El mexicano sigue con ganas de explotar cosas en un mundo abierto. Veamos qué tal se las gasta con el análisis de Just Cause 4 para Steam.

Avalanche Studios, padres de la saga presente y también conocidos por dar vida a joyitas del palo de Mad Max o incluso haber participado en el desarrollo de Final Fantasy XV, firman este juegovídeo, cargado de acción, y con sus premisas más punteras refinadas al máximo para hacer de la experiencia lo más placentera posible. Pasad y vedlo por vosotros mismos con el siguiente análisis de Just Cause 4 para Steam.

Soldado viejo, objetivos nuevos

Francesco Antolini y Omar Shakir debutan en la saga como director y escritor respectivamente. Ambos se las han ingeniado para crear un contexto verosímil para un Rico, cansado de una Agencia que lo trata como un pelele, más maduro y con sus habilidades al borde del éxtasis.

No os equivoquéis, sigue habiendo un dictador que derrocar, pero ahora los intereses americanos no entran en juego. Son los del mismo Rico que, motivado por los últimos pasos de su padre como científico, decide liarla parda en la Isla Solís para frenar el desarrollo de un arma de destrucción masiva, y ya de paso cantarle las cuarenta al magnate que está detrás de su financiación.

La Mano Negra, institución gubernamental y militar que controla el país, será nuestro principal enemigo a lo largo y ancho del mapa. Con la ayuda del Ejército del caos, milicia local formada por lugareños hartos de la opresión, tendremos que ir arrebatándole región a región, debilitando su constitución para los golpes finales. Estos vienen en forma de misiones principales, cargadas de acción y de un mínimo de historia que da contexto a la facción aliada en su lucha encarnizada contra el gobierno.

Los personajes no es que estén nada bien escritos. Los presentan de forma atropellada y en situaciones un tanto absurdas que nos arrancarán un What The Fuck! de cuando en vez. Por no hablar de que la trama en sí, que más que una historia parece que nos están soltando objetivos en la cara sin disimular, para que no sintamos confusión con lo que hacemos. Además de estar repleta de mac guffins que se destapan al segundo o que Rico no deja de ser un Gary Stu elevado a la máxima potencia.

Los mapas estarán repletos de animales que otorgarán una chispa de vida al ambiente.

Mejor una cara buena conocida, que otra buena por conocer.

El lejano Just Cause 2 se valía de una conjunción de motores para dar vida a su mundo de una forma impecable. Con el uso de Unreal Engine 3 y Havok, nos dejó boquiabiertos con una franquicia que no solía sobresalir por su apartado gráfico.

No obstante, los chicos de Avalanche decidieron crear su propio motor gráfico, APEX, para la nueva generación y la decisión no fue del todo, la correcta. En el tercero, el trato a las texturas, el modelado de los personajes y la destilería gráfica de efectos soltados en los escenarios eran para hacer un facepalm infinito.

Se hizo más fuerte en el comportamiento de los vehículos y en las muestras de destrucción, eso es cierto, pero una inestabilidad de frames horrible, hacían de la experiencia un infierno gráfico nada agradable.

Por desgracia, el título que se nos presenta comparte la misma desdicha. Los mismos puntos negros los soltamos aquí, con la diferencia de que ha habido una mejora sustanciosa en el trato de los reflejos y la luz, así como la atención por el detalle a niveles enfermizos en las constantes climáticas, como los vientos, la arena o las tormentas.

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El empleo del motion blur es para echarse a reír. En situaciones de máxima vertiginosidad lo echamos en falta, mientras que en momentos más tranquilos, como una simple conversación, lo veremos haciendo de las suyas, pareciendo que los personajes están vibrando como si fuesen usuarios de Speed Force.

También destacamos como negativo el uso de la teselación. Esta se destina a mejorar el comportamiento del agua, creando, en teoría, olas, espuma y ondas de una forma más realista. No obstante, no es la herramienta más efectiva para el trato de líquidos, haciendo que el agua se vea o comporte de manera errática a veces. Sin embargo, esta tecnología suele hacer delicias en la generación del pelo, cosa que aquí se omite y parece que los personajes tengan pegadas agujas por barba o un bloque de laca fija en las cabezas.

En general, hablamos de un apartado gráfico bastante flojo que se salva por lo bien que emplea el FOV, la distancia de visión o los efectos de humo, explosiones e iluminación, tal como os hemos dicho.

Hazme sonar como una de tus películas épicas

Hasta la fecha, Just Cause se caracterizaba por poseer bandas sonoras que pasaban más inadvertidas que Link entre los duendes de Santa Claus. Antolini dijo nanai de la China para la cuarta parte, una que presenta 2 vertientes para la misma.

Por un lado, tenemos un montón de pistas grabadas por distintos grupos de la discográfica Artizan, la mayoría sazonadas por rap y pop de distintos subgéneros. Estas canciones se despachan en momentos muy específicos del juegovídeo o se destinan a componer una radio jugosa que amenice nuestros momentos al volante.

