Da igual que seas héroe o villano, en nuestro análisis de My Hero: One’s Justice todos reciben tollinas como panes. ¡Plus Ultra!

Bandai Namco sigue apostando por traer a los jugadores títulos basados en animes actuales de éxito. My Hero Academia , sin duda, es uno de esos. Por eso le hemos puesto muchas ganas al análisis de My Hero: One’s Justice.

Una historia al estilo cómic

A pesar de ser un juego de lucha, esto no lo limita a carecer de modo historia. De manera parecida a muchos títulos de corte similar, este modo nos irá narrando elementos, debido a las limitaciones, a través de escenas y alguna que otra animación con los modelos de los personajes del juego.

Esta trama toma pie justo tras los eventos del festival escolar, llegando hasta la aparición del malo malísimo. La llegada hasta este pez gordo, que será bastante rápida, estará plagada de combates de uno contra uno narrando los acontecimientos hasta ese lugar. Hay algún que otro desvío para contarnos cosas insulsas, que en realidad no deja de ser una excusa para que se puedan probar a todos los personajes disponibles.

Tras terminar este modo que, realmente, ni fú ni fá debido a la combinación de varios elementos, se desbloqueará el modo de villanos. Aquí muchos esperábamos una narración bastante interesante desde el punto de vista del mal. Quizás un universo alternativo, para hacer la gracia, en el que los actos de los villanos hicieran mella más directamente. Pero que va, en absoluto. Simplemente son los mismos eventos que en el modo de héroes, pero manejando a los villanos. Que no es que sean muy numerosos, precisamente, por lo que se repetirán en demasía.

Tras acabar con este, se nos desbloquearán alguna que otra rama para el modo de los héroes, pero tampoco hay mucho que decir, viene a ser lo mismo y narrado, al parecer, a cachos. Se deja bastante claro que el interés del título recae más bien en los combates onlines y en casa, donde toda la chicha sale a relucir. Aunque el modo de misiones puede darle un toque más a esto debido a las limitaciones que se nos imponen, pero nada comparable a lo anteriormente descrito.

Ninguno es igual que otro

Así pues, vamos a centrarnos en su parte jugable. Tengo que ser sincera: en lo que se refiere a fidelidad, me ha encantado. Ya no sólo por el modelo de los personajes, que se entiende al fin y al cabo, sino por los movimientos que estos realizan. Da igual a dónde mires, estás viendo a cada personaje moverse y atacar tal y como verías en la vida real (si existieran los dones, claro).

Así pues, no existe ni un sólo personaje que sea clon de otro. Alguno tiene alguna semejanza en movimiento que otro, pero es un caso aislado. Todos cuentan con su aura particular que hace que verdaderamente estemos viendo a un elenco de personajes rico y variado. Nada de “este es un boxeador igual que ese, pero más rápido”. Esto se nota incluso en el movimiento. Personajes como Iida, centrados en la velocidad, podrán aguantar largo rato en carrera, superando a sus rivales. Muscular, por su parte, siendo una masa de esteróides, no podrá dar más de dos pasos corriendo.

Este elemento de diferenciación está bastante bien, teniendo en cuenta el escaso elenco de personajes con el que cuenta el título. En serio, me llevé una decepción al comprobar que eran tan pocos. Si encima tenemos en cuenta que llevaremos a dos personajes de apoyo, con apenas cinco combates ya los habremos visto prácticamente todos. Esta falta de variabilidad sin duda hace mella, pues muchos personajes hubieran casado perfectamente en este título. En especial, la falta de villanos es altamente preocupante.

Golpea, golpea y vuelve a golpear

Pero bueno, a lo que vamos, el sistema de combate. La primera vez que lo vi, durante los gameplays, me pareció bastante lento y temía enormemente que esto ocurrirera en el producto final. Pero nada más lejos de la realidad. El título es enormemente dinámico, lleno de luces y letras al estilo cómic que le dan salsa a cada puñetazo. Quizás la mayor pega en cuanto a velocidad la veamos al bloquear o en una recuperación, en la que el personaje tarda la vida en volver a estar operativo, pudiendo recibir más golpes de los que nos gustarían.

