Análisis de Hippocampus: Dark Fantasy Adventure para PC

Análisis de Hippocampus: Dark Fantasy Adventure para PC

Devil May Cry y Legacy of Kain sirvieron de inspiración para este juego de ideas muy sugerentes. Análisis de Hippocampus: Dark Fantasy Adventure para PC.

A menudo la escena indie suele atesorar grandes ideas que, por falta de liquidez o de habilidad, no llegan a buen puerto. Con este análisis de Hippocampus: Dark Fantasy Adventure para PC nos damos cuenta de que tener pasión por títulos que ya no están en auge no es suficiente para rendirles tributo.

Hippocampus tiene ese espíritu emprendedor, esas ganas de contar su historia particular y de sumergir al jugador en una filosofía de mecánicas tan personal que te empujan a quererle. Sin embargo, un videojuego es la suma de sus partes y no solo con tener la intención o la motivación significa que vayamos a conseguir una obra maestra.

Tendremos una cinemática introductoria que nos narra la muerte de Lorelei, la esposa de nuestro protagonista.

El amor y la desesperación como antídotos contra el coma

Empezando por la parte narrativa os puedo decir, que de partida, es original e interesante. Somos Lord Mobius, un noble que ha perdido a su esposa y la pena le sumerge en un profundo coma. Cuando se despierta, se da cuenta de que el mundo ha cambiado y él también.

La voz de nuestra mujer nos habla para echarnos cosas en cara, desanimarnos y desorientarnos mientras avanzamos por escenarios que parecen una prisión. Enemigos extraños nos atacan, tenemos habilidades, como el dominio de armas, que no poseíamos con anterioridad, ¿qué está pasando? Para descubrirlo, aparte de avanzar por los mapeados, tendremos que ir consumiendo una droga que nos va restableciendo la memoria para vislumbrar a través del mundo de fantasía la auténtica realidad.

No obstante, esta parte se realiza con diálogos y escenas de script, por lo que no existe como una tal una mecánica que nos permita consumir esa droga. Eso, aunque parezca una tontería, resta gracia al componente narrativo haciéndolo interesante sobre el papel, pero engorroso de disfrutar por un formato más quemado que la tortilla en una sartén sin teflón.

Aunque lo principal es apoyarnos en los orbes, podremos ejecutar algunas acciones de parkour, como correr por las paredes.

¿Padawan de Devil May Cry y Legacy of Kain? Déjame dudarlo

La premisa del videojuego es simple: avanzar con saltos por una castillo de pesadilla mientras nos vemos las caras contra enemigos de toda clase. Hablamos pues, de un título de carácter 3D cuya fluidez es imperativa (va a 60 FPS en cualquier locomotora, se trata de un indie nada ambicioso en lo técnico) que pretende extasiarnos con combates frenéticos y saltos más precisos que un reloj suizo.

Me parto y me mondo. Por mucho que sea esa su intención, en lo mecánico no logra hacer casi nada bien. Los saltos son un dolor de cabeza por el uso tan errático de la cámara y unas físicas extrañas, que desarticulan un sistema de gravedad para confundirnos a la hora de calcular las trayectorias. Que ojo, culpables, la filosofía de los saltos es interesante porque se hace en base a unos orbes que podremos almacenar y usar como mejor nos convenga.

Los hay verdes (resetean nuestro salto), azules (nos permiten hacer dos saltos) y los blancos (rompen elementos del escenario para poder seguir avanzando). Con esta trifuerza de colores deberemos ir creando caminos sin tocar apenas el suelo. Es curioso, porque el juego no nos da pista alguna por dónde tenemos que ir, lo que añade un componente de creatividad a la hora de configurarnos nuestra ruta de saltos. Sin embargo, está el problema que ya he citado, la cámara, haciendo que fracasemos en nuestra empresa cada dos por tres frustrándonos una barbaridad.

El combate tiene muchas mecánicas y submecánicas que dominar, pero el esquema de controles es atroz.

Desmembramientos del Hacendado

El combate debería ser su fuerte, es algo que desde el primer tráiler teníamos interiorizado. Pero la realidad es otra muy dura. Nada del sistema de combate funciona lo suficientemente bien para que sea divertido.

La gestión de los controles es obtusa. Golpeamos con los gatillos, activamos una especie de modo desmembramiento (similar al de Metal Gear Rising) con RB y ejecutamos ganchos elevadores con el LB para iniciar combos aéreos. Llevamos dos armas encima (en un principio) como son una espada -ofertando golpes rápidos pero un daño leve- y un hacha gigante -pocos golpes pero de un daño muy contundente- permitiéndonos incluso combos entre ellas dos.

Tal y como os conté con los saltos, sobre el papel suena interesante y potente, pero sobre la práctica decir que es horrendo es quedarse corto. La sensación de impacto es casi nula. Incluso desmembrar enemigos carece de gracia y omitiremos la opción por lo imprecisa que es. Es que el grado de imprecisión es tal, que incluso nos costará completar los tutoriales de combate, pidiéndonos realizar tareas que deberían ser sencillas, pero que debido a la tosquedad del input y el poco tiempo que nos dan para realizarlas, se convierten en una auténtico calvario de repetición.

Ni siquiera su mecánica de recuperar salud mientras golpeamos o el modo especial, que nos aumenta el daño a cambio de consumir nuestra salud, hace de este sistema algo interesante. Una pena, porque realmente pintaba bien pero es que el pulido es tan necesario que echa por tierra cualquier atisbo de disfrute del videojuego como Hack & Slash.

Análisis de Hippocampus: Dark Fantasy Adventure para PC
La traducción tampoco es para echar cohetes, si lo jugáis en inglés os haréis un favor.

Mejor siga usted drogado, señor Mobius

Hippocampus: Dark Fantasy Adventure no ha logrado convencerme ni lo mas mínimo. Un Hack & Slash con ideas originales y muy interesantes que falla en su empresa estrepitosamente. No puedes idear un sistema de saltos novedoso si cosas capitales como las cámaras o la gravedad no las tienes dominadas. Al igual que tampoco puedes vender un sistema de combate con muchas variables si no entiendes lo básico de la premisa.

Una pena, porque tanto su ambientación como su sentimiento de avance por un castillo tan sórdido están realmente bien, pero arrastrando los demás problemas no es suficiente para salvar la aventura.

Análisis de Hippocampus: Dark Fantasy Adventure para PC
Análisis de Hippocampus: Dark Fantasy Adventure para PC
A la primera no va la vencida
Hippocampus es un título Hack & Slash y Plataformas interesante, valiente y original... En la teoría. A los mando es un festival atroz de imprecisión, ideas mal ejecutadas y un aura de cutrez desmotivadora.
Cunde
Su atmósfera gótica.
El diseño de su castillo de pesadilla.
La premisa argumental es original y misteriosa.
No Cunde
La cámara echará por tierra nuestros intentos de salto.
Un sistema de combate demasiado caótico e impreciso.
Vulgar en lo técnico y la traducción es insultantemente mala.
4.5
Bazofia