Blizzard demanda al creador de una herramienta para hacer trampas

Blizzard acaba de estrenar el modo competitivo de Overwatch tanto en PC como en consolas -añadido el pasado sábado- y aunque hay cosillas a corregir parece que ya está todo en marcha para que funcione. Por desgracia, el titular de esta noticia es también una realidad que puede manchar tanto el modo competitivo como el título al completo. Y es por esto que Blizzard va a llevar a los tribunales a la empresa alemana Bossland por crear y vender una herramienta que permite hacer trampas en Overwatch.

Blizzard demanda al creador de una herramienta para hacer trampas

La herramienta no se queda corta en cuanto a ventajas para los tramposos, desde luego. Watchover Tyrant, que es como se llama la herramienta, permite, entre otras cosas: ver a los enemigos con su silueta, salud y nombre, lo mismo con los aliados, proporciona un radar que señala donde están los enemigos, aliados, salud… ¡hasta podemos ver la estela que deja Tracer con sus teletransportes!

Los que juguéis a Overwatch sabréis que es tremendamente ventajoso poder conocer la posición del enemigo sin tener contacto visual directo con este. Por no decir que es la habilidad principal de Widowmaker -y sólo dura unos segundos- o una de las de Hanzo, con un área mucho menor.

Blizzard demanda al creador de una herramienta para hacer trampas

Un dato importante sobre este tema es que no es la primera vez que Blizzard y Bossland se ven metidos en juicios y demandas. Los alemanes ya han protagonizado junto a Blizzard un largo proceso judicial debido a la creación de otras herramientas para trampear en juegos como World of Warcraft o Heroes of the Storm.

Respecto a esto último y a Watchover Tyrant, los autores de Overwatch comentan que Bossland continua causando masivo e irreparable daño a Blizzard” al violar el copyright, los términos de servicio, causando el descenso potencial de jugadores en Overwatch o haciendo incluso que se planteen su compra debido a las trampas y argumentan que hacen todo esto sabiendo que es ilegal.

Y ahora viene lo divertido. Blizzard tuvo que pagar los costes del juicio por las trampas en WoW y HotS a Bossland. Increíble pero cierto. Y esto se debe, además de a la infalible y nada absurda justicia, a que Blizzard denunció desde California y Bossland está situada en Alemania, por tanto no hay jurisdicción que pueda castigar a los tramposos que se lucran a costa de la “salud” de un juego.

En fin, si alguien tiene que hacer trampas para ganar es que no está ganando nada en realidad. Al menos si me destrozan en Overwatch podré decir que es porque hacen trampas -aunque yo juegue en consola-.