Aunque, claro, tanta epicidad a escala reducida tiene un pero. Y el pero es que la variedad de golpes no es que sea precisamente apabullante. Es más, lo digo sin tapujos: es bastante escasa comparada con otros títulos de lucha. Si lo comparamos con juegos como los Naruto: Ninja Storm o Black Clover  puede entenderse esta tendencia. Aunque debido al manga en el que se basaban sin duda se podría haber dado bastante más de si creando un título de lucha verdaderamente completo.

Tener un sólo botón para atacar de manera normal, con combinaciones de jostyck prácticamente inexistentes, limita bastante. Si a eso le sumas que los ataques especiales, no se prestan tampoco a combinarse mucho apaga y vámonos. Es como que nos quedamos a medias a la hora de poder machacar bien los botones. Aunque le da un toque más de estrategia, eso sí. Coordinar en el momento justo el ataque Ultra y mandar al rival a morder el polvo es una gozada.

Porque sí, volvemos a lo impresionante: los ataques ultra son la mar de fieles. Y es un gustazo hacerlos en el momento adecuado, cuando tu rival no está bloqueando o en la quinta puñeta. Comprobar cómo la cadencia de golpes hace vibrar tu mando hasta límites insospechados. Aunque, como decimos, sólo veréis esto si acertáis, cosa que no siempre es fácil, pues pueden cortaros el ataque o que tengáis una mala posición, con lo que habréis gastado la barra de poder para nada.

Con todo esto dicho, queda nombrar el escenario. Tenemos de dos tipos: los que nos pueden dar la victoria (o derrota) por salirnos de sus límites, y los que nos llevan a machachar al rival sí o sí. Todos ellos son igualmente rompibles, pero uno nos insta a ser más cuidadosos que otros. Al ser además, bastante grandes, la cámara adquiere una importancia crucial. Sin embargo, se convierte en una molestia en multitud de ocasiones. Especialmente en las llamadas “batallas en la pared” cuando dejamos a un rival encajado en esta y las suseciones de golpes siguientes se dan en este elemento.

Con ganas de comprar un buen diccionario japonés

Como os hemos comentado anteriormente, los personajes son excepcionalmente fieles en todos los sentidos, tanto en movimientos como aspecto. Esto se extrapola también, por supuesto, a los entornos, aunque claroestá, no son excepcionalmente detallados. Lo cierto es que se notan bastante vacíos en su conjunto, a pesar de que se puedan interactuar con ellos en mayor o menor medida.

Teniendo esto en cuenta, queda un elemento clave para darle aún más vida a todo ello. Y esto se traduce en voces y música. No me cansaré de decir que la música es el alma de un videojuego, y aunque esta está bien, supongo que esperaba los emocionantes temas que se vieron en el anime durante determinados momentos. Es como que estos temas están bien, sin más, pero podrían haber llegado a la epicidad y se han quedado, nuevamente, a medias. No consiguen transmitir tanto.

En el tema de las voces, como viene siendo ya costumbre, contamos con el elenco original japonés del anime. Esto significa darle más vida, más dramatismo, pues sus actores de voz lo viven. De hecho, cuentan con frases propias a la par que diálogos de la serie. ¿El problema? Bueno, pues que está en japonés. Y salvo por determinados momentos en la historia, no nos vamos a enterar de lo que dicen durante los encuentros. Sé que al principio alguien le dijo algo al rival, porque dijo su nombre, pero a saber qué era.

Conclusiones del análisis

Básicamente, podemos resumir My Hero: One’s Justice como un juego que toma buenas bases, pero que en su conjunto le falta esa chispa para convertirlo en un título que verdaderamente encante no sólo a los amantes de este anime, sino a los de los juegos de lucha en general.

Aquí nos encontramos ante un juego de lucha puro. Es matar o ser matado. Pese a la fidelidad al producto original vemos alguna que otra falta en lo que se refiere a variedad. Si lo tomas como lo que es, una oda a los fans de la serie, podrá divertirte de lo lindo. Como he comentado, a pesar de estas limitaciones los enfrentamientos son realmente divertidos. Están llenos de todo tipo de elementos que nos hacen estar atentos a cada movimiento realizado.

Análisis de My Hero: One's Justice para PlayStation 4
La fidelidad de movimientosEl estilo de juego dinámicoVoces originales del anime
Falta de personajes a la plantillaLa cámara da algún que otro problemaLas combinaciones de combos son escasas
7.4Nota Final
Diversión8
Jugabilidad7
Gráficos7.5
Sonido7
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