BitBack: Hokuto no Ken – Last Battle

Clásico entre los clásicos, no tanto en el sector de los videojuegos pero sí en manga y ánime. Hokuto no Ken es una historia llena de violencia que llegó por estos lares con el nombre de El Puño de la Estrella del Norte (traducción literal del original japonés) y que a pesar de que ha tenido bastantes conversiones en forma de videojuego, no muchas se han dejado caer Europa. Y afortunadamente el juego que hoy nos ocupa fue una de esas grandes excepciones.

Bajo el nombre de Last Battle pudimos disfrutar de las aventuras de Kenshiro en nuestras Mega Drive aunque la versión japonesa fue publicada simplemente como Hokuto no Ken. ¿En qué está basado el juego? Pues eso, que quede bien claro. Estos cambios de nombre no es algo nuevo para nosotros por estar más que acostumbrados a las aberrantes traducciones de título con las que nos llegan ciertos juegos desde el país del Sol Naciente. Pero sí que cabe mencionar cierta particularidad del baile de títulos del juego entre esta versión y su predecesora publicada en Master System. En primer lugar, la versión de 8 bits nunca llegó a Europa, bueno sí, pero como si no, ya que llegó totalmente adaptada y edulcorada bajo el nombre de Black Belt (cinturón negro a secas). Pero lo más importante es que al ser una secuela se considera que la versión de Mega Drive debería haberse publicado como Hokuto no Ken 2, II, o cualquier otro distintivo que dejase claro que es una secuela. Pues en realidad no hace falta porque el título completo es en realidad Shin Seikimatsu Kyūseishu Densetsu Hokuto no Ken, lo que vendría significando, El Puño de la Estrella del Norte La Leyenda del Salvador del Nuevo Siglo. Así que no hay tanto lío con los nombres como parece ser, sobre todo si tenemos en cuenta que el anterior no nos llegó a Europa como en su versión original.

Hokuto No Ken (Master System)Black Belt (Master System)

Hokuto no Ken o Last Battle, poco importa cómo os refiráis a él puesto que lo que de verdad importa es lo que este juego esconde. En términos generales podríamos calificarlo como algo mediocre, circunstancia más que habitual en los juegos que se basan en franquicias de cine o manga, aunque no llega a los niveles de desastre que hemos podido sufrir en otros títulos en los que la calidad brilla por su ausencia y el presupuesto entero parece haber sido aprovechado en el tirón de una determinada marca o franquicia.

El argumento del juego está basado directamente en el manga homónimo y nos encontraremos con distintos personajes del mismo que pueden llegar a cambiar si jugamos a la versión japonesa o a la occidental. El rol que ocuparán estos personajes es el de secundarios o el de mid-bosses ya que Kenshiro será el único personaje jugable durante toda la aventura.
El desarrollo del juego es planteado bajo una perspectiva de scroll lateral, género en el que fueron publicados casi la totalidad de juegos de la época que eran de acción. Para quien conozcáis la obra original supondréis que para trasladar la esencia de la historia la mejor manera para hacerlo es de un modo rápido y simplista, y así es precisamente la jugabilidad que podremos disfrutar. Atacar a base de patadas y puñetazos y saltar son todas las acciones que podremos llevar a cabo con nuestro mando, a lo que hay que sumarle todas las combinaciones posibles. Puñetazo en el aire, patada voladora, puñetazo agachado, patada a ras de suelo… aunque básicas no dejan de ser combinaciones que nos permiten cierta variedad.

Hokuto No Ken (Mega Drive)Hokuto No Ken (Mega Drive)

Como no podía ser de otro modo los enemigos nos irán acechando en nuestro camino para acabar con nuestra vida, a los que hay que añadir varios objetos como piedras, lanzas o hachas voladoras entre otros que también nos harán pasar más de un mal rato. La variedad de los enemigos es prácticamente inexistente. Nos encontraremos con una limitada variedad de enemigos que se diferenciaran en pequeños detalles de su aspecto y que es paliada con cambios en la paleta de colores en cada escenario o con los enemigos portando distintos tipos de armas que les permitirán tener distintos patrones de ataque.
En muchos casos nos encontraremos con armas en forma de proyectil, un cuchillo lanzado por un enemigo o hachas o dagas que vienen volando directamente hacia nosotros. Si queréis esquivarlos, bien por vosotros, pero como nuestro personaje es más duro que un trozo de turrón en Septiembre podremos destruir cualquier proyectil golpeándolo. Por mucho que la lógica nos diga que darle un puñetazo a un cuchillo que nos han lanzado es pupa y dolor, este no es el caso.
Otra cosita que no podía faltar por nada del mundo es la violencia pura, dura y explícita. Cada vez que golpeemos a un enemigo su cabeza se desintegrará dejando tras de sí una fuente de sangre, y cuando derrotemos a los jefes finales también morirán de una manera violenta que por muy distinta que sea una de otra todas tendrán en común el reguero de sangre que dejará el enemigo de turno.
Esta violencia es tan gratuita y exagerada que da igual cómo derrotemos a los enemigos, aunque lo hagamos golpeándoles desde una posición agachada lo que reventará será su cabeza.

Hokuto No Ken (Mega Drive)Hokuto No Ken (Mega Drive)

Según vayamos derrotando enemigos iremos subiendo nuestra barra de poder. Ocupa todo lo ancho de la pantalla y dispone de cuatro marcadores, puntos en los que se activará nuestro poder que básicamente consistirá en un considerable aumento en nuestra fuerza ofensiva. Si no estamos atentos a la barra podremos saber que hemos llegado a ese momento cuando nuestro personaje entre en modo Estopa, ya que cuando alcanza el marcador de la barra se arrancará la camisa como Caaamaaaróoon… vale, ya dejo de cantar.
Junto a la barra de poder también está nuestra barra de energía, nuestra única barra de energía que en cuanto se agote el típico GAME OVER asomará en nuestra pantalla y que sólo se rellenará (y poco además) cada vez que derrotemos a un final-boss. Y atentos, porque hay otro marcador al que debemos estar especialmente atentos, el tiempo, o mejor dicho el cronómetro. A excepción de los enfrentamientos contra jefes finales o similares deberemos superar todas las pantallas en un tiempo mínimo sí o sí. En caso de que no hayamos terminado la pantalla y el cronómetro marque 00:00 no moriremos directamente pero veremos como nuestra barra de energía empezará a consumirse poco a poco hasta agotarse, así que os tocará correr como nunca habéis corrido.

Hasta ahora todo parece normal e incluso parece ilógico que al principio me haya referido a este juego como mediocre, pero creedme que tengo razón para ello. Los escenarios hacen gala de un aspecto gráfico bastante imponente en su tamaño y colores pero escaso en variedad ya que parece que estemos dentro de un patrón por muy detallado que sea. A esto hay que sumarle el exagerado tamaño del protagonista y los enemigos, cosa de agradecer siempre y cuando no suponga una ralentización para el juego. Sí, señoras y señores, Kenshiro y nuestros enemigos son más lentos que el caballo del malo… pero lentos, lentos… me atrevería a decir que por juegos como estos se inventaron los Action Replay con opción de Turbo. Más les valdría haber hecho unos personajes algo más pequeños para ganar algo de rapidez y agilidad.

De todos modos, si habéis tenido un mal día y todavía conserváis vuestra Mega Drive no vais a tener mejor opción para poder ir reventando cabezas por la calle.