Análisis de Banners of Ruin para PC. Sobreviviendo a base de cartas

Un hatajo de animales son los encargados de llevar la muerte y la venganza a una ciudad enemiga. Eso y más en el análisis de Banners of Ruin.

No son pocas las veces que vemos a un puñado de animales alzarse en armas para reclamar territorios, sangre o cualquier otra meta. Es el caso de Armello, un título que nada tiene que ver con el que nos ocupa aquí pero que comparte ese protagonismo animal. Pero claro, en este análisis de Banners of Ruin nos encontramos con soldados hechos y derechos que utilizan cartas para cumplir su cometido. Todo eso aderezado con toques RPG. ¿Te ha picado la curiosidad? Pues sigue leyendo.

Análisis de Banners of Ruin

Vengando al clan Landon

Una batalla entre dos clanes rivales, una masacre y una respuesta vengativa. Ese es nuestro cometido en Banners of Ruin, llevar la muerte al territorio del clan Ender, el enemigo acérrimo del nuestro. Sin embargo, en una jugada astuta, han conseguido endosar una dolorosa derrota al clan Landon, dejando numerosas bajas en sus filas, entre ellos amigos nuestros. Así pues, con un grupo de élite, tendremos que adentrarnos en Dawn’s Point y terminar con esta guerra de una vez por todas.

Así es el hilo argumental que nos conduce por todo el título, disputando una guerra entre dos facciones a la que tendremos que poner fin. Eso sí, no va a ser todo tan sencillo como presionar numerosas veces un botón y destrozarlo todo. Todo lo contrario, ya que en este título prima más el raciocinio y la estrategia que la fuerza bruta.

De primeras, tendremos que ir eligiendo entre tres opciones para avanzar en la ciudad, las cuales varían enormemente, como reclutar más personajes a nuestra causa o salvar a inocentes. Incluso después de un combate se nos puede dar la opción de ejecutar a los supervivientes o dejarlos marchar. De esta forma tenemos control total sobre las decisiones y el camino de nuestro grupo. Si los llevas a la muerte es cosa tuya. Y esto nos lleva a otro aspecto muy a tener en cuenta en Banners of Ruin: la muerte es permanente. Si tu querido oso destrozaratas es masacrado por el enemigo, dile adiós.

Usando todo nuestro arsenal de… cartas

Para evitar tan fatal desenlace tendremos a nuestra disposición multitud de habilidades y destrezas, todas en forma de carta. Para ello, en cada turno podremos jugar un número limitado de las del mazo, las cuales tienen diferentes funciones, desde atacar al rival hasta mejorar la armadura de nuestros miembros del grupo. Hasta ahora no he encontrado ninguna invocación de alguna criatura dracónida de iris celestes, pero sigo buscando.

El campo donde transcurre el combate se divide en cuatro filas de tres, dos para cada bando. Así, nuestro grupo puede estar formado por hasta seis animalejos, los cuales al ir avanzando suben de nivel. Aquí llega el factor RPG, ya que podemos ir mejorando el equipamiento de nuestras unidades (en forma de carta por supuesto), además de aumentar las estadísticas para utilizar más habilidades. Por supuesto, conforme van consiguiendo más experiencia obtienen diferentes aptitudes. ¡Y claro, habilidades personales! ¡Han vuelto, en forma de carta!

Pero ya os avanzo que es probable que caigáis en combate varias veces, por lo que habrá que empezar la aventura nuevamente. No os esperéis los mismos personajes, ya que cada nueva partida es diferente en este aspecto. Por ejemplo, mi primera vez tuve como integrantes iniciales a una mangosta y un oso. Sin embargo, cuando estos bravos guerreros cayeron en combate (¡ni una puñetera opción de curarme en una taberna!), los siguientes valientes fueron un ratón tanque y un oso parecido al anterior. Tenía un nombre diferente, pero para mí era Oso Junior. Por cierto, el ratón murió pronto el pobre.

Hablemos ahora del apartado gráfico, el cual utiliza diseños 2D para los combates, mientras que en el transcurso de la historia utiliza imágenes estáticas para mostrar las diferentes opciones. Los tonos oscuros predominan bastante en la historia, recordando a lo visto en Darkest Dungeon. Los diseños de los personajes son resultones, aunque las animaciones de batalla son bastante simples, siendo muy mejorables. Y en cuanto a la banda sonora que acompaña a Banners of Ruin, pasa de temas épicos (como el del menú principal) a otros más lúgubres, los cuales impregnan casi toda la aventura, contrastando con el ambiente oscuro de la misma.

Una mezcla estupenda de diferentes géneros

Banners of Ruin aúna diferentes elementos del RPG y roguelike junto con una jugabilidad centrada en cartas. Aunque la historia es algo simple, funciona bien como catalizador de la esencia y el núcleo del título, los combates. Ciertamente todos los elementos del juego se complementan a la perfección, consiguiendo una experiencia bastante fresca y adictiva, ya que cada partida no suele durar mucho, ya sea completando la historia o muriendo en el intento.

Así pues, si lo que buscas es un juego diferente que enganche, este título puede ser tu opción. Accesible para todo tipo de jugadores pero con una dificultad elevada que invita a rejugarlo, Banners of Ruin juega su mano de forma excepcional, mostrando unas cartas propias que pueden ganar la partida.

Análisis de Banners of Ruin para PC
Nos gusta
Dificultad elevada pero satisfactoria.
La mezcla entre cartas, RPG y roguelike funciona estupendamente.
Totalmente accesible para cualquier tipo de jugador, independientemente de sus gustos.
Puede mejorar
La traducción al castellano tiene multitud de errores.
A veces el juego es un poco injusto.
La historia es algo mejorable.
7.6