Otro análisis de una nueva versión de un juego de antaño para una nueva consola. Y el resultado, como era de esperar, es bastante bueno. Os traemos aquí el análisis de Dark Souls Remastered para PlayStation 4.

Siete años. Se dice pronto. Pero es el tiempo que hace que salió el juego original en la antigua generación. Un año y un juego que cambiarían sin duda el vocabulario de muchos haciendo que, desde entonces, toda cosa medianamente difícil sea “el Dark Souls de…” sin venir a cuento. Pero dejando de lado comparaciones de gente flipada, aquí hemos venido a traeros el análisis de Dark Souls Remastered.

En resumidas cuentas, y antes de pasar a hablar en profundidad de él, cumple. Cumple con todo. Se trata de un juego muy similar al original pero con mejores gráficos (a veces), alguna que otra gestión interesante y diferente y mejoras menores que agradarán a algunos.

Sin embargo, también peca de no arreglar algunos fallos. Quizás era demasiado difícil hacerlo con todo el juego programado. Pero… ya puestos, podrían haber traído algo más a esta versión. Vamos con ello.

(Casi) todo sigue igual

Nuestro viaje por los mapeados tan carismáticos de Dark Souls Remastered no cambia en relación al primero. Sí, es cierto que hay alguna que otra modificación, sobre todo en relación a hogueras que nos salvarán el culo. Pero en términos generales, todo es lo mismo.

Desde luego, en términos de ubicación de personajes eso es así. Y cuando hablamos de otros aspectos, pues podríamos decir que casi que también.

analisis de dark souls remastered

Evidentemente, el juego mejora, y mucho, el rendimiento del original. Disfrutar el juego ahora mismo en una verdadera gozada. Y no hablo solo en términos de fps. También en resolución. La mayoría de los elementos del juego se ven realmente bien en la remasterización. Pero también es cierto que hay otros que “cantan” y mucho. No se puede pedir todo, supongo.

La dificultad del juego, su verdadero atractivo, tampoco se toca… demasiado. Ahora podremos usar más objetos curativos que antes a la vez (más de uno, vaya). Y también hay algunas hogueras que, como os he dicho, nos van a salvar el culo un poco. No es que sea nada destacable o que haga el juego más asequible. No os equivoquéis.

Pero sí que es cierto que añaden un par de elementos más actuales que le dan un toque fresco y diferente. Al fin y al cabo es evidente que del Dark Souls a Dark Souls III han pasado muchas cosas. Y entre ellas están las mejoras de la jugabilidad.

Pero no se ha mejorado todo

Por desgracia, y como buen remaster, no se tocan todos los elementos que se podrían tocar. Bien sea por pereza, por mantener esa “nostagia a pesar del bug” o, simplemente, complicarnos la vida de sobremanera, hay muchas cosas que se han quedado como están.

Algunas traducciones de objetos, (increíble pero cierto), el inventario o el tema de algunos “añadidos” en las secuelas, se han quedado fuera.

Entiendo que al ser un remaster o no un remake, no tendrían que tocar la jugabilidad. Pero os aseguro que si habéis jugado al II o al III antes que a este, y ahora le dais la oportunidad, lo vais a notar. Y para mal.

¿Hace esto al juego menos deseable? En absoluto. Se trata de un juego que cumple con todo lo que se le pide que es, ni más ni menos, que traer un juego de hace 7 años a las consolas actuales. Con todo lo que ello conlleva.

Retoques en el online

Ya os hemos dicho que hay cosas que se han adaptado y cosas que no. Pues bien, en el tema del online, la verdad es que han hecho un buen trabajo. Son cambios que pueden parecer “tontos”, pero que sin alterar la jugabilidad original, consiguen hacerlo mucho más atractivo.

Por ejemplo, en las invasiones ahora podremos jugar con seis jugadores. Algo que ya se vio en Dark Souls III. También hay opciones de configuración de partidas bastante interesantes y que no estaban en la versión original del juego. Tener contraseña ayuda a que jugar con amigos sea algo mucho más fácil y entretenido.

También el hecho de que ahora haya servidores dedicados hace que todo sea mucho más fluido y constante.

Conclusiones del análisis de Dark Souls Remastered

Como he dicho, el juego cumple con todo lo que se le pide. Sin embargo, sí que es cierto que hay pocos cambios. Lo más seguro es que no se los hayan querido añadir pero teniendo en cuenta las mejoras en algunos modos y la interfaz, no se entiende por qué no han arreglado algunas cosas.

Traernos ahora un juego de hace siete años que ha evolucionado con dos nuevas entregas (y algo más de por medio) desde luego hace que se vean con mucha más nitidez los fallos iniciales.

cambios a dark souls remastered 2

Una remasterización es el momento perfecto para arreglarlos pero, en este caso, no han optado por ello. Aún así, si quieres disfrutar de Dark Souls con más resolución, más fps y sin problemas de rendimiento en el online, esta es tu oportunidad.

Al menos en PlayStation 4 y Xbox One ya que en Nintendo Switch aún habrá que esperar un poco más.