Por otro, Zach Abramson y su estudio YouTooCanWoo firman una game soundtrack de alucine. Alejándose de las pistas rezumantes del trópico o la comparsa mediterránea, Just Cause 4 se abraza de un compendio sonoro que evoca la épica de los finales de los 80 y los inicios de los 90.

Su uso se adecua a cada situación, como era lógico esperar. Con temas moviditos que mezclan grabaciones orquestales mezcladas con las técnicas más modernas del synthwave pasando, sin misericordia ninguna, a piezas más tranquilas con ritmos sudamericanos que nos llevan de la mano cuando volamos con nuestro traje aéreo, por ejemplo.

Así como con la banda sonora se han puesto las pilas, con el apartado de efectos especiales se han dormido en los laureles. Básicamente, tenemos un reciclaje puro y duro de la tercera parte, con sus fortalezas y debilidades trasplantados tal cual. No es que sean malos per sé, pero se nota que la calidad de las grabaciones tienen sus años y a veces desentonan un poquito, sobre todo cuando nos salpican explosiones continúas en la cara, algo que sucede muy a menudo.

En cuanto al doblaje, nos llega totalmente localizado al castellano. Iñaki Crespo y Jorge García repiten con sus personajes de toda la franquicia: Rico y Tom Sheldon, respectivamente. No estamos ante un mal equipo de actores, ni mucho menos, las interpretaciones cumplen con propiedad, sin embargo, pierden algo de chispa frente a las anglosajonas. Algo que en parte tiene culpa la traducción, correcta pero sin alardes. Tiene muchos momentos donde se nota que no han sabido salir bien del paso, dando lugar a conversaciones con recursos lingüísticos aplicados de forma forzosa, haciendo que ciertas frases nos suenen extrañas.

Los desastres naturales podremos usarlos a nuestor favor, como por ejemplo, atrayendo un helicóptero que nos acose contra un tornado.

Explota, explota, me explo… explota todo a mi alrededor.

Si sois asiduos a la saga sabéis que Just Cause llama la atención por la locura de momentos que ofrecen y que salen solos sobre la marcha. A juicio y opinión totalmente personal, el tercero es el que peor salió parado en este asunto. Se eliminaron ciertos movimientos de Rico que eran característicos de la segunda parte, como la simple acción de sprintar, el uso de las armas cambió para una modalidad más shooter que no terminaba de cuajar y la imposición de crear el caos para conquistar el mapa, transformaba el placer de reventar cosas en un trabajo tedioso con el tiempo.

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El 4 presenta un diseño más inteligente en todos sus apartados. La conquista de territorio ahora se delimita a cumplir una misión opcional, que casi siempre se centra en sabotear una base militar siguiendo una serie de objetivos en cadena. Esto expande el frente de batalla entre ambas facciones a favor de la nuestra, otorgándonos recompensas en el proceso como nuevo equipamiento o vehículos.

Por ende, el elemento tan característico del caos, se relega a un segundo plano. Reventar cosas a golpe de explosión se limita a darnos experiencia. Una vez subamos de nivel, obtendremos tropas, un recurso necesario para invadir nuevos territorios una vez hayamos cumplido con éxito las misiones opcionales que os citamos antes.

Esto otorga un ritmo de juego mucho más liviano y sabroso, eliminando el tedio de cumplir los requisitos minúsculos que plagaban la tercera parte. Era un coñazo eso de tener que afianzar un territorio a nuestro bando reventando hasta la última antena escondida hasta debajo de las piedras.

Hablando ahora del mismo Rico, este presenta algunos ajustes frente a su yo pasado de la tercera parte. Para empezar, la sinergia entre el paracaídas, traje aéreo y gancho se potencia al máximo. Cuando les cojamos el truco a los 3, podremos desplazarnos sin necesidad de vehículos a grandes velocidades y crear un ambiente de movimiento fluido en los combates, tornándolos en una auténtica delicia. El gancho adquiere nuevas propiedades que lo hacen una mecánica ultra-divertida. Ahora podremos ajustar globos fulton, emular tirachinas con los cabos e incluso implantar los clásicos chips de propulsión a placer, haciendo auténticas virguerías en los escenarios.

Los 3 gadgets ganan profundidad con el tiempo. Cumpliendo objetivos por el mapa de carácter secundario, como acrobacias con vehículos, destruyendo dirigibles o frustrando contrabandos de reliquias antiguas, conseguiremos ganar reputación con los contratistas que nos envían tales encargos. Cuando subimos un nivel con alguno de ellos, desbloquearemos una mejora a nuestra elección. Por ejemplo, podemos ganar la posibilidad de ajustar la altura que ganan los globos fulton o la dirección hacía donde se propulsarán los chips.

Cuantas más mejoras consigamos, mayor será el abanico de opciones a la hora de interactuar con el garfio. Si sois personas creativas, vais a flipar con la cantidad de locuras que podréis desencadenar con ello.

