que el escenario aquí montado por Naka tenga un potencial sublime y las ganas por conocer todo lo que guarda en sus esquinas sean implacables. Lamentablemente, la historia que hace de hilo conductor solo sirve para dar una coherencia -y no demasiado buena, sea dicho- al avance del protagonista, contando lo mínimo y dejando muchísimos agujeros en el aire. La mayoría podremos taparlos si nos molestamos en leer los archivos de datos que tenemos en la terminal, pero es una forma muy vaga de transmitir el “lore” a los jugadores.

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De todas formas la historia se sigue con interés por el misterio que atesora. No nos libramos de unos giros interesantes, personajes secundarios con un carisma fuera de serie y momentazos épicos -calidad de la casa de Platinum Games- que nos harán esbozar una sonrisa de satisfacción.  Si es que si lo pensamos fríamente, la narración principal tendría que haber dejado brillar más a sus antagonistas. De haber profundizado más en sus orígenes y siendo más claros con sus objetivos, empatizar con la historia habría sido una tarea más fácil.

También echo en falta un poco más de desarrollo en los personajes secundarios. Quitando un par que sí cobran el protagonismo que se merecen, el resto quedan en un segundo plano muy plano, chirriando el poco peso que tienen para sus diseños tan trabajados. Pero bueno, hablamos de un hack & slash y este género nunca se ha vanagloriado de poseer tramas bien construidas -a excepción de NieR Automata-. En el caso presente, bastante “bien” lo hace comparado con sus congéneres.

Puede que estemos ante una de las mejores bandas sonoras del medio. Al menos, para un servidor, no hubo ni un solo tema que no me llamase la atención. Variada, sublime y aplicada al videojuego de una forma sensacional.

Factura audiovisual de infarto, ¿estoy jugando en una Nintendo Switch?

Si os digo que cabezas como Masakazu Katsura (ZETMAN), Hajime Kimura (fotógrafo de prestigio en Japón) y Mari Shimazaki (Bayonetta) se encargaron de elaborar el apartado visual del videojuego entenderéis que lo que tenemos entre manos es poco menos que una obra de arte.

Así pues, Katsura ha sido encargado de diseñar a los enemigos que pueblan el videojuego, con su toque de horror antropomorfo que tanto le caracteriza. Por su parte, Kimura, director del apartado artístico, utilizó sus dotes como fotógrafo urbano para ensoñar los barrios de la urbe del Arca. Por último, Shizamaki elaboró los diseños de los personajes, con esa originalidad tan chispeante que siempre desborda.

En lo sonoro tampoco podemos olvidar a quien compone su pedazo banda sonora: Satoshi Igarashi. No, culpables, no es el Igarashi de los Castlevania, sino uno de los principales compositores de Platinum Games. El susodicho ha participado en ambos Bayonetta, en Xenoblade 2 e incluso contribuyó en algunas pistas para NieR Automata. ¿Y qué trabajo nos deja en Astral Chain? Pues una absoluta maravilla auditiva repleta de coros, música electrónica, orquesta y rock que se implementan a la perfección a cada situación del videojuego para sumergirnos en un paraíso onírico constante.

Nada que achacarle, absolutamente nada. Como tampoco a los efectos sonoros que pueblan el programa o al doblaje. Ambos tienen una factura sobresaliente. Incluso dentro del mismo doblaje, tanto el inglés como el japonés dejan el listón por los aires -aunque servidor se queda con el inglés-.

análisis de Astral Chain

Como es menester en el género, habrá jefazos que nos harán sudar tinta china.

¿Qué los hack & slash no innovan? Agarradle la cerveza a Taura

Para muchos puede que sea un género de machacar botones y que salgan cosas solas. Claro está, esto es una apreciación muy lejana de la realidad, puesto que los estandartes del género albergan una profundidad y una precisión de la que no puede hacer gala cualquiera. Si me pongo a pensar, Ninja Gaiden Sigma puede ser el candidato perfecto a recomendar a alguien que busque un desafío contundente dentro del género, pero si tuviese que recomendar el producto más fresco e innovador será Astral Chain a partir de ahora.

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Partid de la premisa de que controlar dos personajes en tiempo real puede explotarnos el cerebro y que en Astral Chain es lo que vamos hacer ¿Cómo es posible? Pues con un sistema cómodo, intuitivo y que mezcla los automatismos con los reflejos para que el jugador tenga el control absoluto. Así pues, manejaremos al protagonista humano como cualquier otro avatar de un hack & slash. Sin embargo, cuando invoquemos a la Legión, el stick que se usa para la cámara será su palanca de control, mientras que con ZL podremos azuzarla para que ataque automáticamente o nos proteja.

De esta forma el objetivo se centra en crear sinergias entre el avatar y la Legión con infinidad de acciones y combos. Pensad también que la unión establecida entre el personaje y la misma es a través de una cadena (de ahí el nombre del juegovídeo). Simplemente con ella se pueden hacer muchas locuras, como frenar la acometida de un enemigo y producirle un efecto “tira-chinas”, rodearle para dejarlo atado unos segundos o simplemente alcanzar ciertas áreas que la Legión puede por levitar y nosotros no.

