BitBack – Mario & Yoshi

Nintendo siempre ha estado muy ligada al género de los puzzles llegando a publicar en sus consolas títulos más clásicos como podría ser el eterno Tetris, hasta otros más innovadores como el que nos ocupa, Mario & Yoshi, una vuelta de tuerca (otra más) que no dudaron en llevar a cabo.

¿De verdad da tanto de sí un género tan manido como el de los puzzles? Pues parece ser que sí ya que no son pocos los clones de Tetris que han surgido a lo largo de los años, otros tantos que no son clones aunque podamos ver ciertas similitudes inevitables… pero lo mejor de todo es que aun teniendo la “exclusiva” del juego de los tetriminos en exclusivo para sistemas domésticos, la propia Nintendo también desarrolló sus propios puzzles. Para evitar las comparaciones con los clásicos del género no dudaron en darle las vueltas necesarias al concepto, pero sobre todo quisieron diferenciarse del resto de puzzles usando personajes y elementos del “universo Mario” en todos los juegos de este tipo.

Hace ya bastante tiempo os hablamos de Yoshi’s Cookie un puzzle cuyo protagonista fue nuestro dinosaurio favorito a pesar de que Mario estaba ahí para echarle una mano. Pero un año antes de poder disfrutar de este juego de tan goloso nombre ya tuvimos la ocasión de echarle el guante a Mario & Yoshi. A pesar de que ambos títulos tienen ciertos aspectos en común, la ver dad es que son tan distintos entre ellos como lo son cada uno con el Tetris.

Mario & Yoshi

Mario & Yoshi fue sólo uno de los nombres que llegó a tener este juego, bueno, en realidad es el nombre de la versión europea ya que tuvo un nombre distinto para cada una de las tres regiones principales. En Estados Unidos fue publicado simplemente como Yoshi, mientras que en Japón lo hizo como Yoshi’s Egg. Estas diferencias de nombres, la más notable la de la versión europea, puede que se debiese a cierto movimiento de marketing. Puede que en Europa incluyesen a Mario en el nombre del juego (y por delante del de Yoshi) para asegurarse el éxito del juego porque tal vez no confiasen demasiado en que pudiese venderse únicamente con la imagen del dinosaurio verde.

Pero vamos ya con el juego en sí, que me enrollo contando historietas y no tengo fin. El planteamiento del juego corresponde con la máxima de los puzzles, la simplicidad hecha videojuego. Aunque ya somos bastante conscientes a estas alturas de que esto no implica que el juego sea fácil, si acaso todo lo contrario, cuanto más sencillos son, más difíciles suelen ser de dominar.

En la pantalla de juego se nos presentaban cuatro columnas en las que iban cayendo los bloques que han de ser destruidos para evitar que las columnas crezcan lo suficiente y terminen anunciando el temido mensaje de GAME OVER.

Mario & Yoshi

Los bloques serán de cuatro tipos distintos y están representados por distintos enemigos de Mario: Goomba, Blooper, Planta Piraña y Boo. El modo de destruirlos es emparejarlos verticalmente. Si un bloque cae sobre otro del mismo tipo se destruirán, pero no pasará lo mismo si coinciden dos bloques del mismo tipo uno al lado del otro.

A este tipo de bloques hay que sumarle un elemento más que en realidad son dos distintos, lo huevos de Yoshi, fundamentales en el desarrollo del juego. El nombre japonés del juego nos da una pista sobre ello.

Estos icónicos huevos se nos presentarán de dos maneras con funciones diferenciadas. Siempre caerán rotos, ya sea la mitad superior o la inferior de dichos huevos. La mitad inferior por sí sola actuará como si fuese un bloque estándar pudiéndola emparejar con otra mitad inferior para que desaparezca, la mitad superior por sí sola no vale para absolutamente nada, pero donde está la gracia de estos dos elementos está en cómo se puede combinar.

Si en una columna tenemos una parte inferior y sobre ella cae una parte superior, se creará un huevo completo que eclosionará apareciendo un Yoshi. La gracia de esta característica está en hacerlo cuando sobre la mitad inferior del huevo haya enemigos. Ya sea un único bloque o cinco, si bajo ellos hay una mitad inferior y les dejamos caer una mitad inferior, ambas se replegarán para formar el huevo completo. De hecho, cuantos más enemigos “pillemos” al crear el huevo conseguiremos una puntuación mayor y el Yoshi resultante de la eclosión será más grande e incluso puede llegar a salir con diferencias físicas bastante notables.

Mario & Yoshi Game Boy

¿Y Mario? ¿Qué se supone que pinta Mario en todo esto? Pues nuestro fontanero favorito estará en todo momento en la parte inferior de la pantalla sujetando dos bandejas con las que podrá intercambiar de posición dos columnas contiguas. Según vayan cayendo los bloques no tenemos maneras de moverlos, si aparece uno por la columna de la izquierda, será en esa donde terminará deteniéndose. La manera que tenemos para hacer que los bloques caigan donde nosotros queramos exactamente es trasladando la columna entera bajo el bloque en cuestión.

Como buen juego de puzzle podremos echar unas partidillas a dobles en el que las normas no cambian absolutamente en nada. En lugar de disponer de un espacio de cuatro columnas habrá dos espacios de cuatro columnas, uno para cada jugador. La única diferencia entre ambas es que en el espacio del jugador 2, quien estará en la parte inferior ayudando a mover las columnas de un lado a otro será Luigi, el cuasieterno segundón.

Como os he dicho antes, el planteamiento es más que sencillo, pero os puedo asegurar que es bastante fácil perder la partida, ponerse nervioso, no mover las columnas correctamente… al fin y al cabo como suele pasar en este tipo de juego, es bastante fácil perder tontamente oportunidades clarísimas.