Análisis de Little Nightmares para Xbox One

Os traemos el análisis de Little Nightmares, Un juego donde Six se las ve y se las desea para enfrentarse a unos enemigos muy… curiosos.

Little Nightmares tiene algo que atrae. No sé si es ese aire a Limbo con personaje encapuchado, una ambientación más que lograda, o ese aura de mal rollo. Pero desde el inicio atrae jugarlo, gusta destriparlo. Aún así, es un juego tan corto, y tan raro, que este análisis de Little Nightmares quizá te defraude. Al menos tanto como a mi me ha ocurrido con la experiencia.

Little Nightmares comienza con una pesadilla. En ella, nuestro protagonista visualiza a una madame de amenazante mirada, para posteriormente despertar del susto. Con el miedo en el cuerpo, se despereza de la siesta y comienza a atravesar los caminos de lo que parece ser, un barco.

Lo bonito de no entender nada

Nuestros primeros minutos son, cómo no, a  modo de tutorial. Los controles de capucha amarilla son básicos. Correr, saltar, agarrar objetos y mover la cámara. Muy útil esto, por cierto.

Durante este tiempo atravesamos ciertas estancias y podemos comprobar la decadencia del decorado. Y desde luego saben conseguir esa sensación de ambiente “deprimente” a las mil maravillas. Pero aún así, no entendemos un carajo de lo que estamos haciendo.

Cuando accedemos al “primer capítulo” es cuando nos vemos cara a cara con el primer jefe final. O al menos algo que se le parece. Una especie de ser ciego que se guía por el ruido y el olfato, con unos largos brazos con los que darnos caza. Olvídate de luchar y de pelear. Aquí tendrás que usar el sigilo para escapar de él y que no te atrape. Y una recomendación. Mejor no corras.

Esta es la tónica general en Little Nightmares. Sigilo, paciencia y, entre medias de estos “enfrentamientos” debemos resolver puzles. Por desgracia, la mayoría de ellos son muy sencillos. Suelen consistir en coger una llave y llevarla a otra cerradura, mover objetos para poder acceder a otras zona, u otros similares. Vamos, podemos decir que Little Nightmares no supone un reto mental en lo que a puzles se refiere.analisis de little nightmares

El juego continua haciéndonos avanzar por otras zonas donde nos ponen en apuros nuevos y bizarros enemigos. Y vete tú a saber qué narices personifican. Es entonces cuando llegamos al climax final.

El problema es que llegas tan rápido (el juego apenas dura cuatro horas) y con una falta de información tan bestia, que apenas sientes que lo que estés haciendo sea para algo concreto.

Cuando tienes que interpretar la experiencia

Little Nightmares deja claro que el significado será el que le quieras dar. Eso es bueno, porque genera debate. Pero también puede verse como una excusa para colocarte frente a situaciones inconexas con poco sentido. Por ejemplo, puede verse cierto enlace entre la sección de los cocineros y la de los comensales (esta última, una genialidad y la que más emoción genera), pero no dejan de ser situaciones metidas con calzador para buscar nuestra sorpresa y, quizá nuestro disgusto.analisis de little nightmares 2

Little Nightmares trata de unos supuestos miedos infantiles. Pero parece que a mitad de desarrollo decidieron cambiar todo por mostrar la dejadez del ser humano cuando se entrega a ciertos placeres. El cómo ese ser inocente debe saciar su eterna sensación de hambre llegando a importar poco quién sea la víctima.

Pero volvemos al inicio. Little Nightmares se interpreta en base al libre albedrío.

Análisis de Little Nightmares: Un viaje con luces y sombras

Little Nightmares no es perfecto, y tiene un fallo garrafal que afea la experiencia. Por desgracia, el juego falla en el control. Y encima lo hace en los peores momentos. No son pocas las veces que caes al vacío o te atrapan porque Six no ha atinado con la detección del objetivo.

Otro fallo que le veo a Little Nightmares es su escasísima duración. Cada sección, a buen ritmo, apenas dura quince o veinte minutos. Para más inri, hasta hay un logro basado en terminarlo antes de una hora. Se hecha en falta algo más de creatividad. Sobre todo si hablamos de un juego cuya única motivación es la campaña principal, sin ningún tipo de extra jugable.

Por contra, Little Nightmares es gráficamente soberbio, con un juego de sombreado magistral, el cual bebe mucho del espectacular Inside. El apartado sonoro es simple pero efectivo, con muchos efectos de sonido para marcar situaciones y una banda sonora preciosista y con toques de tensión. Mención especial al coro de niños en los momentos de hambruna. El que lo juegue, me entenderá.analisis de little nightmares 3

En definitiva, Little Nightmares es una experiencia que merece la pena. Sus fallos de control no afean un juego más que notable del cual podemos sacaras muchas lecturas. Su contenido precio de salida es tanto realista como de agradecer. Six se merece una oportunidad.

Pequeñas pesadillas
Libre de intepretacionesLos cuatro enemigos presentan retos divertidosGana mucho jugar de nocheSonido efectivo
Fallos de control que frustran al jugadorDemasiado cortoPrecisamente su ambigüedad argumental le hace parecer vacío
7.9Nota Final
Historia7
Jugabilidad7
Gráficos8.5
Sonido9
Diversión8
Puntuación de los lectores 2 Votos
8.5