Carmageddon: Max Damage anunciado para 2016

Carmageddon: Max Damage ha sido anunciado para 2016 y se podrá disfrutar en Playstation 4 y Xbox One.

La conocida saga que apareció por allí por 1997 volverá a tener una entrega, la cual estará caracterizada por lo de siempre: masacre, golpes y un sinfín de diversión. En un mundo lleno de violencia, PowerUps y risas a tutiplén, el jugador se verá obligado a hacer frente a un montón de locos al volante con coches destructivos cuya única razón de existir es joderte la vida. Se puede decir que Carmaggedon: Max Damage es el único juego de carreras donde competir es para novatos.

Neil Barnden, Director de la marca Stainless Games, que además es creador del juego original, afirmó: “Estamos emocionados de saber que los jugadores podrán disfrutar de este nuevo título en plataformas de actual generación y de que serán capaces de adentrarse en el peligroso mundo de Carmageddon: Max Damage, el antídoto contra los juegos de carreras tradicionales“.

Carmageddon: Max Damage anunciado para 2016

Carmaggedon: Reincarnation fue el último título visto de la saga

Carmaggedon incluirá:

• Más de 30 trajes asesinos para tus vehículos, cada cual con sus distintivas características.

• 10 grandes mapas que explorar.

• Cientos de objetivos móviles a tumbar para lograr puntos, incluyendo peatones en sillas de ruedas y scooters, ciclistas, osos y aliens.

• Modo Carrera con 6 tipos de eventos diferentes

• Multijugador con 4 tipos de modos distintos

• Modo Repetición, para que te sientas responsable de la catástrofe que has creado desde cualquier perspectiva.

• Más de 90 PowerUps, sistemas de daños y sus respectivas reparaciones, sangre, risas y más risas.

El último juego que llegó de esta saga fue Carmageddon: Reincarnation. Vió la luz el 27 de marzo de 2014 y se pudo disfrutar en Windows, Mac y Linux pero no en consolas.

Carmageddon es una oportunidad sin igual para desestresarse, reírse y pasarlo bien. Pronto verá la luz en consolas, así que abrochaos  los cinturones, coged un buen casco y, ¡a disfrutar, culpables!