BitBack: Especial Golden Axe (III) – 8 bits

Con varias capítulos sobre el especial de Golden Axe nos hemos centrado hasta prácticamente en las versiones para Mega Drive a excepción de los títulos destinados para salones recreativos, así que ya no hay excusa para no hacer un alto en las distintas versiones que pudimos disfrutar en las 8 bits de SEGA.

Por mucho que Mega Drive fuese uno de los sistemas punteros que cualquier culpable aspiraba tener, la realidad del momento es que había una gran heterogeneidad de sistemas. No sólo de distintas marcas o fabricantes, si no que coexistían en el tiempo distintas consolas del mismo fabricante.
Actualmente estamos acostumbrados a poder disfrutar durante un par de años como mucho de una consolas actual desde que se publica su sucesora. En la época de los 8-16 bits pasaba parecido, aunque la coexistencia de las consolas de ambas generaciones fue bastante más amplia gracias, en parte, a que muchos juegos se planteaban de distinta manera según en qué plataforma fueran a ser publicadas. De este modo las barreras tecnológicas suponían un problema menor cuando se trataba de llevar un juego de 16 bits a un sistema de 8 bits o portátil.

En el caso concreto de Golden Axe nos encontramos con varios, y variados, casos de juegos publicados tanto en Master System como en Game Gear.
Sobre uno de estos juegos ya os comentamos un poco en la primera entrega de estos especiales, se trata de la versión “directa” del primer Golden Axe que vio la luz en las dos consolas de SEGA del momento, Mega Drive y Master System.

Si ya comentamos había bastantes diferencias, sobre todo gráficas, entre la versión recreativa original y la de Mega Drive os podéis imaginar que con la versión de Master System eran mucho mayores. A pesar de todo no podemos quitarle ningún mérito a este juego que supo entretener durante horas a los usuarios de Master System.

De todos modos ese no fue el juego más “espectacular” de las 8 bits ya que hubo dos títulos en particular que fueron creados específicamente para estos sistemas. El concepto del juego original pasó a un segundo plano para sufrir un rediseño total y absoluto tanto en lo gráficos (posiblemente por aspectos técnicos) como en lo jugable. Vamos ya a descubrir qué nos ofrecían cada uno de ellos…

Golden Axe Warrior (Master System)

A pesar de ser un spin-off tanto en lo argumental como en lo jugable, Golden Axe Warrior se nos presenta como una continuación directa de la saga. De estos dos cambios el mas importante es sin duda el jugable al cambiar el desarrollo beat’em up o “yo contra el barrio” por un RPG del corte más tradicional que podáis imaginar.

El argumento del juego nos vuelve a situar en una época en la que Death Adder anda haciendo de las suyas y ha destruido varios reinos sometiéndolos bajo su poder. De entre los supervivientes surge un héroe de nombre desconocido (deberemos ponérselo nosotros) que emprenderá la aventura de enfrentarse al mal que asola el mundo.
Para poder hacer frente a la magia de Death Adder deberemos recoger nueve cristales que están escondidos en unos laberintos que a su vez también están ocultos. Tras conseguir los nueves cristales deberemos encontrar también la Golden Axe para poder vencer en el enfrentamiento final.
Durante la aventura descubriremos como la princesa de un reino vecino también sobrevivió, o que nuestro protagonista es en realidad el heredero de otro de los reinos y como no, también podremos disfrutar en forma de cameo del trío protagonista original.

Golden Axe WarriorGolden Axe Warrior

La jugabilidad no fue nada innovadora estando totalmente enmarcada dentro de los cánones de los RPG de la época. De hecho los laberintos ocultos no son más que las típicas mazmorras que encontrábamos en cualquier otro juego similar y que estaban conectadas entre sí por enormes escenarios abiertos en los que podíamos encontrar alguna aldea o edificaciones en las que interactuar con otros personajes, recuperar nuestra vida, mejorar nuestra equipación…

A cambio de unos cuernos que dejaban caer los enemigos al ser derrotados podíamos comprar nuevas armaduras o armas o mejorar las que ya tuviésemos para conseguir un mayor poder tanto ofensivo como defensivo. Los ataques mágicos tampoco podían faltar y en esta ocasión con una mayor variedad. Nuestro personaje terminaba siendo capaz de ejecutar ataques basados en los cuatro elementos, fuego, tierra, aire y agua.

