Bit'em Up (XIX): Deadstorm Pirates

Aquí estamos de nuevo marine… culpables de agua dulce, en el Bit’em Up de esta semana os acercamos a un arcade muy piraaata…
Todos, o al menos muchos, somos conocedores del buen hacer de Namco en los salones recreativos. Y dentro de sus especialidades están los juegos de tipo shooter con Time Crisis como abanderado del género de la casa.

ARTICULO BIT'EM UP PIRATES

Como suele pasar en este género, poco o nada se suele innovar en cada juego que se nos presenta, pero el juego que nos ocupa, Deadstorm Pirates, tiene algo nuevo y fresco.
El argumento nos pone en la piel de dos rudos piratas que se embarcan en la conquista de los siete mares para conseguir una reliquia llamada Poseidon’s Breath. Un argumento sencillo y directo como suele ser habitual en este tipo de juegos.

La cabina de este arcade intenta simular la cubierta de un barco pirata, y las armas con las que atacaremos a nuestros enemigos son una especie de cañones portátiles. En lugar de ser la típica arma que podemos coger con una mano, estos cañones estarán sujetos y fijos en la estructura de la máquina. Para manejarlos disponemos de dos asideros con los que podremos girar el cañón y apuntar adecuadamente a nuestros enemigos.

En cuanto nos sentemos en la máquina veremos que hay algo distinto y poco habitual en estos juegos catalogados como shooters on rails. Entre los dos cañones nos encontraremos con un pequeño timón que es totalmente funcional, es decir, que podremos cambiar nuestro rumbo según vayamos girando el timón. A ver, que si no lo giras la propia corriente del agua te va conduciendo tranquilamente, o a lo mejor no tan tranquilamente. No es conveniente perder de vista el timón ya que en algunos momentos será obligatorio usarlo si no queremos chocarnos contra afiladas rocas que nos hagan perder la partida y fracasar en nuestra misión.
Además de servirnos para evitar los peligros marinos que se nos pongan por delante, el desarrollo de la historia también dependerá del uso del timón ya que según que camino tomemos avanzaremos por distintos caminos. Es decir, que cada partida que juguemos puede ser distinta a las anteriores. Y digo, “puede”, porque la variedad de alternativas no es exagerada, pero es lo suficiente amplia como para notar la diferencia entre distintas partidas.

Deadstorm PiratesDeadstorm Pirates

Para ayudarnos en nuestra misión los enemigos estarán marcados por indicadores de peligrosidad a través de un sencillo código de colores. Desde el verde (tranquilo pero no te relajes) al rojo (¡ojo cuidao!). Estos indicadores serán realmente útiles en los enfrentamientos contra los final bosses, ya que nos indicarán los puntos débiles de los enemigos. Así es culpables, no nos va a valer la táctica de disparar a lo loco, habrá que apuntar cuidadosamente.

Deadstorm PiratesDeadstorm Pirates

Y de entre las novedades jugables más significativas que nos ofrece el juego está la pequeña recompensa que nos cede si jugamos en cooperativo. Como supondréis, en pantalla, cada uno de los personajes tiene representada su mirilla (para saber a donde se dispara básicamente). La novedad tiene que ver precisamente con las mirillas. Si ambos jugadores superponen sus mirillas consegurián crear una super-mirilla que multiplicará nuestra potencia de fuego sustancialmente. Contra los enemigos normales nos vendrá de perlas, pero donde notaremos la diferencia será en los enfrentamientos contra los final bosses.
Así que ya sabéis, si os da por acercaros a unos recreativos convenced a algún amigo para disfrtar del juego al completo. Y si no podéis convencer a nadie siempre podréis decirle que le invitáis a dar un paseo en barco… bueno vale, esta mentirijilla se puede desmontar pronto, pero al menos en la sala recreativa habrá aire acondicionado, que en este tiempo no viene nada mal culpables.

Deadstorm PiratesDeadstorm Pirates

Y bueno, os dejo por hoy, que me voy a echar a la mar. Y por cierto, si os echáis vosotros también a la mar y os encontráis con un barco con una bandera de la ratita Guilty, no disparéis que seremos nosotros.
¡Hasta la próxima, culpables de agua dulce!