Análisis de Sonic Forces par Nintendo Switch

No ha podido ser. SEGA no ha cumplido con las expectativas y, por desgracia, os traemos un análisis de Sonic Forces que dista mucho del que hubiésemos querido hacer.

Después de la salida y el bien hacer de Sonic Mania, este análisis de Sonic Forces (o Forceps, como lo llamamos en la redacción), tiene un cáliz bien distinto. Pero vamos, que podrían ser la noche y el día.

Podríamos decir que SEGA lo ha intentado. Es verdad, le ha puesto ganas. Ha ideado una historia más “oscura”, un planteamiento bastante diferente al que estamos acostumbrados y un personaje avatar para darle vida. Y eso lo ha mezclado con elementos clásicos de la saga y otros puntitos para el fanservice. Pero el resultado no está bien.

Sin llegar a la meta

Sonic Forces intenta darle un pequeño giro al universo de Sonic, pero manteniendo la esencia de lo que hemos visto en su época más actual hasta la fecha. Lo que pasa es que lo hace de una forma tosca y con poca clase.

Para empezar, la historia no llega a ningún lado. Las escenas se quedan a la mitad de lo que quieren contar y encima no consiguen darle epicidad. Son más interesantes algunas cinemáticas dentro de las propias pantallas de juego que las que nos cuentan historia. Eso sí, el doblaje sublime, pero el resto, realmente mal.

De hecho, para ejemplo, el inicio del título donde nos cuentan la supuesta muerte de Sonic a manos de Infinite. La historia se cuenta de mala manera, rápido y sin exhibiciones. Además, de ese momento al siguiente no hay transición ni explicación. Directamente pasamos a ver una situación distinta en la que tenemos que suponer muchas cosas que se quedan en el limbo.escenario Casino Forest de Sonic Forces

Así transurre todo el juego de Sonic Forces. Entre intentar contar una historia seria y mostrarnos algo que parece hecho con prisas y sin ambiciones. Pero no es el único fallo en el tema de cómo está estructurado el juego.

El carisma se lo quedó todo Sonic Mania

Los juegos de Sonic tienen varios puntos que deben de ser comunes si quieren triunfar. Velocidad y plataformeo, sin duda alguna. Música de la buena, por supuesto. Y para terminar, carisma en las zonas y actos que visitamos.

Pues bien. Sonic Forces consigue dos de esos elementos, pero pierde y mucho a la hora de mostrarnos un mundo con carisma y que podamos recordar.

Si echamos un vistazo a juegos como Sonic Generations, Sonic Colors o Sonic Lost Worlds, las fases están muy bien identificadas y separadas en bloques. Sabemos en dónde estamos en cada momento y si bien no todas, algunas se nos quedan grabadas en la mente. Aquarium Park o Sky Road son algunos de los ejemplos de los dos últimos juegos del erizo… si obviamos Sonic Boom.

El problema llega cuando empezamos a jugar a Sonic Forces y vemos que la distirbución normal de fases no se lleva a cabo y que nos van mezclando los actos como les da la gana. Primero Chemical Plant, luego la Death Egg y un poco de Metropolis para luego volver a Chemical Plant y pasar a una zona distinta por otro lado.

habilidades y personalización en sonic forces

Esto no sería un problema si las fases no fuesen tan cortas y tan vacías. Las más cortas pueden durarte menos de un minuto y la más larga no llegará a los 5. Y son jefes. Además, podríamos decir que cada una de ellas tiene un único elemento plataformero a destacar. El resto del tiempo será correr, ir por un camino hacia adelante y, en determinados momentos, usar un wisp o pegar un salto para llegar a un camino oculto.

Con todo esto, al final acabamos el juego recordando apenas el nombre de las fases más conocidas, como las que os he nombrado, pero sin llegar a recordar nada de ellas. Y pese a que la música es buena, también pasa my desapercibida. Si a todo este pequeño desastre le sumas que vamos saltando de acto en acto sin orden aparente, pues el resultado es que al final no sabemos a qué hemos jugado.

Vamos, que tiene más carisma un badnik de Sonic Mania que una fase entera de Sonic Forces.

Jugabilidad y rejugabilidad

Como os he dicho, las estructuras de las fases son bastante caóticas, pero al menos reconocemos tres patrones. Sonic moderno, Sonic clásico y avatar. Cada una de ellas tiene una jugabilidad distinta… o eso intenta.

Las de Sonic Moderno y Avatar se basan en un recorrido en 3D por unos rieles a los que podremos ir accediendo con determinados movimentos o quick time events. La diferencia entre ambas es que Sonic puede usar su velocidad y el avatar (o el novato) sus armas y wisp.

