Análisis de Tied Together para Nintendo Switch: ¿La unión hace la fuerza?

Hemos volado, nos hemos chocado contra paredes con pinchos y hemos muerto mucho… todo para poder traeros el análisis de Tied Together.

Imaginaos, por un momento, que sois estudiantes de biología. Sacáis todas las asignaturas a la primera y os aventuráis a hacer un gran proyecto final: crear vida. Y lo conseguís. Creáis a cuatro simpáticos monstruos con apariencia gusanoide. Pero presentar eso así porque sí no sería propio de una mente científica, así que habrá que poner a prueba sus capacidades. De eso más o menos va lo que os queremos contar con el análisis de Tied Together.

Mary Shelley podía haber sacado un libro de esto

Básicamente, lo anteriormente nombrado hace las veces de introducción a este título donde la jugabilidad lo es todo. Se nos presenta, directamente, una especie de laboratorio en el que poder elegir los dos modos de juego con los que cuenta el título. Durante determinados momentos de las fases, los científicos comentan algunas anotaciones de los bichitos. Porque sí, culpables, en este juego somos los monstruitos.

Estas pobres criaturas, creadas artificialmente, hacen las veces de conejillos de india para sus creadores. Atados juntos deberán superar fases de diversa índole en la que su vida corre peligro. ¿Maltrato animal? ¿Eso se come?, porque lo cierto es que nuestros personajes van a morir, y mucho. Más durante los primeros compases del juego, claro está, pues adecuarse a los controles no es tarea sencilla. Y, que diablos, más adelante también, pues a los científicos les sale su vena sádica y empiezan a poner obstáculos a cada cuál más puñetero. Que se hacen el doble de complicados si no tienes buena coordinación con tu compañero.

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Pegado a ti

Porque sí, Tied Together es un juego que solo puede ser jugado en modo multijugador. Cuenta con dos «modos» por así decirlo, uno para dos jugadores y otro para hasta cuatro jugadores. Por la mecánica del juego esto es entendible, sin embargo, la ausencia de un modo para un jugador se echa bastante en falta. A no ser que puedas ir a dos manos con los mandos de Switch, olvídate de probarlo. Y esto hace que pierda un poco, pues pueden pasarse verdaderos buenos ratos con él.

Supongo que es lo que tienen los juegos multijugador, que es imposible no divertirse en compañía. Más aún si tenemos en cuenta las funcionalidades del juego. Veréis, es simple: tendremos el botón de movimiento, el de saltar, y el de anclarse al suelo. Fin, no hay más. Pero es que estos tres botones son los necesarios para hacérnoslo pasar bien. Lo que primará, por tanto, es la habilidad y coordinación de los jugadores para superar las fases, que como hemos comentado anteriormente, irán aumentando su dificultad paulatinamente.

Esto ya no es sólo debido al escenario, que también, sino al hecho de tener al otro jugador atado a ti. Así pues, este puede no dejarte avanzar, dejarte colgado a merced de los pinchos en un salto o liarla parda en las partes más delicadas. Pista: yo era ese personaje en todas las ocasiones. Pero lo bien que te lo pasas muriendo de las formas más tontas posibles, o viendo como la cara de tu compañero cambia porque lo has, literalmente, asesinado con tu movimiento, no tiene precio. Las carcajadas están aseguradas.

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Por supuesto, todo tiene un pero, y es, como puede esperarse, lo repetitivo del título. A fin de cuentas, se trata de un juego rápido, con pocos comandos, por lo que el sentimiento de estar haciendo siempre lo mismo es algo a la orden del día. Para ello, lo mejor que puede hacerse es tener en mente sólo un número determinado de partidas seguidas. Dicen que las cosas buenas vienen en pequeñas dosis, y si no queréis acabar tirando la Switch al sofá con hastío, más os vale tener esto en cuenta.

Monstruitos adorables, estética pobre

Lo anterior viene unido también al estilo artístico y sonoro del juego. En el primero, se destacan especialmente los diferentes personajes. Cada cual cuenta con su personalidad, que no nos afecta para nada, pero lo lanzamos como dato. Su colorido y adorable diseño destaca sobre el resto de cosas, siendo sus expresiones el mayor aliciente para querer que sobrevivan a su caída a los infiernos. Por desgracia, el resto de elementos en pantalla no es que luzcan demasiado bien. Son más bien simples, con colores muy planos y sin muchos detalles.

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Lo mismo ocurre con la vertiente sonora, que no destaca en absoluto. Lo más seguro es que te canses de ella a los pocos minutos de jugar. Los efectos de sonido, a su vez, son bastante pobres y escasos, reducidos a soniditos de los monstruos o elementos concretos del mapeado.

Conclusiones del análisis

¿Es recomendable Tied Together? Pues podría decirse que sí, para que engañarnos. Las fases, aunque repetitivas, son bastante entretenidas, y su jugabilidad es perfecta para jugar en compañía. Además, por ello mismo cada partida puede ser única al jugar con compañeros distintos, dándole la variedad externa que le falta internamente al juego.

Análisis de Tied Together

Las representaciones de los momentos de El Rey León son recurrentes.

Hay que tener en cuenta que va a ser un amasijo de datos inservibles si no tienes con quién jugar. A la par, el apartado artístico puede echar bastante para atrás a más de uno por ser bastante simplón. Y cargante si se juega en exceso.  La moderación es la clave.

Diversión
7.5
Jugabilidad
7
Gráficos
5.5
Sonido
4
Nota de lectores0 Votos
Diversión asegurada en compañía
Niveles cortos, pero intensos
Se echa mucho en falta un modo para un jugador
Puede tornarse repetitivo
6