Análisis de Yonder: The Cloud Catcher Chronicles para PlayStation 4

Lo que al principio parecía prometedor, al final se convierte en anodino. En el análisis de Yonder: The Cloud Catcher Chronicles os cuento para quién está enfocado este nuevo juego de crafteo.

Los juegos de recolección y creación van en aumento últimamente. Quizás haya sido Minecraft el que haya abierto la caja de Pandora en este sentido. No lo sé. Pero es innegable que el título del que os hablo hoy bebe un poco de él (y de otros muchos). Os cuento mis experiencias en este análisis de Yonder: The Cloud Catcher Chronicles

A librar al mundo de tinieblas

Lo primero es lo primero. ¿De qué va el juego? Pues sencillo. Va de arreglar una zona en la que, supuestamente, todos los aldeanos son tristes y sufren por culpa de las tinieblas. Y solo nosotros, con el poder de nuestros amigos los duendes, podemos liberar al mundo de ella.

Esta es la historia principal, pero si al cabo de media hora sois capaces de acordaros de ella, ya os podéis dar con un canto en los dientes. Digo esto porque Yonder es un especialista en desviar la atención. Y desde luego, con la historia pasa lo mismo ya que desde el minuto uno acaba difuminada y completamente relegada a un décimo puesto en nuestra lista de prioridades.

Para lleva a cabo tamaña misión tendremos que hacer un poco de todo en las distintas regiones que componen este mundo. Plantar árboles, encontrar animales, mejorar nuestras granjas, cumplir misiones y, por supuesto, eliminar la tiniebla.

analisis de yonder the cloud catcher chronicles

Conforme vayamos haciendo esto, iremos haciendo que la zona sea más happy flower. No tendría ningún problema con esto si desde que ponemos un pie en la playa de este mundo no hubiese visto aldeas más felices. Todos sonríen, hasta los animales. Hay festivales, oficios, pueblos, caminos.

A ver, si el juego dice que están oprimidos y sufren será verdad… pero yo no lo veo por ninguna parte.

Muchas inspiraciones pero poca complejidad

Como os digo, tendremos que ir haciendo diferentes tareas para hacer que estas regiones mejoren. Y bueno, para completar la misión principal… pero eso como que es lo más insulso del juego.

La mayoría de estas misiones serán las de cualquier RPG que se preste. Por ejemplo encontrar objetos/animales/cosas, o hablar con gente, o construir algo. Todo ello junto nos hace recordar a juegos como Rune Factory, Minecraft e incluso Fantasy Life. Sin embargo, lo que al principio es prometedor, al final se queda a medio camino de todo.

Hay un sistema de trabajos y profesiones que podremos ir desbloqueando en las diferentes regiones. Cocinero, carpintero, constructor, etc. En este sentido podríamos decir que nos recuerda a Fantasy Life. Pero solo en el principio. No hay escala de complejidad ni recompensas por llegar a lo más alto (cosa muy fácil). Además, la mitad de los elementos a construir no tienen mucho sentido.

Si piensas que Yonder es como Minecraft, también tiene su punto. La música, relajante y realmente simple y melódica, funciona las mil maravillas. Hay ciclos de día y noche y hay elementos y animales que solo aparecen en uno de ellos. Tendremos que recolectar, construir y mejorar nuestros cacharritos… pero ni de lejos tenemos una complejidad similar al juego de Mojang.

Las construcciones son simples y con poca funcionalidad. No hay lugar para la personalización y, desde luego, más allá de las granjas poco hay que podamos hacer. El mundo es el que es y no lo vas a tocar.

Y hablando de granjas. Si esperabas algo a lo Farming Simulator podría decirse que has encontrado el juego de inicio perfecto. Podremos plantar, recolectar y tener animalicos en nuestras granjas. Pero… no le pidas peras al olmo. Rápidamente verás que las posibilidades son escasas y que se pueden contar con los dedos de una mano.

Ni una gota de violencia

Yonder es un juego para relajarse. Si quieres ir de tranquilo por la vida, sin agobiarte ni preocuparte, lo último que puedes tener es algo de violencia. En este sentido, y enfocado al objetivo del juego, no vas a ver un ápice de violencia en el juego. Ni si quiera en la caza.

Las personas son felices. Los animales son felices. No hay un solo bicho que ataque a los humanos ni al revés. Todos viven en armonía y, lo que es más, todos comen de lo que les dan los bichos sin tener que matarlos. Como mucho a los peces que pescamos.

Es que hasta la caza es blood free. Colocamos unas trampas en el suelo y, cuando se cierran, nos dan materiales como piel y cuero. Flipa.

No hay enemigos en el mundo. No moriremos por caer de un precipicio. Si nos ahogamos, no pasa nada, volvemos a donde caímos. No hay bosses esperando para comernos. Incluso la noche y la lluvia son elementos agradables de ver. No dan miedo, como en otros juegos similares.analisis de yonder the cloud catcher chronicles mapa

Podría decir que hasta los humanos son simpáticos, pero creedme cuando os digo que esas caras con esas voces dan más yuyu que todo el juego junto.

Como os digo, esto entra dentro de la lógica de Yonder, sin embargo, para un jugador que busque un juego de este estilo y con complejidad, se le antojará simple y sin retos. Si no hay ningún tipo de peligro ¿dónde estará la dificultad en recolectar materiales o construir mejores estructuras?

Conclusiones del análisis de Yonder: The Cloud Catcher Chronicles

Yonder es, desde luego, un juego bonito. Visualmente luce muy bien y al principio puede que hasta impresione. Sin embargo, pronto verás que detrás de esa fachada, aunque hay un buen trabajo, no es suficiente. Posiblemente te guste si quieres pasar un rato relajado y sin alteraciones. Pero es que incluso para eso peca de ser insulso.

No hay retos, ni recompensas. Si buscas complejidad no la vas a tener, ya que todo se queda en la superficie. Las construcciones solo sirven para una cosa y no se puede personalizar nada más allá del personaje. Es que incluso los cofres del tesoro son pobres.

Si al menos viésemos una progresión en el juego conforme avanzamos en la mejora de las zonas, sería otra cosa. Que al principio fuese más oscura, que no hubiese tantos animales, que las granjas no se pudiesen usar alegremente… Pero no. Todo desde el minuto uno es felicidad, verde y azul. Eso le quita elementos al juego y, sobre todo, interés.

Sí, puede que te piques porque quieres arreglarlo todo. Hay que encontrar duendes, quitar tinieblas, seguir la historia, hacer misiones, mejorar las profesiones… Pero todo es tan simple y tan fácil que al final verás que todo es igual. Incluso el sistema de comercio, muy interesante, se queda en tres o cuatro veces en algo anodino.

Quizás si buscas algo simple, que no te quiebre la cabeza y que solo sirva para relajarse, Yonder te interese realmente. No le quitaré mérito al juego ni buscaré más allá de lo que pretende, así que, tenlo en cuenta.

Una pena que este Yonder sea, al final más fachada que otra cosa porque uno disfruta con este tipo de juegos. Y por desgracia con este no lo he hecho.


Lo mejor

Tiene buena exploración

Es relajante

El sistema de territorios está bien planteado

Lo peor

Demasiado simple y repetitivo

Nada de personalización

La creación, la recolección y las misiones se quedan en nada al final

Análisis de Yonder: The Cloud Catcher Chronicles para PlayStation 4
5.9Nota Final
Gráficos8
Banda Sonora7
Jugabilidad5.5
Entretenimiento4.9
Puntuación de los lectores 1 Voto
5.1