Volvemos a una cambiada pero reconocible Luna sin mucho contenido aunque bastantes cambios. Bienvenidos al análisis de Destiny 2: Bastión de Sombras.

Tras un largo camino con dos entregas principales y varias expansiones, los creadores de la saga Halo se han separado de Activision. Ahora el futuro de la franquicia pertenece única y exclusivamente a sus desarrolladores. ¿Cómo afectará esto a nuestros guardianes? El tiempo lo dirá, pero de momento podemos comprobar algunas de sus novedades en nuestro análisis de Destiny 2: Bastión de Sombras.

Bungie Studios ya tienen el control total de su criatura. Lo primero que esto supone, es que el título base pasa a ser Free-to-Play, contando incluso con parte del contenido de Los Renegados y de la actual expansión también. De este modo, nadie tiene excusa ya para no probar uno de los mejores shooters que existe en cuanto a jugabilidad. Eso sí, no penséis que esta actualización supone un cambio de rumbo total en el título, aunque trae algunos cambios interesantes bajo el brazo.

análisis de Destiny 2: Bastión de Sombras

Volveremos a vernos las caras con viejos enemigos

Regresamos a la Luna

Pues sí, uno de los planetas de mayor interés en la primera entrega vuelve casi como la recordábamos. En más de una ocasión, sentiréis momentos de nostalgia al recorrer el satélite que tantas aventuras y secretos nos dejó anteriormente. Pero eso no significa que no haya nuevas localizaciones o misiones por descubrir. Pese a que casi todo se sienta familiar, a la vez se nota diferente. El paso del tiempo ha hecho mella en el lugar y se han añadido kilómetros de túneles, sectores perdidos y la Fortaleza Carmesí que da nombre al DLC.

LEER MÁS:  Destiny 2: Bastión de Sombras estrena nuevo tráiler

Junto a esta renovada Luna no podía faltar un nuevo arco argumental cargado de nuevos enemigos. Bueno, más bien el regreso de antiguos rivales muertos en forma de pesadillas. Esta historia no es ni de lejos tan extensa ni interesante como lo fue Los Renegados. En unas 4 horas la tendremos finiquitada. Después siempre nos quedarán los típicos desafíos y contratos, con los que conseguir nuevas armas y armaduras. Todo esto nos vendrá de lujo para la Raid y la Ofensiva Vex. Una actividad para seis jugadores basada en oleadas.

Ahora bien, a pesar de que Bastión de Sombras no parece tan completo como en la anterior expansión, sus creadores pretenden añadir con mayor frecuencia contenido durante este tercer año. Además su núcleo real se encuentra en los pequeños cambios y retoques introducidos por Bungie. Sobre todo en el paso iniciado para abrazar un poco más la vertiente MMO del título.

Loot y más Loot

Como todos los que lleváis años jugándolo sabéis, la finalidad absoluta de Destiny 2 es mejorar la puntuación de Luz de nuestro personaje. Esto lo conseguimos a base de engramas, los cuales nos otorgan nuevas armaduras y armamento. Normalmente son de nivel mayor que lo que portamos, pudiendo equiparnos con ellos, o usarlos para infundir otras piezas y así mejorarlas. Todo eso no ha cambiado, como tampoco lo ha hecho el modo de lograrlo.

LEER MÁS:  Bungie, culpables de un doblaje de lujo en Destiny 2 Bastión de Sombras

Para la ocasión los chicos de Bungie han elevado todos nuestros personajes y equipo a 750. Tanto lo que llevásemos encima, como lo estuviese en nuestro alijo. Acceder hasta 900 es relativamente fácil, ya que todo lo nos encontramos sube mucho estas puntuaciones. Pero a partir de ahí tendremos que sudar la gota gorda. Como suele pasar deberemos conseguir los engramas más poderosos a base de repetir contratos, asaltos y misiones o la Ofensiva Vex, si queremos conseguir el nivel necesario para la incursión. Nada nuevo es este apartado.

análisis de Destiny 2: Bastión de Sombras

Llegar a 900 de Luz será rápido, pero a partir de ahí…

Mayor personalización

En el que sí observamos un cambio es en el sistema de modificaciones. Ahora tendremos mucha más libertad para crear nuestro personaje. De esto tiene gran parte de culpa el nuevo Ojo del Celador. Este artefacto lo conseguiremos a partir del nivel 7 de esta temporada. Conforme vayamos consiguiendo puntos para él, podremos usarlos para desbloquear modificadores con los que mejorar el equipo. A diferencia de lo que ocurría anteriormente, ahora tendremos más slots para añadir estas variaciones. De este modo podremos diferenciar más nuestro personaje del resto.

Otra novedad que nos ofrece Bungie son los rematadores. Estos movimientos finales se activan cuando al enemigo le queda poca vida. En ese instante, sobre su cabeza aparecerá un círculo el cual nos indicará que podemos realizar esta acción. Bastará entonces con efectuar un ataque cuerpo a cuerpo y disfrutar del espectáculo. Esta mejora es puramente estética y todo apunta a que al igual que con los gestos, podremos desbloquear nuevas animaciones con el tiempo.

LEER MÁS:  Destiny 2: Bastión de Sombras estrena nuevo tráiler

En definitiva nos encontramos ante el primer paso de Bungie lejos de la sombra de Activision. Pese a que esta expansión no es tan grande como Los Renegados, sí que nos tendrá ocupados muchas horas con las nuevas aventuras para las armas exóticas, contratos y los nuevos modos de juego. Pero su baza principal es poder personalizar el personaje y sus armas más a nuestro gusto que nunca. Además sus creadores han prometido surtirnos con contenido cada menos tiempo, de modo que volvamos con mayor asiduidad a Destiny 2.

Allons-y!

El primer paso
En resumen Bastión de Sombras nos ofrece más de lo de siempre, pero con mayor personalización y la promesa de contenido cada menos tiempo. Un pequeño avance de los futuros cambios que se avecinan.
Nos gusta
Más personalización para nuestro personaje
Volver a la Luna
El mejor Gunplay que existe
A mejorar
Menos contenido nuevo que en Los Renegados
Llegar al máximo de Luz sigue siendo tedioso
Argumento poco interesante y corto
8.3
Análisis de Destiny 2: Bastión de Sombras