Bitback: Age of Empires I (Sorteo Alien 3)

Una semana más llega nuestro viaje al pasado de nuestro hobby favorito y una semana más nuestros amigos de Tú Lo Juegas regalan un juego clásico. En esta ocasión es el Alien 3 de Megadrive. Para participar en el concurso sólo tienes que seguir @tulojuegas en Twitter y dejar un comentario en nuestro artículo antes del sábado 21 de abril a las 23:59. Así que animaos y contadnos qué pensáis sobre el juego y que recuerdos os trae.

Esta semana vamos a rescatar de la memoria a un clásico de la estrategia en tiempo real. El que muchos consideran el título que dio a conocer al gran público este género: Age of Empires y su expansión The Rise of Rome. El título original fue la ópera prima de Ensemble Studios que por entonces solamente contaba con dos años de existencia y título que le daría reconocimiento y éxito en los años siguientes. De los títulos creados por Ensemble Studios se han hecho ports a móviles, un juego para DS e incluso un juego de mesa.

Este estudio, fundado en 1995 y siempre al amparo de Microsoft, surgió creció y cayó junto con su saga más conocida y aclamada que contaba con 9 títulos entre juegos originales y expansiones de los mismos repartidas entre los tres Age of Empires y el Spin-off Age of Mythology. Su último título fue Halo Wars, juego de estrategia ambientado en el famoso universo de la saga Halo. En 2005 el estudio fue desmantelado y sus integrantes distribuidos dentro de la propia Microsoft y sus estudios asociados. Lo derechos de la saga pertenecen aún a Microsoft lo que significa que aún podrían llegar entregas de la saga como el reciente Age of Empires online que en el fondo no hace más que coger elementos del clásico que hoy tratamos.

Age of Empires y su expansión The Rise of Rome

PC 1997

 

El título, como era habitual en los 90, tenía un acabado de caja y manual muy bueno

Age of empires vio la luz en PC hace ya quince años y en torno a una media docena de versiones de Windows. El título a más de uno nos cogió bastante jóvenes y nos dio unas primeras pinceladas de historia que con el tiempo tendríamos que, eso sí, tendríamos que matizar bastante pero algo es algo, ¿no? (no, una civilización no se crea con oro, piedra, manzanas y madera). Digamos que mejor te quedabas con el nombre de personajes, civilizaciones y épocas y obviabas el resto o acabarías creyendo que en plena antigüedad había torres láser y que las edades históricas eran momentos en que soldados y edificios por igual digievolucionaban hacia formas más bonitas y eficaces de sí mismos.

El planteamiento era bastante sencillo: doce civilizaciones que iban de Europa a Asia entre las que escoger y  cuatro eras históricas a las que evolucionar (número fetiche de Ensemble que dejó en cuatro el número de épocas de todos sus títulos) que abarcaban de la Prehistoria a la edad del Hierro (el juego por ambientación no daba nada menos que unos 3000 años de historia condensada en cuatro tipos de recursos y cuatro eras, toma minimalismo).

Con nuestras civilizaciones podíamos organizar partidas en escenarios concretos donde debíamos cumplir el objetivo de victoria o bien aniquilar al resto y dejarnos de líos. En estos escenarios se nos ofrecían algunas opciones de personalización (edad inicial, recursos, tipo de escenario, equipos, etcétera) que serían clásicas en futuros juegos de estrategia.

El título contaba además con cuatro campañas históricas a superar donde podíamos conocer pinceladas de las historias de algunos personajes clásicos de la Antigüedad como Aníbal, Arquímedes o Alejandro Magno.

Por último, todo un clásico, teníamos un sencillo creador de escenarios con el que diseñar nuestros propios entornos o, como hacíamos todos, llenar todo el campo de unidades para ver las mega batallas que se armaban.

Y es que, a finales de los noventa (en la actualidad tampoco es ninguna maravilla) la inteligencia artificial de los títulos aún tenía graves limitaciones que limitaban las posibilidades de los títulos de estrategia. Lo más parecido a batallas de grandes grupos que veríamos en Age of empires serían las misiones de la campaña cuya dificultad radicaba muchas veces en el gran número de tropas enemigas dispuestas. Mención especial para la diplomacia ese frustrante añadido que tenía el juego y que era un mero figurante ya que podías chillar y enviar todos los mensajes predefinidos que quisieses que allí no te escuchaba ni el tato y si querías aliados más te valía ponerlos al empezar la partida y bloquear los equipos. Otro dato sobre IA interesante era el cambio respecto a los juegos de Blizzard. Si en Starcraft y Warcraft lo típico era que la IA produjese unidades rápidamente (y claramente por encima de sus posibilidades reales) para machacarte a los 40 segundos, en los juegos de Ensemble era todo mucho más pausado y calmado y en general la IA solía tomarse su tiempo. En el caso de este primer título, más bien la máquina era un ser pasivo que enviaba tropas en grupos canijos y si ponías murallas y un montón de torres podías echarte a vivir mientras iban cayendo fulminados los enemigos hasta que tuvieses un buen grupo de soldados con los que arrasar al resto.

Típica batalla que o la creabas tú o no la verías con la IA de entonces

Con todo el juego fue una revolución y dio notoriedad, merecida, a sus creadores. Pese a estas carencias resultaba muy entretenido de jugar y en el peor de los casos te resignabas a soportar a esta limitada inteligencia artificial y a imaginar cómo sería contra una más inteligente y en última instancia a tirar de creador y hacer algo lo más similar posible por ti mismo. En cualquier caso, las campañas, a menudo a base de las torres laser de espejos y a una insultante superioridad numérica (maldita misión de Aníbal en los Alpes) suplían el problema y nos hacían sacar nuestro perfil de estratega.

Grandes datos de interés que nos enseñó Age of Empires (entre otros):

– Un imperio se levanta con oro, piedra, madera y comida.

– La épocas históricas son momentos en que una civilización evoluciona y en un segundo cambian de aspecto sus edificios y personajes.

– Los héroes son clones de los personas normales a quienes las han subido los atributos.

– Es mentira que las civilizaciones sean diferentes, solamente tienen uno o dos personajes distintos.

– Si matas un jinete negro consigues un deportivo Dodge Viper.

– Antes de Cristo ya se dominaban los rayos láser.

– Los elefantes no necesitan jinete.