BitBack - Teenage Mutant Hero Turtles

A un mes de que acabe el 2014 creo que es bastante importante hacer un pequeño homenaje al cuarteto de quelónidos que nos acompañó en la infancia de muchos de nosotros ya que se cumplen 30 años de la creación de Las Tortugas Ninja, también conocidas por su nombre original, Teenage Mutant Ninja Turtles. Y aprovechando la sección en la que estamos toca echarle un vistazo al juego que llegó a nuestras manos con el nombre de Teenage Mutant Hero Turtles, un pequeño título de 8 bits que pudimos disfrutar gracias a Konami.

Personalmente he de decir que la celebración de este 30º aniversario me ha parecido bastante sosa si tenemos en cuenta que “sólo” hemos sido testigos de la vuelta al cine de nuestro héroes amantes de la pizza. Una película cuya calidad más que cuestionable queda a juicio subjetivo de todos aquellos que se hayan atrevido ir a verla. Y por esto mismo no hemos podido evitar echar la vista atrás, muy atrás. Teenage Mutant Hero Turtles fue publicado en 1989 en distintas plataformas pero nos vamos a quedar con una de las que más destacó, la de NES.

Antes de entrar en materia me gustaría hablar sobre el peculiar cambio de nombre que sufrió el juego en mercado europeo. Mientras que en EEUU se mantuvo el nombre original de la franquicia hubo otros mercados en los que el título se adaptó y localizó a como se conocía en determinados países (como es el caso de Japón o Italia), y luego esta el caso europeo (con alguna excepción) en el que el juego se publicó cambiando el “ninja” del título por “hero”. ¿Por qué hicieron esto? Pues ni idea. ¿Problemas con derechos de licencia, dar un giro a la franquicia, estaban inspirados aquel día…? A saber el por qué.

Cogemos el cartucho, lo metemos en nuestra NES, no arranca, lo sacamos y soplamos un poco en el hueco de los pines, lo volvemos a meter en nuestra NES, ya arranca, ¡y a disfrutar!
La jugabilidad general nos presenta un juego de plataformas inspirado totalmente en la Nueva York de las tortugas. Entre fase y fase se nos irá mostrando el mapeado del juego sobre el que podremos movernos “libremente” para acceder a nuevas pantallas. A pesar de tener cierta libertad de movimiento el mapa es bastante lineal así que no deberemos jugar todas las pantallas en el orden que está programado que han de sucederse.
La curiosidad de este mapa es que tenemos cierto nivel de interactuación con el entorno, tanto a nivel de cierta capacidad de exploración que se nos permite como a nivel de la presencia de algunos enemigos que podremos llegar a encontrarnos en el mismo y con los que podremos enfrentarnos. Todo esto sin plataforma alguna todavía ya que se nos muestra desde un punto de vista cenital.

Teenage Mutant Hero TurtlesTeenage Mutant Hero Turtles

Desde este propio mapa tendremos el acceso a cada una de las pantallas en las que podremos disfrutar de la verdadera esencia del juego. Dispondremos del equipo al completo para enfrentarnos al malvadísimo Clan del Pie e incluso podremos cambiar de tortuga mientras estemos jugando. En caso de que una de las tortugas caiga derrotada pasaremos a tomar el control de la siguiente, y así hasta acabar con las cuatro en caso de que nos derroten por completo. La ventaja de poder controlar a los cuatro personajes en la misma partida puede hacer que nos relajemos y que terminemos descubriendo que los continues son bastante limitados, así que cuidadito con eso de dejarnos matar fácilmente. Pero tampoco os asustéis cada vez que perdáis a una tortuga, durante el juego nos encontraremos con vías para poder recuperar a las que hayan ido cayendo por el camino.

A pesar de las pocas diferencias que parece haber entre las tortugas la realidad es todo lo contrario, algo más que notable si tenemos en cuenta que se trata de un juego de NES y las limitaciones técnicas que ello conlleva. Gráficamente son prácticamente idénticas y sólo se diferenciarán por la característica arma que lleva cada una (a lo que hay que sumar estrellas ninja y similares que podremos ir recolectando durante el juego). Y he aquí donde está el factor diferenciador, en el arma particular de cada tortuga, alguna será más efectiva que las demás pero puede hacer que nos movamos más lento, otras permitirán que podamos atacar más rápido… puede que no sean grandes diferencias jugables pero son capaces de dar una personalidad propia a cada uno de los cuatro protagonistas.

Teenage Mutant Hero TurtlesTeenage Mutant Hero Turtles

Dentro de cada una de las pantallas el patrón no podría ser más clásico: avance, saltito, enemigo, acabar con él y más de lo mismo, pero con una endiablada dificultad que le valió no pocas críticas precisamente. Y como no, al final de cada pantalla el jefe final de turno que estaba representado por alguno de los personajes “principales” de la serie de animación. Igual que los enemigos “normales”, que a pesar de su relativa variedad serán los ninjas del pie y los robotejos con pinta de (creo) ratón los que más “entrañables” nos parezcan por ser tan reconocibles.

Y como no sólo de plataformas viven las tortugas, nos encontraremos con alguna pantalla que se saldrá de la tónica general del juego para ofrecernos un cambio jugable radical. Uno de estos cambios lo encontraremos en forma de fase acuática en la que deberemos localizar una serie de bombas sumergidas en el agua. Las dos diferencias principales de esta pantalla con el resto son que no nos encontraremos con un mid-boss al final de la misma y que da igual que Las Tortugas Ninja sean cuatro o cuatrocientas, si no localizamos todas las bombas en el tiempo estipulado (cómo odio los cronómetros por cosas como esta) se acabará la partida y GAME OVER que tendremos que soportar.

Teenage Mutant Hero TurtlesTeenage Mutant Hero Turtles

El éxito de este juego hizo que pudiésemos disfrutar de una secuela… por llamarla de alguna manera, nos la vendieron como tal pero en realidad no lo era. Teenage Mutant Ninja Turtles II The Arcade Game no fue otra cosa que la adaptación doméstica en 8 bits de uno de los mejores arcade que he podido jugar y del que ya os hablamos hace tiempo.

Y con estaoy una pizza, ¡hasta la semana que viene! (Lo sé, no rima, pero es que tanto hablar de Las Tortuga Ninja me ha entrado mono de pizza)