Dormir casi todo el día, tener a los humanos a tus pies… la vida de un gato parece idílica, y nos sumergimos de lleno en ella con el análisis de Cattails.

Los gatos son los reyes de internet… y de casi todo en general. Su personalidad, su aspecto adorable y las situaciones que generan les han valido el amor de miles y miles de personas. Por eso mismo es normal que surjan juegos de ellos como las setas. Y como no vamos a ir contra la tendencia general, allá va el análisis de Cattails.

La vida de un gato tiene muchas facetas

Como es de esperar, en esta aventura encarnaremos a un gato. Gato al que modificaremos ligeramente antes de empezar la aventura en apenas unos minutos. Tras demostrar nuestro poder como dioses creadores, se nos mostrarán unas pequeñas escenas sin sonido, en el que se muestra el punto anterior a nuestra llegada al bosque, lugar en el que transcurre la historia.

Quiero hacer hincapié en este punto porque creo que es necesario. No es un momento agradable, ya que es de abandono de lo que estamos hablando. Nuestro protagonista, nuestro minino adorable, es acogido de una tienda por una niña que parece muy contenta. Pero por alguna razón, la madre entra en cólera y abandonan al gato al lado de la carretera. Un mensaje precioso. Esto nos hace que nos encariñemos un poco más con nuestro gatete ante esta triste realidad.

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Pero la tristeza parece durar poco, pues nuestro felino amigo tiene suerte: se encuentra con Coco, otro gato callejero que le hace las veces de instructor porque estaba aburrido por ahí. Tras contarnos unas cuantas cosas, nos instará a unirnos a uno de los tres clanes que habitan por la zona, cada cual con su territorio. Y con esto y un bizcocho, todo parece listo, salvo por el detalle mágico que hay que hilar argumento de algún modo. En este caso no es otra cosa que la pérdida del espíritu del bosque que, como buenos gatos que somos, debemos recuperar.

Cazar, comer, dormir y hacer ofrendas

Realmente, podríamos resumir en los cuatro puntos de arriba todo el sistema jugable del título. Pero no estaríamos siendo justos, a la par que esto se nos quedaría un tanto escueto. Así que, veamos, básicamente podríamos decir que Cattails no es otra cosa que un Stardew Valley pero con gatos, cosa que no deja de ser entretenida y entrañable.

Eso sí, es un juego pausado, muy muy pausado. Hay que dedicarle su tiempo, pues básicamente todo el cometido durante la partida se reduce a dar vueltas por ahí cazando para obtener distintos materiales, ya sea para consumo propio u otros. Por ejemplo, para avanzar en la historia tendremos que hacer ofrendas de distintos elementos, para ganarnos el respeto de otras colonias, más de lo mismo… y así hasta la saciedad. La fórmula se repite a cada momento y esto llega a cansar bastante, viéndose sazonada únicamente por eventos estivales que nos varían un poco las cosas… durante dos minutos.

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Algo que, por otro lado, es de lo más común en este tipo de juegos. El ponerse a dar vueltas por el mapa buscando, por ejemplo, que te salga una liebre negra puede llevarte un tiempo la mar de considerable. Verídico. Aún tenemos secuelas de ello. Y es que tras esta intensiva búsqueda todo puede ser que la presa se te escape. La cosa se pone un tanto más interesante cuando tenemos crías, pues estas pueden ayudarnos en nuestra tarea al más puro estilo manada, pero la mecánica es la misma.

Ni siquiera los combates se libran de este aspecto. Las limitaciones del juego juegan aquí un papel clave, pues el movimiento a la hora de atacar y esquivar es bastante reducido, y no merece realmente la pena. Ni siquiera las recompensas recibidas por ello hacen valer ese tiempo perdido. Puedes conseguir lo mismo dedicándote a la monótona caza antes mencionada.

Por suerte, el poder adquirir habilidades que nos ayudan en nuestro día a día será vital para hacer todo esto más ameno. Aunque, irónicamente, conseguiremos estas realizando estas acciones que queremos aligerar. Nada nuevo en este género.

Cuando eres demasiado adorable para existir

Hay que reconocerlo: los gatos, por lo general, son monos. Esto, por supuesto, no iba a ser menos en el juego. A pesar de contar con un estilo pixel minimalista, los mininos cuentan con un diseño ligero, sin alardes, pero que muestran sus detalles a tener en cuenta. Mención especial a las skins dentro del juego que nos permitirán cambiar de aspecto, otorgando más variedad a nuestro pelaje.

Este grado de detalle también se extrapola tanto a animales como a entornos. Los primeros son fácilmente reconocibles, pululando a su gusto por las diferentes zonas a sus anchas. Los segundos, por su parte, tienen más que ofrecer, evidentemente. A fin de cuentas, vemos como el entorno cambia del día a la noche, con las estaciones y con el tiempo atmosférico. Son detalles que nos hacen ver la viveza del mundo y que se agradecen enormemente.

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Sí, el paso del tiempo es primordial en juegos de este estilo, pero no está de más alabar las cosas cuando están bien hechas. Por contra, los escenarios pueden pecar de un pelín repetitivos, a fin de cuentas, estamos en un bosque con los límites más o menos definidos. Aun así, encontramos elementos diferenciadores unos de otros, como la afluencia de árboles, cuevas e incluso tumbas con fantasmas incluídos.

Toda esta alabanza que se lleva el estilo artístico se pierde, por contra, con los temas musicales. En ellos vuelve a suceder el problema del que peca el juego: la repetitividad. Son temas bonitos, tranquilos, que casan bastante bien con la atmósfera general del juego, pero son escasos e iremos escuchándolos hasta la saciedad en una y otra ocasión. En el resto de ocasiones, los efectos de sonido harán acto de aparición para amenizar el ambiente.

Conclusiones del análisis

Cattails es uno de esos juegos al estilo Animal Crossing y similares. No innova en nada más allá que en que manejamos a un gato que vive en una colonia. Es como el sucedáneo indie del género. Pero no desagrada por ello. El estilo visual cumple a pesar de su simpleza y el antecedente de la historia hace que te quieras involucrar un poquito más con ella.

Si ya contáis con juegos del género, realmente no os perdéis nada nuevo salvo por el añadido de la supervivencia. Realmente el factor anteriormente nombrado, el del abandono, es el que nos mantiene pegados al juego. A fin de cuentas, refleja con gran maestría el cómo un grupo de felinos debe subsistir por su cuenta.

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7Nota Final
Diversión7
Jugabilidad7
Gráficos7.5
Música6
Puntuación de los lectores 0 Votos
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