La verdad es que el juego en sí era bastante completo gracias a que tomaba muchas de las mejores características de otros juegos del mismo corte, o más bien copiaba… la crítica fue muy dura con este juego por unas similitudes más que descaradas con The Legend of Zelda de NES.
Al parecer SEGA intentó replicar el éxito de Nintendo y para ello no se le ocurrió otra cosa que usar el nombre de la franquicia Golden Axe, hasta aquí todo correcto. El problema vino cuando la gente pudo echarle el guante al juego y descubrió que más que estar “inspirado en”, en realidad copiaba directamente elementos jugables del juego protagonizado por Link con total descaro.

Puede que sea muy criticable, pero ha sido lo más cerca que hemos estado de jugar a un Zelda en una consola de SEGA, hecho que le da cierto encanto al juego.

Ax Battler: A Legend of Golden Axe (Game Gear)

Sólo faltaba Game Gear para tener un Golden Axe en las tres consolas de SEGA del momento, así que Ax Battler: A Legend of Golden Axe llegó para solucionarlo y cerrar el círculo.
Igual que en el caso del juego exclusivo de Master System nos encontramos con un juego cuyo planteamiento es totalmente alternativo al de la cronología oficial, aunque en este caso en particular se podría decir que es un spin-off más cortante porque es más complejo intentar ubicar el juego en el argumento general de la saga.

Como no podía ser de otro modo, Death Adder está decidido a dominar el mundo con su malévolo poder y para ello no dudará en robar la Golden Axe para conseguir todo el poder necesario para llevar a cabo sus planes.
Preocupado por lo que se le viene encima, el rey hace llamar a Ax Battler (el bárbaro del trío original protagonista). Y ya está, este es todo el argumento del juego.

A pesar de las críticas recibidas en Golden Axe Warriors hay que reconocer que el sistema RPG le sentaba bastante bien a la franquicia. Así que para la ocasión se le dio una vuelta de tuerca a la jugabilidad para terminar encontrándonos con un juego con tintes roleros y de acción. El motivo de este cambio quiero suponer que fue para que el juego no volviese a relacionarse con The Legend of Zelda, pero igual me equivoco, porque en lugar de parecerse a los juegos de Link terminó pareciéndose, y demasiado, al Gargoyle’s Quest de Game Boy.

Ax Battler: A Legend of Golden AxeAx Battler: A Legend of Golden Axe

El juego está dividido en dos tipos de secciones por decirlo de algún modo. El Modo Mapa será en el que desde un punto de vista cenital exploraremos tanto el mundo abierto como las aldeas que nos vayamos encontrando en nuestro camino. Como en muchos otros juegos, los enemigos nos irán atacando aleatoriamente en el Modo Mapa, momento en el que se abrirá el Modo Acción. Los enfrentamientos contra los enemigos no se desarrollarán ni en combates por turnos ni en combates directos como si fuese un Action RPG. Cada vez que seamos atacados por un enemigos se abrirá una fase de scroll lateral en la que deberemos ir avanzando como si de un juego de acción/plataformas se tratase. Saltar abismos, derrotar enemigos… como véis el parecido con el primer juego protagonizado por Firebrand don más que evidentes.

En el caso de Ax Battler sí que es cierto que el mapeado y contenido de las aldeas es bastante más completo. De hecho las vasijas que vayamos consiguiendo para poder usar los ataques mágicos también podremos usarlos como moneda de cambio para conseguir distintos items u objetos e incluso para aprender nuevos ataques.

Siendo sinceros y dejando de lado el hecho de que ambos juegos estuvieran basados (por no decir copiados) en mayor o menor medida en otros, hay que reconocer que el acabado final de ambos es bastante decente. O tal vez no. ¿Llegasteis a jugarlos algunos de vosotros? ¿Qué recuerdos guardáis de estos juegos culpables?