Aquí te dejamos el análisis de Fallen Legion: Flames of Rebellion. Espíritus, guerra, rebelión y muchos combates. Este es el cóctel que nos presenta este título RPG de acción.

GuiltyBit te trae el análisis de Fallen Legion: Flames of Rebellion, un título de rol y acción que se ha puesto a la venta el pasado día 12. Guerras, conspiraciones y batallas en 2D nos esperan en este título. Sin más preámbulos vamos con el análisis culpable.

Un reino desgarrado desde dentro y desde fuera

Fallen Legion: Flames of Rebellion es un título RPG desarrollado y distribuido por Yummy Yummy Tummy´s. Sí, tela con el nombre de la empresa. La historia nos sitúa en un reino en plena guerra. Precisamente nos encontraremos en primera línea de batalla cuando comience la aventura. Pero es no es todo, mientras la guerra se libra en el frente, una rebelión amenaza con desgarrar el reino desde dentro. El rey muere, y su hija Cecille, combatiente en la guerra, debe acudir para ocupar el trono. Nuestro protagonista, un comandante invocador, debe marchar a la capital para sofocar la rebelión y ayudar a Cecille.

Encarnaremos a un joven que se hace llamar “Legado” y que posee el poder de invocar espíritus en combate. La historia, dividida en tres capítulos, nos llevará por todo el reino hasta alcanzar la capital. Empezaremos la historia con nuestro Legado y un par de espíritus de combate. A medida que avancemos iremos desbloqueando nuevos espíritus, cada uno con su estilo de combate y atributos diferenciados. Invocando a estos espíritus haremos frente a los enemigos, y serán la herramienta básica de combate, ya que nuestro protagonista apenas podrá combatir.

Análisis de Fallen Legion: Flames of Rebellion

Tendremos que recorrer el Reino, camino a la capital

El poder de los espíritus

En cada escenario que visitemos nuestro grupo avanzará de forma automática hasta toparse con enemigos. Cuando esto ocurre, el juego se detiene y pasamos a tener el control de nuestro grupo. Durante el combate controlaremos a nuestro Legado y hasta un máximo de 3 espíritus de combate. Cada uno de ellos irá a asignado a un botón (Equis, cuadrado o círculo). Cada espíritu tiene sus puntos de habilidad o de acción. Estos puntos le permiten atacar, y tendremos que estar atentos a no quedarnos secos. Para ello hay que combinar los ataques de los 3 espíritus. Mientras uno se recupera atacaremos con los otros. Por otro lado, pulsando L1 podremos bloquear los ataques enemigos, y si lo hacemos en el momento justo dejaremos a nuestro enemigo indefenso durante unos segundos, además de recuperar puntos de habilidad.

análisis de Fallen Legion: Flames of Rebellion

Mantener la cadena de combos durante de los combates será esencial para multiplicar nuestro daño

Además, nuestro invocador contará con tres habilidades, que activaremos combinando el triángulo con los botones de dirección. Una de ellas servirá para curar a nuestros espíritus, otra para revivir a los caídos y, por último, un hechizo ofensivo. Por el momento el juego nos presenta una mecánica divertida y original, aunque con el tiempo se hace muy repetitiva.

Durante el combate tendremos que estar atentos a la barra de combo. Si conseguimos llenarla podremos activar el modo ruptura, en el que nuestros espíritus tendrán puntos de habilidad infinitos durante un tiempo, por lo que podremos atacar a saco. Si eliminan a nuestros tres espíritus aún tendremos una última carta bajo la manga. Podremos intentar finalizar la lucha atacando con nuestro invocador, pero tendremos que ser muy rápidos, pues un solo golpe nos dejará fuera de combate.

Análisis de Fallen Legion: Flames of Rebellion

Un grupo equilibrado es la clave para afrontar los combates sin problemas

La monotonía como mayor enemigo

El principal problema de Fallen Legion: Flames of Rebellion es la monotonía. Cuando lo empecé a jugar pensé “Vaya, es original y divertido” pero cuando llevas un puñado de niveles la novedad se convierte en rutina. El juego nos guía por escenarios simples y repetitivos, hasta toparnos con enemigos, los liquidamos sin demasiada dificultad, y seguimos adelante. De vez en cuando nos encontramos con escenas de diálogo, la mayoría de veces sin voz, así que toca leer. Para colmo de males, el juego no está traducido al español, punto que me parece un fallo importante para un juego comercializado en España. Además, con la cantidad de diálogos que presenciamos se nota mucho la falta de traducción, ya que muchas veces se emplean palabras muy específicas, que solo conocerán los que tengan un nivel avanzado del idioma.

Análisis de Fallen Legion: Flames of Rebellion

La toma de decisiones el único aliciente de jugabilidad que encontraremos en este título

Para romper esta monotonía, el juego consta con un elemento jugable que puede ayudar en cierta medida, aunque no es un remedio demasiado efectivo. Cada cierto tiempo nos contarán un suceso que tiene lugar entre las filas de nuestro ejército o en algún pueblo cercano. Por ejemplo, nos dirán que uno de nuestros capitanes intenta desertar, o que una aldea se queda sin alimentos. Ante estas situaciones nos darán tres opciones a elegir. Procedimientos para actuar respecto a lo que ha sucedido. Según lo que escojamos obtendremos diferentes beneficios. Además, estas decisiones pueden influir en pequeños acontecimientos futuros. Estos actos también influirán en la moral de nuestro ejército, que será una constante a tener en cuenta durante toda la aventura. La moral influirá en la manera en que se desarrollen ciertos niveles.

Lo que podría haber sido…

Cuando acabemos un nivel, dependiendo de nuestra puntuación, obtendremos diferentes tipos de gemas como recompensas. Estas gemas nos otorgarán beneficios de estadísitcas permanentes, o mejoras en la barra de combo. Podemos equipar un máximo de tres gemas al mismo tiempo, y estas se clasifican en distintos grados. Muchas de ellas son compatibles con algún espíritu de combate específico, por lo que no servirán de nada si dicho espíritu no está en nuestro equipo.

En cuanto al apartado gráfico y sonoro, Fallen Legion no destaca. No nos esperábamos unos gráficos de infarto, de hecho no es algo que determine la calidad final de este título. El problema es que, si los sumamos a su pobre jugabilidad, su carencia es mucho más notable. El apartado sonoro es algo más salvable. En algunos niveles disfrutaremos de temas musicales que recuerdan mucho a las melodías de combate de Final Fantasy (salvando las diferencias).

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En conclusión, Fallen Legion: Flames of Rebellion es una buena idea desperdiciada. Si la jugabilidad fuera más variada y compleja podríamos haber tenido un título notable. Por desgracia, dada la monotonía de su desarrollo, se queda en un machaca botones que no deja nada para recordar. Si te has quedado con ganas de algún indie pásate por el análisis de The Count Lucanor.

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Análisis de Fallen Legion: Flames of Rebellion para PlayStation 4
Lo mejorMecánica de combate originalControles sencillos e intuitivosAcompañamiento musical
Lo peorLa monotonía por encima de todo. Empaña la originalidad de su planteamiento inicialEl apartado gráficoLa simpleza de su desarrollo
6La monotonía como mayor enemigo
Gráficos5
Sonido7.5
Diversión6
Historia6
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