Análisis de Serious Sam's Bogus Detour para PC

Nos volvemos a los 90 con este análisis de Serious Sam’s Bogus Detour. Ultraviolencia pixelada para una nueva vuelta de tuerca al FPS más alocado.

En este primer párrafo es donde debería aprovechar para adelantaros con unas sutiles pinceladas los puntos clave de mi análisis de Serious Sam’s Bogus Detour. No contéis con ello. Croteam y Crackshell no entienden ni de sutilezas ni de preparaciones. Como dijeron unos sabios de la antigüedad: duro y a la encía. Todo el espíritu y la esencia de Serious Sam se mantiene en este nuevo juego, pero pasamos del FPS clásico a un shooter de vista cenital.

análisis de Serious Sam's Bogus Detour

Los amantes de lo retro están de enhorabuena con esta entrega de una de las sagas legendarias de la sangre y las balas. Serious Sam apareció en nuestras pantallas a principios del siglo XXI, pero cogió el testigo de los shooters frenéticos de los años 90. Si a eso le sumamos los “nuevos” gráficos pixelados y la sencillez de sus menús y de su puesta en escena, tenemos un juego que podría haber formado parte perfectamente de nuestra colección de 16bits. No veremos cinemáticas espectaculares ni disfrutaremos de un guion a la altura del mejor cine, pero tampoco nos vamos a acordar de que elementos así existen en los videojuegos.

Balas, balas y más balas. Munición de todos los calibres y tipos. Cohetes, sierras circulares y la vieja confiable: la recortada de dos cañones. Sin olvidar las pistolas, la ametralladora pesada o el cañón láser. Todo un arsenal andante para enfrentarnos a la multitud. Porque no tiene otro nombre. En los noventa nos acostumbramos a jugar en pasillos estrechos en los que cuatro o cinco enemigos nos parecían un ejército, pero las señas de identidad de Serious Sam son totalmente opuestas. Espacios abiertos gigantescos en los que centenares de enemigos se dirigen hacia nosotros. Sin apenas descanso.

Serious Sam salva el mundo de nuevo

En cada entrega de la saga, el amigo Sam se ha visto envuelto en el mismo tipo de aventura. Su misión es salvar el mundo de los malos y no parará hasta conseguirlo. En ese sentido no se aleja mucho del registro habitual del género. La única diferencia es que la historia no es más que una excusa y la trama se reduce a breves apuntes para ponernos en situación y un puñado de frases que el protagonista usa para motivarse. Aunque sea a base de monosílabos. ¿Se echa de menos un poco más de desarrollo? No le vendría mal, al menos para ponernos en situación, pero tampoco es que sea indispensable.

análisis de Serious Sam's Bogus Detour

Pasa algo exactamente igual con los gráficos. Este aspecto pixelado y sencillo no le sienta nada mal al juego y es totalmente disfrutable así. Pero tampoco se quejaría nadie con un poco más de definición de los personajes. Yo juego bastante cerca de la pantalla, pero a algo más de distancia puede ser realmente complicado ver algo. Que sí, que este análisis de Serious Sam’s Bogus Detour es de un juego de PC, pero hoy en día existen cosas como Steam Link que te dejan jugar en el sofá. Y este título no sería la mejor elección a no ser que tengas una pantalla de “chorrocientas” pulgadas.

Pero ese tipo de detalles, que serían determinantes para muchos otros juegos, no le pesan en absoluto a Serious Sam. Aquí hemos venido a disparar a todo lo que se mueva a un ritmo trepidante y todo lo demás son distracciones. La música y las voces tampoco pasarán a la historia, pero ayudan bastante a meterse en situación. Que no es otra que la del one man army tan habitual en los shooter y FPS. La única diferencia es que aquí, la fase final del Doom original, se repite sin cesar desde el principio.

Seguimos con la ensalada de balas en la siguiente página del análisis de Serious Sam’s Bogus Detour.
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