análisis de Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues

Análisis de Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues para PlayStation 4

Karate Kid vuelve hasta en forma de videojuego. Veamos qué tal está con este análisis de Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues.

Para los culpables nostálgicos la serie de Cobra Kai ha sido como un regalo caído del cielo. Recuperar la esencia de la legendaria película de 1984 y compactarla en dos temporadas -de momento- de una serie de televisión es un hazaña que no logra cualquiera. Su éxito ha sido tal, que ya no extrañaba que no sacasen algún videojuego para aprovechar el filón. Es por ello que aquí os asaltamos con el análisis de Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues, un interesante beat em up que sigue la filosofía clásica del «yo contra el barrio».

¿Sustitutivo de la serie? Me temo que no

Antes de nada me gustaría recalcar que este videojuego no recoge fielmente los acontecimientos de la serie. Partimos en un momento avanzado de la misma donde ambas escuelas (Cobra Kai y Miyagi Do) están enzarzadas en una guerra sin cuartel. Por ello, tendremos que escoger a una de ellas para hacer su recorrido de escenarios, desbloquear a sus personajes y partirle la cara a los de la escuela rival. La premisa así es bastante atractiva, para que negarlo, pero a gusto personal hubiese preferido un recorrido de los mejores momentos de la serie y así recuperar sus batallas más características.

Una vez escogida la escuela que queramos representar, tendremos que ir avanzando stages destrozando a todo rival que ose ponerse en nuestro camino. Los mismos cuentan con una variedad estética agradecida, recuperando skins y personajes de hasta las películas clásicas, pero ahí se queda la gracia. Si pasamos a lo mecánico, hay como 3 o 4 tipos de moveset para los enemigos (a excepción de los jefes de nivel) por lo que rápidamente nos haremos con las manías de la IA.

Los jefes ya son otro cantar. Aunque puedan tener un par de ataques cutres, el juego se las ingenia para que los spameen hasta que nos dan matarile, por tanto, más nos vale cuidarnos de aprender a esquivar bien y saber atacar cuando corresponde. Que ese es otro gran pero del juego, los jefes no están pensados para ser susceptibles a nuestros combos, sino que intentan seguir una filosofía souls-like, bastante mal implementada, de esquivar y golpear sin grandes pretensiones.

Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues
Cuanto más largos sean nuestros combos más dinero recibiremos al derrotar a los adversarios.

Ejército de karatekas a la orden del día

Si eres de los culpables que gustan estar todo el día desbloqueando cosas en los videjuegos, estás de suerte. Cobra Kai nos ofrece un montón de contenido desbloqueable, tanto en forma de nuevos personajes (que se irán sumando a nuestras filas conforme avancemos niveles) como en habilidades para los mismos. Con el dinero, monedas que soltarán los enemigos, podremos ir comprando técnicas a cada luchador en un completo y complejo árbol de habilidades.

Cada personaje, además, cuenta con combos y propiedades muy diferenciadas del resto. Por ejemplo, con Miguel iremos aprendiendo golpes finales, tales como uppercuts, basados en elemento del fuego mientras que con su maestro, Johnny, nos centraremos en conseguir técnicas que atacan en área o realizan contras poderosas. El juego nos permite usar estas habilidades en otros personajes gracias al sistema TAG.

Esto quiere decir que podremos llevar dos luchadores en las stages que podrán intercambiarse cuando nosotros queramos. Como añadido interesante podremos usar la habilidad principal del compañero, de esta manera por ejemplo, Miguel puede utilizar la super voltereta de Johnny si los llevamos juntos.

Habrá interacciones con el escenario que nos permitirán recoger objetos, golpear a enemigos o incluso realizar «finishers» la mar de curiosos.

¿beat tradicional o rompedor?

Aquí vuestro analista culpable es un ferviente seguidor del género beat em up desde inicios de los 90. He jugado a cientos de juegos del género y, aunque no me catalogo de experto, sí que tengo mis manías y gustos exquisitos. Por ende, entiendo que Cobra Kai en lo que se refiere al mero componente audiovisual no va a comprar a nadie. Los modelos, aunque cumplen a la hora de ser reconocibles con los actores de la serie, son horrendos y a la música mejor le pasamos la fregona y la quitamos del medio.

Sin embargo, en cómo se siente a los mandos es un título que me ha sorprendido para bien. Cada luchador se siente único, siendo personajes ligeros que responden bien al mando y que permite una movilidad sencilla por todo el escenario a diferencia de muchos beats de avance en dos dimensiones.

Sin ir muy lejos, el control me ha parecido más preciso y elocuente que el del mismísimo Streets of Rage 4, aunque sin sus posibilidades de combos y sin su carisma legendario, por supuesto. Una lástima que los enemigos no correspondan a este buen hacer, pues su dificultad y patrones de ataques son tan burdos que los combates apenas resultarán satisfactorios.

Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues
El juego no nos obliga a seguir un orden para los escenarios sino que podremos escoger en un mapa de la ciudad a dónde nos queremos dirigir.

Repetir, mejorar personajes y esclarecer que está pasando

Como ya he dicho, Cobra Kai no sigue la trama de la serie, sino que empieza mucho más adelantada. Si no te has visto la serie, el juego te va desubicar bastante con sus personajes y con muchos de los sucesos que se narrarán en los diálogos. No obstante, la historia que se nos cuenta es totalmente nueva, donde una conspiración de luchadores intentarán ahondar en la herida que enfrenta a ambos dojos. Ya os imaginaréis que la misma no es para tirar cohetes. Es una trama mediocre, llena de giros que se vienen venir de lejos y que actúan como un parche con fisuras para dar coherencia a los combates que se nos presentan.

Tampoco ayuda el tema de que si queremos completar el juego entero, tendremos que acabarnos las historias de las dos escuelas en un mismo slot de guardado, ¿y qué hay de malo en eso? que si las empezamos en paralelo en ranuras diferentes, no se sumará el progreso y las bonificaciones. Una ñardada que me ha molestado bastante ya que ambas campañas sigue el mismo trayecto de escenarios, combates y situaciones, por lo que se hace MUY repetitivo.

Cada personaje cuenta con aptitudes propias. Sam podrá utilizar plataformas de hielo para llegar más alto con sus combos o protegerse de ataques.

Buenas intenciones vertidas en un vaso roto

Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues apostaba fuerte por trasladarnos a los mandos una experiencia que emulase a los chavales de la serie. Hay buenas intenciones en lo jugable pero su falta de recursos o conocimiento a la hora de programar a la IA echa por tierra las sesiones de juego.

A veces consigue darnos momentos divertidos y la progresión de los personajes es realmente agradecida, con muchas posibilidades y tipos de luchadores para todos los gustos. No obstante, no creo que eso sostenga al videojuego como para ser recomendable a grandes niveles.

Una pena, pero tanto si eres fan de la franquicia como del género beat em up, no creo que consigas sacarte una sonrisa.

análisis de Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues
Análisis de Cobra Kai: The Karate Kid Saga Continues para PlayStation 4
La maldición de los juegos "basados en"
Cobra Kai: The Karate Kid Sagas Continue podría haber desembocado en un beat muy interesante y con muchas horas de juego. Sin embargo, los problemas de la IA y su repetitividad nos lastrará la experiencia por los suelos.
Cunde
Fluido y agradable a los mandos con cualquier personaje.
Gran roster de luchadores y todos muy diferentes.
El poder jugar con ambas escuelas tan emblemáticas.
No Cunde
Bastante esperpéntico en lo audiovisual.
Problemas muy graves en la IA enemiga.
Ambas campañas son demasiado similares.
6.5
Nada de cobra, culebra