IRIS es una suerte de Modo Detective con el que podremos ver pistas y los datos de los personajes y enemigos.

Contenido a rebosar y mapas llenos de entresijos

El combate de base puede ser bastante completo: tenemos contras, esquives, tres armas -bastón, espadón y pistola-, combos simples con el stick y la Legión. No obstante, cuando más avancemos y mejoremos a nuestro acompañante, más flipadas podremos hacer. Desde ataques finales, ataques combinados, fusiones, conseguir bonus temporales de estado, escudos, proyecciones elementales… Es una infinidad de cosas las que tenemos entre manos y, cuanto más habilidosos seamos a los mandos, más podremos hacer. Porque ahí es donde reside la auténtica magia de Astral Chain, se valora la creatividad del combate por encima de todo lo demás.

Algo que se manifiesta con los rangos de las misiones, calificadas de la D a la S+ y que, conforme menos repitamos los mismos ataques, mejor nos calificarán. Hay más factores que inciden en eso, como el uso de objetos, pero Astral Chain nos da paciencia para que vayamos mejorando y comprendiéndole poco a poco, hasta llegar a ser unos maestros de la cadena. Tal es así que podremos repetir cuantas veces queramos las Operaciones (capítulos) para mejorar nuestras puntuaciones o buscar objetos y secretos que nos hayamos dejado por el camino.

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De hecho, la distribución del juego es bastante curiosa. Tenemos un nexo (la comisaría) que tiene sus principales departamentos con tiendas, taquillas para personalizar a nuestro personaje con equipamiento nuevo, gimnasio para entrenar lo que hayamos aprendido y un centro de mando donde estudiar archivos o personalizar a nuestras Legiones. En cada Operación tendremos que ir a una zona diferente del Arca, compuesta por varias zonas cerradas consecutivas que admiten “backtraking”, presentando elementos de verticalidad, plataformas, puzles y muchos secretos que se van desvelando conforme más tipos de Legiones tengamos en nuestro poder.

Algunas partes podremos abordarlas en sigilo, valiéndonos de la Legión para aplacar a los guardias.

Asciende en la carrera policial

Algo de lo que también se puede jactar Astral Chain es de su sistema de progresión. Al personaje podremos mejorarle su equipamiento a través de dinero y códigos de materia. De esta forma hará más daño con sus armas y tendrá más energía para tener a las Legiones liberadas en batalla. Además, conseguiremos piezas de equipo y paletas de colores para llevarlo como más nos plazca.

Por otra parte podemos mejorar a las Legiones para que aprendan más habilidades y mejoren sus atributos. Cada una tiene su correspondiente árbol de habilidad y precisaremos de códigos genéticos -obtenidos matando quimeras- para ir completándolos. Y, al igual que sucede con el protagonista, podremos cambiarle los colores conforme vayamos desbloqueando nuevas paletas.

La mayoría de cosas chachis se consiguen mediante los logros. Sí, culpables, aquí los logros no son meros coleccionables que sirvan para ganar porcentaje de progreso, tienen utilidad palpable. En total, tenemos 180 logros que versan sobre nuestra eficiencia en batalla y completismo. Algunos nos recompensarán con códigos de materia u objetos no muy boyantes, sin embargo, los más difíciles nos darán desde piezas raras de equipo hasta colores nuevos.

Eso sí, un buen policía no es un gran funcionario solo por vestir “fashion”. Tenemos que ascender en la carrera policial ¿y qué mejor forma de hacerlo que con experiencia?. Sí, por cada Operación que completemos recibiremos experiencia para subir de rango. Cuanto más rango, más sueldo cobraremos al finalizar las mismas y aumentará nuestra barra total de salud.

Algunas misiones secundarias nos meterán en minijuegos de todo tipo. Transportar cajas con el girocospio, solventar puzles ¡y hasta regalar globos disfrazados de mascota!

 ¿Platinum Games firma aquí su obra maestra?

Puede que en términos narrativos no sea la panacea y que detrás de su elaborado control haya alguna inconsistencia. Sea como sea, se trata de fallos menores que no entorpecen para nada su acabado demencial en lo jugable y un apartado audiovisual que es de lo mejor que hayamos visto correr en Nintendo Switch.

Tanto si eres fan de los hack and slash como si no, tienes aquí un juego cargadísimo de contenido y con unos valores de producción encomiables. Recomendado es decir poco, es una joya exclusiva que acaba de brotar para el catálogo de Nintendo.

Obra Suprema
De los hack and slash más profundos e innovadores de todo el género. Una maravilla audiovisual digna de disfrutarse por cualquier perfil de jugador.
Cunde
El universo distópico de policías luchando contra seres de otro universo.
Fresquísimo en lo jugable e innovador para el género.
Banda Sonora absolutamente perfecta.
Repleto de contenido y rejugable al máximo.
Situaciones variadas, mini-juegos, plataformas, puzzles...
El juego hace lo posible para que saquemos partido a todas las Legiones.
No cunde
Algún que otro bajón de FPS.
Es pedir demasiado pero 60 FPS habría sido el Olimpo.
La esquiva es complicada de dominar.
Un mejor pulido a los saltos con la Legión no habría venido mal.
9.8
Legendario