BitBack – The Lost Vikings

Hola jovenzanos, nos toca hablar de uno de esos juegos míticos que pudimos disfrutar en nuestras consolas de 16 bits, uno de esos que llegó a ser de los más míticos de su época pero por lo que sea no ha llegado a quedarse grabado en la memoria colectiva y raro es podernos encontrar este título en algún listado de juegos indispensables. Silicon & Synapse (los que hoy en día son Blizzard Entertainment) fueron los culpables de que disfrutásemos con este gran juego, The Lost Vikings.

Nada más encender nuestras consolas con el cartucho insertado nos encontramos ante un argumento que nos sorprenderá bastante teniendo en cuenta el tipo de personajes que controlaremos. Tres valerosos vikingos han sido secuestrados por una raza alienígena para llevarlos a su zoo intergaláctico. Mientras son transportados logran escapar de la nave espacial y aquí es donde empieza la aventura de verdad. Al escapar se encuentran perdidos en “laberintos” que corresponden a distintas épocas de la historia y de los que deben escapar para poder regresar a su aldea natal.

Cada una de las fases, como he dicho en el párrafo anterior, son auténticos laberintos que sin duda pondrán a prueba nuestra pericia y paciencia. Del modo en que están diseñados puede que nos hagan pensar que nos encontramos ante un juego de plataformas y desde luego, no podríamos estar más equivocados. Si tuviésemos que catalogar dentro de un género en particular deberíamos asumir que nos encontramos ante un puzzle, a pesar de que la esencia plataformera está bastante presente en el desarrollo jugable.

Estos escenarios tenían unas ambientaciones claramente definidas que iban desde la prehistoria (con dinosaurios humanoides como enemigos), una edad media algo particular, el interior de una pirámide egipcia e incluso escenarios futuristas.

The Lost VikingsThe Lost Vikings

Al empezar a jugar nos encontramos con la principal característica de este título, no seleccionaremos un personaje de entre los tres vikingos, si no que controlaremos a los tres al mismo tiempo. No simultáneamente, pero sí que iremos con todos ellos a la vez. Lógicamente sólo controlaremos a uno de ellos mientras los otros dos nos siguen, con la particularidad de poder alternar el personaje que manejamos directamente. Esto se debe precisamente a las totalmente diferenciadas habilidades de cada uno de ellos y que serán indispensables para poder llegar al final de cada pantalla.

Erik. Es el único de los tres que puede saltar, a lo que hay que sumar las habilidades de correr más rápido que ninguno y de embestir gracias a su casco tantos paredes como enemigos.
Baleog. Armado con una espada y un arco podrá eliminar enemigos tanto a corta como a larga distancia. Y además de arma, el arco también puede ser usado para activar interruptores que estén fuera del alcance de nuestros héroes.
Olaf. Sus habilidades son más de estilo pasivo. Gracias a su escudo puede bloquear enemigos o incluso proyectiles que nos lancen. Pero el verdadero poder del escudo reside en que puede ser usado como “plataforma supletoria” para ayudar a Erik a llegar a lugares inaccesibles, y lo mejor de todo es que también nos servirá como ala delta, casi nada.

La verdadera esencia de que haya unas habilidades tan diferenciadas reside en que deberemos alternar el control de uno de los tres vikingos (mientras los otros dos son controlados por la CPU) en función de las necesidades. Como todos los escenarios son en realidad puzzles laberínticos, deberemos valernos de las habilidades de los tres héroes para poder avanzar. Esta característica le brinda un toque muy estratégico al juego porque tendremos que saber qué habilidad será la necesaria en cada momento y porque en todo momento deberemos mantener con vida a los tres personajes.

The Lost VikingsThe Lost Vikings

Además la estrategia a seguir ha de ser de total prudencia sin que ello suponga ir avanzando como un cobardica. Durante el juego podremos encontrarnos con que uno de los vikingos muera tras recibir el ataque de algún enemigo, la lógica nos haría pensar que el juego se ha acabado, pero no es así, la verdad es mucho más traicionera. Al morir alguno de los personajes no acabará el juego, pero sí que podremos encontarnos en la amarga situación de llegar a un punto en el que sus habilidades particulares son fundamentales, y muy a nuestro pesar, quedarnos atrapados para siempre sin poder avanzar.
A esto hay que sumarle que aunque consigamos llegar al final de la pantalla sin el heróico equipo al completo, no nos servirá de nada, o “cruzamos la meta” con Erik, Baleog y Olaf o con ninguno. Así de simple y así de sencillo.

Más de uno veréis pantallazos del juego y seguramente pensaréis que no tiene pinta de ser para tanto, pero os puedo asegurar que este juego es mucho más de lo que aparenta. Diversión clásica pura y dura a golpe de una dificultad que sin ser endiablada, pondrá al límite vuestra paciencia.