Análisis de The Elder Scrolls Online: Horns of The Reach

Tras una expansión que nos ha dado la vida, llega nuevo contenido y con este el análisis de The Elder Scrolls Online: Horns of The Reach.

No hace tanto que Morrowind vino a darnos un abrazo nostálgico a los fans de la saga de pergaminos más conocida. Bethesda se ha empeñado en recordarnos viejos tiempos. Así pues os traemos el análisis de The Elder Scrolls Online: Horns of the Reach que nos lleva de cabeza a Skyrim.

Culpables, nos encontramos ante un DLC que, aunque pueda parecer entretenido, es un quebradero de cabeza. Pero de esas cabezas con cuernos, que vete a saber tú cómo deben doler cuando los dichosos crecen. Y es que, ¿qué puede haber peor que un laberinto de minotauros? Pues un mapa situado en pleno Skyrim repleto de estos bichejos.

¡Qué alegría, qué alboroto, tanto que casi exploto!

Cuando un nuevo DLC llega a The Elder Scrolls Online suele venir acompañado de botes de alegría. Sobre todo porque prácticamente todos llegan acompañados de sets de armadura bastante chulos. Si encima esos sets interesan para nuestra build ya ni os cuento.

En este caso tanto el estilo Bloodroot como el de Dreadhorn han sido una maravilla, son preciosos para todos los tipos de armadura. Por no hablar de las máscaras de monstruo que podemos obtener, que pese a que no tienen por qué sernos útiles, mola guardarlas. Si, síndrome de diógenes allá donde vamos.

Sin embargo no todo son halagos y maravillas. Partiendo de la base de que es un DLC de pago, hay algo que no ha caído demasiado bien. El conjunto de seis sets que pueden llegar a nuestra mano (dos estilos, tres tipos de armadura) terminan por no servir de nada.

Por un lado esto podría ser positivo, porque evitamos que quien no pueda o no quiera permitirse este contenido esté en igualdad de condiciones. Pero, entonces ¿qué gana quien se gasta los “nineritos”?.

Unos cuantos logros, decoración para tu casa si completas Bloodroot Forge y Falkreath Hold en normal y veterano. No sé yo si todos quedan conformes con un nuevo título aplicable en su personaje y unos pocos “regalos”.

Dos mazmorras, un infierno para los veteranos

Nunca podremos comparar una mazmorra con Cradle of Shadows, pero si hay alguien que se le acerca, esa es Falkreath Hold. Y no sólo me refiero a todos los empujones que hemos recibido por parte de los Minotauros.

Hemos podido ver un Skyrim en lo más alto de la zona del norte. Repleto de árboles y abrazado por unos bosques preciosos. Bosques llenos de vegetación que no nos deja ver nada.

Si no has muerto sin saber quien te dispara en Falkreath Hold, es que no has jugado suficiente, culpable. Puedo decir que es una de las mazmorras que más satisfacción me ha proporcionado al completarla. Y puedo aseguraros que debéis ir con el equipo bien preparado en veterano. Máxime si no queréis sufrir un ataque de nervios o atentar contra el healer porque no paráis de morir. Pobre healer, siempre tiene la culpa de todo cuando muere un dps.

Al lado de Falkreath Hold, Bloodroot Forge es un paseo de colorines y felicidad. Si partimos de la base de que no tenemos nada que nos quite visibilidad, pues imagina. Una gozada al lado de la primera. Aunque nadie nos ha ahorrado sufrir en veterano, ya que vuelve a tener cierta dificultad, tal como esperaba.

 

Una experiencia inolvidable

Podríamos decir que Horns of the Reach ha sido un intento de mantenernos entretenidos durante la vuelta al cole. Sobre todo porque ha venido acompañado de algunos cambios y reajustes en el juego. La conocida actualización 15, aplicada a todo el juego de forma independiente al DLC.

Dichos cambios han provocado que prácticamente todos los jugadores se vieran obligados a hacer un giro de 360 grados en su build. Yo misma he cambiado totalmente mis sets aplicados y por supuesto el conjunto de habilidades que uso.

Aunque a simple vista pueda parecer algo sencillo, tener que buscar recursos de nuevo, y revisar equipos y sets que vayan bien, es un quebradero de cabeza.

La parte positiva que me llevo de todo esto es que realmente ahora mismo me gusta mucho más mi nightblade. Espero que me dure, que no está el horno pa’ bollos y ya he sufrido bastante para rehacerlo todo.

Análisis de The Elder Scrolls Online: Horns of The Reach

Conclusiones

En definitiva, Horns of the Reach ha sido un DLC bastante entretenido. Recorrer de nuevo Skyrim siempre gusta a los fans, aunque es cierto que me ha sabido a poco. Dos mazmorras bastante difíciles de completar y a las que quizás les faltó un poquito de cariño. Sobre todo a Falkreath Hold, que parecía hecha para matarnos de un ataque de ansiedad a los jugadores con tanto árbol ocupando la pantalla.

Si tengo que elegir con qué me quedo de toda esta experiencia es con mi querido compañero de aventuras y con mi montura. Dos Karthwolf que son puro amor.

Culpables, no pondré puntuación a este análisis. Realmente aparte de una actualización bastante tocha en este DLC sólo hemos podido disfrutar de 2 mazmorras nuevas. Por ello os dejamos con nuestras vivencias y la experiencia disfrutada.