Bit'em Up: Introducción

Érase una vez, en un tiempo muy lejano, en el que existieron unos lugares mágicos llenos de luces, colores y músicas estridentes… los que estén rondando, y superen, la treintena de primaveras, sabrán de qué estoy hablando… de los… ¡RECREATIVOS!

Bit'em UpMuchos de vosotros tal vez recordéis esos recreativos modernos (de los que todavía queda alguno), ultrasofisticados, con gente uniformada, maquinas relucientes… pues no refiero a esos.
Para empezar esta sección, me gustaría hablaros de los recreativos auténticos, esos cuyas únicas luces eran las de las propias máquinas. Los locales solían ser lugares lúgubres, iluminados como digo por las pantallas de las propias máquinas. La única luz natural que llegaba era la de las escasas (o nulas) ventanas, y la de la puerta de entrada cuando se abría.
Los recreativos eran ese lugar al que, cuando ibas, tu madre siempre te decía “¡Cuidado con quien te juntas!”
Los recreativos eran ese lugar de asfixiante atmósfera. Os recuerdo que hace bastantes años, no existía la actual ley anti-tabaco, y os puedo asegurar que en los recreativos se fumaba, y mucho. De hecho, la mayoría de las máquinas, por no decir todas, tenían su par de ceniceros.

Esos recreativos no tenía máquinas personalizadas para cada juego, de hecho, ni tenían las últimas novedades del mercado. Lo que tenían todos en común era que todas las cajas de las máquinas eran absolutamente la misma. Cajón negro, pantalla CRT, y pareja de controladores para dos jugadores, y con esto, sobraba para divertirse. En aquella época, había alguna excepción, como puede ser la caja del arcade TMNT 1989, pero para encontrar este tipo de máquinas, había que acudir a recreativos de cierto nivel.

Pero para que engañarnos, los recreativos de barrio, eran los que más molaban. Durante años, era imposible encontrar una novedad en los de barrio, para eso, tenías que ir al centro. Lo cual hacía que tuvieran un encanto especial. La actividad principal se basaba en intentar batir tu propios records, o los de tus amigos.

Poco a poco, esos añejos y oscuros locales se fueran modernizando. Además de prestar servicios auxiliares (venta de bebidas, gominolas, etc.), empezaron a actualizar sus máquinas en stock. Menos el futbolín, que ya podía caerse a cachos, que no se cambiaba.
En la mayoría de estos locales de barrio, las novedades eran algo piratillas. La caja no era la oficial de la recreativa, si no que eran las mismas cajas que había habido toda la vida en el local. Lo que hacían eran destriparlas y rellenarlas con nuevos circuitos. Nuevos circuitos a los que podías borrar la memoria, y cargarles nuevos datos. Con esto, se consiguió que casi cualquier recreativo, pudiese renovar su stock de juegos cada 3-4 meses.

Bit'em UpBit'em Up

Avanzando un poco más en el tiempo no encontramos con la gran catástrofe del sector arcade. Sobre todo, en Zaragoza, que es dónde se sufrió de una manera particularmente dura.
A los salones recreativos, les pasó lo que a las salas de cine. Llegaron los centros comerciales con sus artificiales microcosmos. Centros comerciales que afectaron a salas de cine de barrio, o del centro, en muchas ciudades con sus multi-salas. Con los recreativos pasó lo mismo. Ya fuesen locales de barrio, o del centro, todos terminaron sucumbiendo antes las mega-salas arcade de los centros comerciales. Salas con máquinas enormes, todas ellas distintas en función del juego que contenían en su circuitería. Lucecitas hipnóticas. Aire acondicionado y calefacción en función de la época del año. Tickets regalo para intercambiar por regalos (más bien, pingos). Y como no, todas las ultimísimas novedades que puedas imaginar…

Bit'em Up

En las futuras líneas que serán escritas bajo el sobrenombre de Bit’em Up, van a tener cabida todo tipo de máquinas recreativas. Desde las más clásicas, hasta las más novedosas, sin olvidarnos, como no, de las más esperpénticas.

Permaneced atentos, en cuestión de unos días, arrancamos la nueva sección. Esperamos que disfrutéis de ella.