Pero la mayor novedad de esta entrega viene dada por los cambios climáticos. De forma aleatoria y según la región en la que estemos, podremos toparnos con tornados arrasando todo a su paso, tormentas destrozándolo todo con sus voluminosos rayos, hasta pasando por tormentas de arena que dificultan la visión y atascan los rotores de los vehículos aéreos.

La trama gira en torno a estas fuerzas de la naturaleza, por lo que el mayor partido jugable se le sacará en las misiones principales, con vehículos y dispositivos que nos permitirán usarlas a placer.

El impacto que generan en el escenario es magistral. Por ejemplo, con los tornados podremos ascender gracias a nuestro traje aéreo para desplazarnos a toda velocidad y con las tormentas podremos predecir los rayos para hacer que caigan sobre una estructura enemiga, explotándola con un bonito haz luminoso.

Por último, el manejo de los vehículos y las armas presenta algunos ajustes que hacen de su control, más cómodo. Los coches responden mejor al mando, acelerando, frenando y derrapando más suave que entregas anteriores. Los helicópteros continúan con su esquema intuitivo y sencillo, así como los aviones incorporan la posibilidad de girar sin necesidad de voltear la nave.

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En cuanto a las armas, todas son nuevas. Hay de todo: Escopetas, rifles de precisión, ametralladoras, subfusiles, lanzacohetes… Donde destacan las armas climáticas como el lanzador de rayos, el impulsor de viento o el cañón de riel. Casi todas las armas presentan dos modos de disparo, el central, que alberga más munición y el secundario, que se centra en artillería más gorda, como granadas o incluso cápsulas que generan minitormentas.

Los gadgets del gancho nos permiten hacer auténticas locuras. Cuanto más creativos seamos, mejor uso sabremos darles.

Soy la bomba, pero si me accionas, te exploto en la cara

Todo lo que hablamos, a excepción de su apartado gráfico, fueron buenas palabras para el programa de Avalanche. No obstante, en términos de optimización, es donde peor parado sale el programa. Y cuando decimos peor parado, decimos que puede ser hasta injugable, debido a problemas excesivamente graves que presenta la versión de PC.

Reconocemos que en cuanto a moverse, se desenvuelve bien en ordenadores aunque no sean súper-punteros. Con un I5 de tercera generación y una 970 GTX pudimos correr el programa a 1080p con todas sus variables al máximo, consiguiendo una tasa de frames que se mantenía en 60 cuadros el 70% de las situaciones.

Los problemas vienen por otros lares. El principal, y más grave, se trata del error 34, que nos interrumpirá la partida de forma abrupta para mandarnos al escritorio perdiendo todo lo conseguido en la misión que estemos cursando, ya que se carga los guardados rápidos.

Este error se produce por un problema con el driver de las tarjetas gráficas, tanto Nvidia como AMD y se produce de forma totalmente aleatoria. En algunas sesiones de juego nos tumbaron el programa hasta 8 veces en menos de 2 horas, por lo que se convierte en un incordio importante que puede emborronar la experiencia de forma completa.

Por el momento no tiene solución, ni parece que haya ningún parche en camino para solucionarlo. Así que tocará esperar hasta que la misma Avalanche se pronuncie sobre el caso.

Otros problemas recurrentes son inconsistencias en las texturas, que el programa se ahogue con la RAM cuando no tengas ni la mitad ocupada o que el juego sufra mini-congelamientos de pantalla cuando actualizamos un récord de los desafíos.

La cosa es tan desastrosa que no recomendamos su adquisición mientras no se solucionen, al menos, los problemas relacionados con el error 34.

La causa justa en consolas, en compatibles quedamos en vista para sentencia

Just Cause 4 supone la mejor de las aventuras de Rico Rodríguez hasta la fecha. No presenta unas dimensiones tan bestias como el 3 y siguen faltando algunos movimientos característicos de la segunda parte, pero aun con todo, el refinamiento jugable sumado a las novedades climáticas hacen del título una experiencia divertida a niveles excelsos.

Una auténtica lástima que en PC la experiencia se vea truncada por los errores citados. Visto el esperpento, es mejor que lo compréis en consolas si tenéis la opción, porque os vais a tirar de los pelos con tanto crasheo esporádico en compatibles.

Apartado Gráfico
6.2
Música y Sonido
9
Jugabilidad
9.2
Narrativa
5.6
Optimización
1
Nota de lectores0 Votos
Exploración atractiva y conquista de territorios mejor pensada que en los anteriores
Los nuevos usos del gancho son una genialidad
Los cambios climáticos dan mucho juego para destrozarlo todo a nuestro paso
El nuevo arsenal, mejor organizado y más versátil, con dos tipos de disparo
La optimización en PC lastra por completo el disfrute del título
Graficamente presenta los mismos problemas que su antecesor
La traducción podría estar mejor
5.5