Bit'em Up (V): Crazy Taxi

Dentro de los arcades de conducción, nos hemos encontrado de casi todo, pero Crazy Taxi supuso un soplo de aire fresco. Desenfadado, algo macarra e irremediablemente adictivo.
El propio nombre de la máquina no podría resumir mejor la esencia del juego. Y es que, encarnaremos a uno de los cuatro taxistas más loco de la ciudad. Dispuestos a cualquier cosa para poder hacer, cuantas más carreras, mejor.

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Por lo desenfadado del juego, puristas de la conducción que busquéis la más sublime de las simulaciones, este, no es vuestro juego. La mecánica es totalmente arcade, lo cual sólo se puede traducir de un modo, pisa el acelerador, procura no cagarla mucho y diviértete.
Tras elegir a uno de los cuatro taxistas entre los que nos deja elegir, nos adentraremos en la vertiginosa misión de rentabilizar al máximo, cada una de las carreras que nos de tiempo a realizar.
En juego en sí, es una auténtica contrarreloj. No sólo tendremos un tiempo limitado para realizar cada una de las carreras, si no que también tenemos un tiempo general, que será el que determinará cuanto tiempo nos queda para recoger a un nuevo cliente tras haber dejado en destino al último.
Durante el juego, nos encontraremos tres tipos distintos de clientes. En función del tipo que sean, la carrera será más o menos sencilla. Cuanto más difícil, lógicamente, el recorrido es más largo y tenemos menos tiempo para realizarlo. Diferenciaremos los distintos tipos de clientes en función de un sencillo código de colores, verde, amarillo y rojo. Los verdes son los más sencillos, los rojos, los más complicados. Sea cual sea el color, todos los posibles clientes, tienen un símbolo de dólar sobre la cabeza, y están rodeados por un aura (del color cuya dificultad supongan), la cual, cuanto más sencillo sea su recorrido, más grande será.

Crazy Taxi.Crazy Taxi.Crazy Taxi.

Puede que así explicado no parezca muy divertido, pero es que el juego no consiste simplemente de ir del punto A al punto B en el menor tiempo posible. Al recoger a cada cliente se nos mostrará un marcador provisional con los dólares que nos supondrá esa carrera, el cual desciende según pasa el tiempo. Pero no os preocupéis, tenemos una serie de trucos para subir nuestra recaudación, y he aquí lo divertido de la jugabilidad.
Lo bueno del juego es que nos da la posibilidad de hacer el macarra al volante todo lo que queramos, y más. Y he aquí que cuanto más habilidosos seamos, subiremos nuestro marcador de la carrera. Podemos pasar entre dos coches (incluso suma más si cada uno de esos coches vaya en sentido contrario), ir haciendo zig-zag entre los dos sentidos de la circulación, usar cualquier objetos del escenario como rampa por la que terminar por los aires, esquivar el tranvía en el último milisegundo… todo aquello que seamos capaces de imaginar con la interacción que nos permite el escenario.
Aunque, por supuesto, este asunto tiene también su contra-partida. Y es que, si hacemos demasiado el cafre, como por ejemplo, colisionar con otros vehículos, ir en sentido contrario, chocarnos contra objetos, paredes o similares… el marcador de los dólares llegará a cero, provocando que el cliente se nos baje a mitad de camino, por supuesto, sin pagar la carrera.

Y es que, aunque tenemos la posibilidad de conducir temerariamente como si no hubiera mañana, hay que hacerlo también con cierto control para evitar nuestra ruina.
Los dólares que vayamos acumulando carrera tras carrera, se irán sumando a un marcador general. El total de dólares que obtengamos, serán traducidos como puntos para determinar nuestro resultado en la clasificación de la máquina. Además que al terminar el juego, se nos evaluará en función de lo hábiles que hayamos sido al volante. El sistema de evaluación, es el de las letras S, A, B, C, D y E, que tan acostumbrados estamos a ver en videojuegos.

Crazy Taxi.Crazy Taxi.

El estilo gráfico acompaña perfectamente a la filosofía del juego. Desde los sprites de la pantalla de selección de taxista, de estilo cartoon, hasta el diseño de la ciudad. Llena de vida, luces y colorido.
A mi parecer, la ciudad está ambientada en la de San Francisco, por aquello del tranvía y los saltos de rampas.
Además de encontrarnos muchos más emplazamientos: playa, puerto, aeropuerto, centro urbano, parques y zonas verdes, locales comerciales…

Otro aspecto, el musical, es simplemente genial. Toda la BSO del juego es muy del estilo The Offspring. De hecho, creo recordar que incluso llegaron a colaborar con parte de las canciones del juego.

Y como curiosidad, aunque lo más normal es que los clientes nos pidan que les llevemos al aeropuerto o a una calle determinada (que por cierto, no he comentado que en cada carrera, seremos guiados por la “típica” flecha para llegar a destino), nos encontraremos a ciertos clientes que nos pedirán que les llevemos a determinado local comercial. Seguid leyendo, por favor. El tema es que el nombre de esos determinados locales comerciales son los de conocidas marcas comerciales (de restauración, por ejemplo) a los que podemos acudir habitualmente, o al menos, conocemos. No pienso decir ninguna marca en cuestión… buscadlo si os pica mucho la curiosidad, o incluso si podéis, jugadlo…

Crazy TaxiCrazy Taxi.

Por ir terminando, puedo afirmar bien alto que este Crazy Taxi es uno de los mejores arcades que jamás se ha podido crear, y se lo debemos a la gran SEGA. Si en su día no lo pudisteis catar, no fue por oportunidades desde luego.
Al año siguiente de la llegada de este arcade, se realizó un port perfecto (además de sustanciosos extras) para Dreamcast. Y a posteriori, se han realizado, sin contar secuelas, más ports, a PlayStation 2 y GameCube concretamente. En PSP se hizo un remake que incluía la versión Dreamcast de Crazy Taxi y Crazy Taxi 2 bajo el nombre de Crazy Taxi: La Guerra de los Taxímetros. Y lo más reciente, la inclusión de la misma versión de Dreamcast en el juego de Dreamcast Collection, disponible para XBOX360 y PC.