Bit'em Up (IV): Captain Commando

Si hay alguna recreativa de la que guardo un más que grato recuerdo, esa sin duda es, Captain Commando. Bueno, para que engañarnos, no es la única, pero desde luego, si existiese, merecería ser elevada al Olimpo de los Arcades.

Quien nunca haya jugado a esta recreativa, podrá pensar en que es una más de yo contra el barrio (o brawl, pero ¡oh! cuan equivocados estáis. Vale, en el fondo lo es, pero con un encanto especial.

Y es que, los personajes que tenemos a elegir, son de lo más variopinto. Todos ellos, son miembros de Commando, un grupo de héroes intergalácticos que mantienen e imparten justicia por toda la justicia. Bueno, igual he maquillado un poco el argumento, pero es que soy muy peliculero.
En primer lugar, como cabeza del grupo, tenemos a Captain Commando, que además de dar nombre al juego, fue, en los inicios de Capcom (Captain Commando) una especie de mascota o estandarte de la empresa. Se nos presenta con aspecto humano, vestido con una armadura cibernética que le otorga ciertos poderes eléctricos o de fuego.
Ginzu el Ninja (no os preocupéis, que a pesar de su nombre, no intentará vendernos un juego de cuchillos japoneses, jejeje), que con su katana rebanará por la mitad a cualquier enemigo que se le ponga por delante, es sin duda una de las elecciones jugables más divertidas.
También contaremos con Mack Cuchillo, un alienígena con aspecto de momia, y armado con dos cuchillos, que tiene la habilidad de deshacer la carne de los enemigos y dejar sólo su esqueleto. Puede que parezca algo siniestro, pero bueno, también es divertido.
Y por último, también podemos seleccionar a Baby Head, un genio de 2 años de edad que, tras haberse construído una armadura robótica, se alistó en Commando para repartir leña entre los invasores intergalácticos.

Captain Commando

La excusa que nos da Capcom para juntar a tan varada fauna, es la de una invasión alienígena que se cierne sobre La Tierra. Ninguna fuerza humana puede hacerle frente, pero aquí llega Commando y sus cuatro integrantes para patear culos de macarras, monstruos y marcianos varios.

Aunque es algo a tener en cuenta, el argumento no es lo más importante en este tipo de juegos. Lo más importante, como no, es la jugabilidad (algo que debería ser fundamental también, hoy en día). Con dos botones de acción, salto y ataque, podremos realizar distintas combinaciones, las cuales, aunque se ejecutan del mismo modo con cualquier personaje, tendrán distintos resultados (alcance, potencia, espectacularidad…) en función de nuestro personaje seleccionado. Y como no, típico en estos juegos, disponemos de un ataque de emergencia, que normalmente usaremos cuando estemos vendidos, es decir, totalmente rodeados de enemigos. Este ataque, se realiza con una combinación algo típica en estos juegos, es decir, pulsando los botones de salto y ataque a la vez. Aunque, como suele ser normal, el uso de este ataque no es de emergencia por casualidad, puesto que, cada vez que lo usemos, nuestra barra de energía se verá reducida. Incluso podría decir que en este caso, la reducción de energía al usar el ataque de emergencia es algo drástica, así que hay que pensarlo muy bien antes de usarlo.

Captain CommandoCaptain Commando

Durante el juego, aunque empezaremos jugando en escenarios urbanos (calles, interiores de edificios, un circo, un museo, una caverna, un río, una alcantarilla, un dojo…), hasta terminar repartiendo a todo el que se nos ponga por delante en escenarios más futuristas (laboratorios experimentales, o incluso la nave en la que nos encontraremos con el final boss del juego). Y por cierto, la ciudad en la que transcurre el juego es Metro City, la misma en la que se desarrolla Final Fight (del que ya hablaremos, por supuesto), aunque en este juego, es la Metro City del futuro, así que no nos encontraremos con Haggar y compañía.
Además, todos los escenarios están repletos de elementos destruibles, lo cual, aunque tampoco tiene por qué darnos ninguna ventaja durante el juego, siempre es algo de agradecer. Por aquello de poder aporrear todo lo que nos venga en gana. Como si con los enemigos no fuera suficiente. Los cuales, por cierto, a pesar de no ser de una variedad exagerada, si que tienen suficientes patrones (gráficos, me refiero) distintos como para que la acción no nos sea repetitiva.
Y como no, disponemos de ciertas armas adicionales, las cuales, como no, podremos conseguir después de abatir a los enemigos que las estén usando contra nosotros. Las dos principales son, un lanza cohetes (o granadas o algo así, vamos, que lanza proyectiles que explotan), y un robot-armadura de combate, parecido al que lleva Baby Head, pero mucho más grande. Y bueno, he de confesar que de hecho, me encantaba manejar a Baby Head, para usar estos robots-armadura, ya que me resultaba gracioso que un personaje que ya iba montado en un robot-armadura se montara en otro robot-armadura más grande. Lo sé, suena un poco raro, pero qué queréis que os diga, soy de risa fácil y satisfacciones sencillas.

Captain CommandoCaptain Commando

En resumen, si alguno habéis jugado a esta recreativa (hace ya muuucho de eso, ¿verdad?), estaréis de acuerdo conmigo que era una auténtica devora monedas. Confesadlo, no tenéis valor de echar la cuenta de cuantas monedas de 5 duros os dejasteis en esta máquina…