Un año sin Scalebound, un año de Ñardface

Hoy se cumple un año de la cancelación de Scalebound. Si crees que la pérdida del juego fue dura para ti, espera a leer el emotivo relato de la creación de la #ÑardFace.

Puedo presumir -y así lo hago siempre que sé que no me van a apedrear por ello- de conocer a José Andrés Cardona Ardid, alias “The Ñardman”. Es uno de mis mejores amigos desde 1574 y hemos compartido todo tipo de vivencias relacionadas con todo tipo de cosas, pero sobre todo con los juegovídeos. Uno de los datos que han definido la personalidad de este valenciano es su fanatismo hacia SEGA y la cofundación de esta casa culpable, por lo que está más que acostumbrado a todo tipo de batacazos, desilusiones y humillaciones públicas.

Curiosamente uno de los momentos más dramáticos en su vida -os recuerdo que es defensor a muerte de Ecco the Dolphin- fue cuando, hace exactamente 365 días, se anunció que uno de los faros que alimentaban la ilusión Xboxer se apagaba. La cancelación de Scalebound significó un duro golpe para los fans de Platinum, para los fans de Microsoft y para ¿Cardona? Pues sí, este pipero empedernido vio como una consola que ni tan siquiera poseía le rompía el corazón en mil pedazos. El gran Kamiya -que ya le ha bloqueado tres veces en Twitter– había sido humillado y un prometedor hack’n slash con dragones Y MUSICOTE había pasado a la historia. Todo a la vez. HOSTIA TREMENDA.

En ese mismo instante en el que murió Scalebound nació la leyenda. Unos 20 días después de la cancelación, cuando se apagó toda esperanza de resucitar el juegovídeo, Twitter entero se agolpó para presenciar la primera ñardface. Bueno, a lo mejor Twitter entero no, pero unos cuantos sí que nos sorprendimos al ver que Cardona era capaz de poner una cara incluso más inquietante que la que se gasta normalmente. Lo curioso del caso, máxime si conoces a fondo a este hijo de Piles, es que hubo segunda, tercera, cuarta y, bueno, 365.

La cosa se fue calentando. Los afectados por la cancelación le adoptaron como un martir por la causa y me consta -esto es TOP SECRET- que ha hecho amistad con algunos de los desarrolladores y productores del título. Obviamente, por temas de confidencialidad, no podemos traer a este artículo sus impresiones sobre la #ÑardFace, pero haberlas haylas.

Si observáis con detenimiento el hashtag veréis a un hombre enfadado, sí, pero yo veo más allá. Cardona ha abierto su corazón a los tuiteros del mundo y, tras haber consultado con expertos en lenguaje corporal de varias instituciones internacionales se pueden sacar varias lecturas:

  • Cardman carece de peluquero y se lija el pelo contra el gotelé de su casa.
  • A veces le coge apego a las camisetas y las usa durante cuatro, cinco o más días.
  • Es tan feo con barba como sin ella.
  • En esas ojeras podría vivir una familia de osos.
  • Ese póster de Sonic ha debido ver más inmundicia de lo erizamente posible.

En fin queridos culpables, puede que la vorágine de la industria devorará uno de los títulos más prometedores de Xbox One, pero si eso nos ha servido para conocer el sacrificio y la voluntad de cambio y reforma de Cardona, la cancelación de Scalebound no habrá sido en vano.

¡¡Larga vida a Scalebound, larga vida a la #ÑardFace!!

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