BitBack: Shaq Fu

Os aviso de primeras para que luego no haya sustos y me vengáis reclamando. En el BitBack de hoy vamos a hablar de Shaq Fu, el que probablemente sea el peor videojuego jamás habido en la historia. Y eso que estamos hablando que fue puesto a la venta en la época dorada de las 16 bits, aquella de la que tan gratos recuerdos guardamos. Avisados estáis.

Hoy en día estamos más que acostumbrados a que personajes famosos de lo más variopinto presten su imagen a cambio de un buen puñado de “ecus” para casi cualquier tipo de producto. No han sido pocos los casos en los que esa imagen se ha usado para un videojuego, como en el caso que nos ocupa y en el que Shaquille O’Neal protagonizó su propio videojuego de lucha.

Estábamos en la alegre y desenfadada década de los 90, una época en la que el basket (o más bien la NBA) gozaba de una fama internacional bastante importante. El máximo exponente lo teníamos en Michael Jordan y sus famosas zapatillas y la aceptable Space Jam. Pero Shaquille también quería hacerse famoso y no dudó en aliarse con Electronic Arts (a saber quién de los dos se seguirá arrepintiendo más de aquello) para publicar Shaq Fu.

Shaq FuShaq Fu

Ya de primeras el argumento del juego deja más que patente la ambientación de “serie B” que podremos disfrutar. Shaquille se encuentra en Japón porque se va a a celebrar un partido de baloncesto benéfico y de camino al estadio se detiene en un dojo de kung fu. Seamos sinceros, ¿a quién no le ha pasado alguna vez esto?
En el interior del dojo da con el maestro del mismo, con el que tiene una conversación que termina con Shaquille transportado a otra dimensión en la que deberá rescatar a un niño del malvado malvadísimo de turno, Sett-Ra.

Shaq FuShaq Fu

El aspecto jugable pretendía suplir las demás carencias del juego, pero se quedó sólo en la pretensión. Aunque la variedad de personajes hacía suponer infinitas posibilidades de juego con distintos estilos de lucha o combos, la verdad es que resultó ser bastante limitado en ese aspecto.
Las diferencias entre los ataques especiales en muchas ocasiones tan sólo eran gráficas, pero lo peor era la dificultad a la hora de ejecutar las casi inexistentes combinaciones de golpes.
Puristas de los juegos de lucha, este NO es vuestro juego.

A pesar de todo esto, parece ser que Electronic Arts pensó que iba a ser un bombazo y además de publicarlo en las consolas de 16 bits, no dudó en realizar las oportunas versiones portátiles. Tanto la de Game Boy como la versión de Game Gear son las más limitadas de todos, y ya no sólo por el tema técnico. Estas dos versiones tenían menos modos de juego y personajes que las versiones de sus hermanas mayores.
La versión de Super Nintendo tampoco sale muy bien parada si la comparamos con la versión de Mega Drive. En la versión de la 16 bits de SEGA disponíamos de tres escenarios y cinco personajes más respecto de la de Nintendo. Que esta versión tampoco se salvaba de la quema, cierto, pero algo es algo. Al menos teníamos una mayor variedad de opciones para poder criticar.

Shaq FuShaq Fu

A pesar de todo esto, la versión de Mega Drive conseguía salvarse un poco gracias a la “exclusiva” opción de mejorar el aspecto gráfico del juego. El cartucho de Shaq Fu era un híbrido de Mega Drive y 32X, de este modo podíamos jugar normalmente en la 16 bits o hacerlo a través de la pseudo-32 bits. Si optábamos por esta segunda opción los gráficos se mejoraban algo, pero donde más se notaba el cambio era en el tamaño de los personajes. Mientras que en las versiones normales necesitábamos un catalejo pirata para poder ver a los personajes en pantalla, en la versión mejorada se aumentaba considerablemente el tamaño de los mismos. No es que pasaran a ser gigantescos, simplemente adquirían un tamaño normal en proporción al escenario y/o la pantalla.

Los que se atrevan a afirmar que estoy exagerando con los defectos de este juego sólo puedo contestarles: “Ay, angelicos…”. El resto no es que se lo hayan creído, si no que seguramente ya lo sabrían por haber jugado a Shaq Fu en su día, y seguro que han estado asintiendo mientras leían esto. Aunque oye, que igual hubo a alguien que le gustó este juego, tiene que haber de todo…