Esta semana ha vuelto uno de los clásicos de los videojuegos: el bug de Assassin’s Creed: Origins. Esta vez, eso sí, la cosa es menos dura que en el Unity.

Esta semana de numerosos y ricos lanzamientos de videojuegos nos ha traído un clásico, el bug de Assassin’s Creed: Origins. Como es habitual en la compañía (y en muchos triple A de mundo abierto, para qué engañarnos), un fallo visual ha provocado la diversión de los jugadores.

Este tipo de errores, que se convirtieron en meme a partir de la gran cantidad y variedades que tenía Assassin’s Creed: Unity, son, sin embargo, menos habituales en esta entrega. Aun así, tampoco está exenta de ellas. En esta ocasión, el ganador indudable es el descubierto y publicado en Twitter por Tomb Phillips, editor de Eurogamer.

En general los errores son bastante odiados en los videojuegos, pero este divertido fallo ha despertado más simpatía que otra cosa. No quita eso sí, que es bastante preferible su ausencia, aunque este fin de semana no está para quejarse.