La adaptación del juego de IOS llega a las consolas con un aspecto más elaborado pero con la misma premisa; repartir tortazos y recuperar las preciadas zanahorias. Te contamos todo en nuestro análisis de Ninjin: Clash of Carrots.

Pocket Trap, un estudio independiente brasileño que hasta hace poquito andaba haciendo juegos para dispositivos móviles, comienza su andadura en las consolas ofreciéndonos un juego al más puro estilo beat’em up de scroll lateral, que nos trae de nuevo ese sabor arcade de los juegos de antaño. Vamos a ver qué nos ofrece este videojuego en nuestro análisis de Ninjin: Clash of Carrots.

Lo cierto es que Pocket Trap empezó en este negocio del ocio electrónico allá por 2013, creando juegos para dispositivos móviles. En aquel entonces sacó un juego que se llamaba, simplemente, Ninjin, ¿os suena? Claro. Se trata de la primera versión de Ninjin: Clash of Carrots que se lanzó para IOS.

Respondiendo al robo de nuestras zanahorias

La historia arranca en nuestra bucólica aldea de corte japonés feudal. Todos los conejitos disfrutan de una paz idílica hasta que, de pronto, se lía parda y aparecen los malos en tropel, robando y llevándose las zanahorias sin miramiento alguno.

Es entonces, cuando nuestro protagonista, un conejo ninja silencioso, entra en escena para salvar el día, acompañado de su colega, un panda rojo (que podrá manejar el segundo jugador en partidas compartidas). El anciano nos pide por favor que recuperemos todas las zanahorias, pues de ellas depende el futuro de la aldea para no morir de hambre.

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Por este motivo, nos lanzamos a la carrera tras hordas de enemigos, que se suceden en oleadas en pantallas de scroll lateral. Sorprende la variedad y diseño variado que ofrecen, tanto de aspecto, como de mecánicas. Y aquí reside uno de los puntos fuertes del juego: la variedad de enemigos hará que tengamos que aprender sus rutinas de ataque y, gracias a esto, el caos de los enfrentamientos llegará a ser, en ocasiones, bastante intenso.

El humor será una seña de identidad a lo largo del juego, con diálogos y situaciones que desprenden un histrionismo que tiende a la exageración. Si bien se trata de un humor en ocasiones algo básico, lo cierto es que nos sacará más de una sonrisa al jugar. Por citar un ejemplo, tendremos que salvar a un pequeño perrete corgi que tendrán atrapado como rehén dentro de… una letrina.

Frenetismo arcade

La jugabilidad de Ninjin: Clash of Carrots resulta de inicio muy adictiva, aunque pronto cae en la repetición de esquemas. Pero el brutal frenetismo caótico al que hacemos frente durante las oleadas de implacables enemigos nos mantiene en tensión obligándonos a dar en ocasiones lo mejor de nosotros mismos, tener nervios de acero y reflejos de halcón para esquivar las cargas, las tortas y los distintos proyectiles que nos lanzan los enemigos. Y para poder hacer frente a estas oleadas, dispondremos de algunos comandos especiales, como un ataque en carrera y la capacidad de hacer un esquive que nos permita apartarnos de la trayectoria de algunos enemigos o proyectiles.

Sumado a la gran variedad de enemigos (que se nos irán presentando al más puro estilo Megaman), lo que brilla del juego es la jugabilidad mixta entre beat’em up y shooter frenético.

Dispondremos de dos tipos de ataque principales: cuerpo a cuerpo y a distancia. El daño, alcance y velocidad de nuestro ataque, lo determina el tipo de arma que llevamos equipada, mientras que ocurre algo similar con las armas a distancia, para éstas tendremos una barra azul que irá disminuyendo cuando lancemos proyectiles. Pero no os preocupéis, que se irá rellenando poco a poco.

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Para añadir un toque de interés rolero, tenemos una tienda en la cual gastar las zanahorias que iremos recogiendo al aniquilar a nuestros enemigos. En ella, podremos comprar armas y mejoras para el personaje, lo cual nos brindará mejores oportunidades a la hora de combatir las intensas batallas que nos propone el juego.

Además, la dificultad no tarda en volverse especialmente puntillosa, no perdona los errores del jugador. El único modo de recuperar vitalidad entre oleadas es hacer combos de enemigos. Cuanto mejor los hagamos, más salud recuperaremos de cara a la siguiente. Lo que ocurre con esto, es que si sois muy paquetes (como es mi caso), lo pasaréis mal. De modo que, en muchísimas ocasiones, cuando lleguemos al jefe de cada fase, al final de todas las oleadas, iremos con la vida justa, y si no somos hábiles, nos matarán, teniendo que empezar toda la fase desde el principio.

Esto, cuando sucede más de una vez seguida (creedme, os pasará), lo cierto es que puede llegar a frustrar. Lo que nos lleva a un par de cosas: Git Gud (Los fans de Dark Souls entenderán…), o nos toca farmear para comprar mejor equipo.

Los niveles son de acceso libre y repetibles, y están diseminados en un colorido mundo que nos recuerda a Mario World.

Una evolución como toca

Afortunadamente, poco o nada tiene que ver la primera versión del juego de IOS con Ninjin: Clash of Carrots que nos ha llegado a las videoconsolas. El apartado gráfico ha sido muy mejorado, ofreciéndonos un aspecto pixel-art la mar de simpaticote y unos diseños que, aunque pecan de ser un poco simples, en conjunto quedan muy bien. Además, la paleta de colores se nutre de una rica variedad que agrada a la vista.

Las animaciones, en cambio, son las que cabrían esperar de una producción 2D de este tipo, donde prima la acción y el frenetismo arcade por oleadas. Simples, pero efectivas si tenemos en cuenta que los enemigos en este juego funcionan y nos aparecen al estilo de los juegos de naves 2D.

Si bien técnicamente se podría decir que es un juego bastante simple, en conjunto y en movimiento luce genial, con montones de efectos de fuego, magia, tortas, humo, etcétera. Todo ello representado de un modo retro, tal y como nos tienen acostumbrados los indies de hoy en día. El diseño de personajes y enemigos resulta simpatiquísimo, y parece inspirado en otras producciones, como pudiera ser Patapon.

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Conclusiones finales

Ninjin: Clash of Carrots es una propuesta adictiva y divertida para quienes gusten de enfrentarse a un buen reto y echarse unas risas con su disparatado guion. En la espina dorsal del programa podemos ver que proviene de un juego de móviles, ya que los niveles y su duración (entre 7-10 minutos), son perfectos para partidas cortas.

Sin embargo, dado su frenetismo y su particular dificultad, no parece indicado para vicios muy largos, acabará agotándonos, y es mejor dosificar su diversión.

Aun así, si sois amantes de los arcades de pura cepa y os mola dar estopa a los malos, Ninjin: Clash of Carrots ofrece combates frenéticos, que una vez dominados, son muy satisfactorios. Además, la inmensa variedad de armas y equipo hacen que merezca la pena intentarlo. Y el título en sí es bastante rejugable.

Análisis de Ninjin: Clash of Carrots para PS4
POSITIVOSMuy rejugableEs bastante adictivoGran variedad de armas y equipo
NEGATIVOSSe hace repetitivo prontoLa dificultad puede llevarnos a la frustraciónCada vez que te matan, tienes que repetir la fase desde el principio
7Nota Final
Gráficos7
Sonido8
Jugabilidad9
Diversión8.5
Puntuación de los lectores 1 Voto
8.0

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