El Sonic clásico es muy parecido al de Sonic Generations, y nos muestra una jugabilidad en dos dimensiones, pero con un control un tanto extraño, la verdad. No termino de entender este cambio de físicas. Por momentos me recordaba a la pesadilla de Sonic 4 Episodio I.gameplay de sonic forces episode shadow

En los segundos que tardarás en llegar a la meta te encontrarás, seguramente, con solo un obstáculo por tu camino. Un momento “chungo” en el que tendrás que frenar o en el que podrás morir si fallas. Pero por el resto, solo correr y coger anillos.

Eso sí, si queremos conseguirlo todo tendremos que pasarnos varias veces porque hay muchos caminos alternativos que esconden los odiosos anillos rojos. Si vamos con el Sonic Moderno, será cuestión de explorar un poco a fondo, pero con el avatar lo que tendremos que hacer será cambiar el arma y el wisp para llegar a sitios que de otra forma no se puede llegar.

También nos irán proponiendo que rehagamos fases para ayudar a la resistencia. Nos darán una misión y habrá que cumplirla sin morir. Y eso nos dará más puntos y más coleccionables para el avatar. Pero… más allá del pique personal de pasarte las zonas lo más rápido posible, no hay nada. Y sin carisma de por medio, poco se te apetece pasártelo.

Un avatar que le da vida y rejugabilidad

Lo que más se salva del juego es el sistema del avatar. Podremos elegir entre muchos tipos de personaje con distintas habilidades cada uno. Además, iremos equipándonos armas que nos dejarán usar wisp según la tengamos. El martillo los lilas, el lanzallamas los rojos, el látigo los amarillos…

Esto consigue que tengamos una profundidad jugable bastante interesante. Pero como las fases duran tan poco, realmente no aparenta que sea así. Básicamente, la cosa será coger un arma, hacer la fase en 1 minuto y ver dónde lo podemos usar. Volver a empezarla luego, pero con otro arma, y tres cuartos de lo mismo. Así hasta que nos cansemos o consigamos todos los elementos ocultos.

También iremos desbloqueando muchas chorradas para nuestro bichito. Casco, accesorios, guantes, zapatos… Pero ninguno de ellos nos dará nada jugable, solamente estético. Así que, al final también se queda en nada.

Las armas son otra cosa. Las básicas no harán nada, pero las más avanzadas tendrán elementos que nos ayudarán a pasarnos las fases más rápidamente. Las conseguiremos por hacer buenas calificaciones o por superar misiones. Y son aleatorias, así que, paciencia.

reserva de Sonic Forces

Hay un tipo de fases que, personalmente, son las que más me gustan, y son las que unen al avatar y al Sonic Moderno. En esta pantalla tendremos la jugabilidad completa. Las habilidades de los dos a la vez. Y eso se nota a la hora de meter caña. Y se agradece.

Por desgracia, y pese a que el avatar está bien implementado, no es suficiente. Al final sabe a poco cambiarle de ropa para nada y recolectar accesorios que no le hacen ningún efecto.

Análisis de Sonic Forces, conclusiones

Esperaba mucho más de este Sonic Forces que lo que he encontrado al final. He intentado mirarlo por muchos lados y de sacarle cosas buenas, pero me ha sido difícil. Con deciros que le vi más carisma a Sonic Boom que a este juego… ya lo digo todo.

La jugabilidad no es mala, pero cuesta manejar al Sonic “gordito”, y al final, el moderno solo corre y pega saltos dirigidos un par de veces por fase. No hay carisma en los actos y el desorden a la hora de movernos por el mundo es, cuanto menos, perjudicial para el juego.

Además, y pese a que la banda sonora se salva con buena nota, la rejugabilidad no está bien implementada y el intentar contar una historia tan serie no pega. Sobre todo porque está muy mal contada. Usan elementos clásicos de la saga para darle profundidad, pero se queda muy a medias. Y eso que hay veces que ellos mismos se lo toman a cachondeo. En esos momentos ves que sí encaja la cosa así. Pero cuando quieren darle dramatismo… no lo consiguen.

Por cierto, hemos analizado la versión de Nintendo Switch, y he de decir que corre a las mil maravillas. No tiene ningún problema de rendimiento como en otros juegos hemos visto. Así, a día de hoy, para mi es la mejor opción.

tag stages de sonic forces

Por ello, Sonic Forces es un juego para fans, con cosas buenas, pero pocas. Realmente, el juego de Sonic que merece ser comprado y disfrutado este año es Sonic Mania. Sin duda alguna.

Y si me permitís una opinión más, Sonic Colors, Sonic Generations y Sonic Lost World me encantaron. Sobre todo la jugabilidad y las fases de este último. No entiendo por qué no han seguido por ese camino y, ahora que han optado por el de Generations… lo hacen de una forma tan mala.

Análisis de Sonic Forces
5.5Nota Final
Apartado Artístico8.5
Duración y Rejugabilidad5
Jugabilidad5
Plataformeo3.5
Puntuación de los lectores 7 Votos
6.0