Crítica de Boku no Hero Academia 2x09

Boku no Hero Academia 2×09 vuelve a la senda del buen hacer. Tras dos capítulos aburridos y sin mucho que decir, este le cede todo el protagonismo a Uraraka. Y lo hace de una forma genial.

Tras un par de semanas de capa caída, Boku no Hero Academia 2×09 recupera acción y emoción. El combate entre Bakugo y Uraraka protagoniza gran parte del capítulo y contribuye a perfilar la personalidad de esta última. Un arranque de emotividad que buena falta le hacía al anime, que se estaba volviendo de lo más soso.

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Aunque el resultado final es bastante esperable, eso no hace sino sumar más al mensaje final. Se ha demostrado que Bakugo está en otro nivel de poder (aunque con sus limitaciones) y nos regalará una apasionante final (porque va a llegar a la final). Y también se ha demostrado que Uraraka se aleja (aunque sea un poco) del maldito tópico de chica amable que está para ser poco más que una herramienta del protagonista.

Tiene personalidad suficiente como para ser un ente por sí sola y se siente inspirada por Midoriya. Busca mejorarse a sí misma y ser mejor heroína en cada combate. Es capaz de echar toda la carne en el asador en el combate contra Bakugo. Y, a pesar de que la diferencia de nivel y de fuerza entre uno y otra salta a la vista, consigue generar cierta tensión.

Emoción

No obstante, el punto álgido de este capítulo no se transmite mediante la tensión o la épica; se transmite mediante la emotividad. La dirección (y la fantastiquísima, como siempre, banda sonora) apoyan a que el respetable sienta cierta agitación en el estómago y en esa cosa que los sentimentales llaman “corazón”. Hubiera sido fácil que Uraraka ganara el combate, pero toda esa importante emotividad y su personalidad no se hubiera transmitido tan bien.

Choque más importante es el que ocurre tras el combate: lejos de derrumbarse completamente, vuelve a ser la chica alegre y amable de siempre. No solo es una luchadora, inspiradora y busca superarse. De hecho, hace que Midoriya deje de tener el rabo entre las piernas con Bakugo y dé la cara por ella y por sus méritos. Este capítulo tenía que estar al servicio de Uraraka, y lo ha estado de una forma muy buena.boku no hero academia 2x09

También se ven vestigios de Bakugo. Se ve que no es tan malo como quieren hacernos creer. Además de que, por si había alguna duda, es un luchador formidable. Tal y como se ve en el momento Rock Lee contra Gaara al terminar el combate. Incluso el capítulo se toma un respiro para burlarse de esa falsa importancia que se autoexige. El pulso entre Kirishima y Tetsutetsu es una píldora humorística excelente que descarga las tensiones a mitad del episodio. Y, como es evidente, deja en la mente del espectador un duelo entre Kirishima y Bakugo que será bastante interesante.

Más propuestas interesantes

Pero esto no acaba ahí: acaba con un conflicto de intereses representados en Endeavor. La antorcha humana hipermusculada sigo viendo a su hijo Todoroki como una herramienta para sentirse mejor que All Might. A Midoriya lo ve, por tanto, como el oponente al que deberá superar. Pero ninguno de los dos chavales está ahí para complacer al padre, sino para hacerse su propio hueco. Y el episodio finaliza con los dos subiendo al escenario para librar el que, presumiblemente, será el combate más apasionante de la temporada.

El capítulo también sirve para recordar que hay algún malo por ahí acechando a todos los chavales en el Festival. Introduce el peligro real en el que se verá Midoriya porque varios empiezan a sospechar sobre su poder y su parecido a All Might. Empieza a cocinar algunos asuntos interesantes pero todo eso, hoy, da igual. La protagonista ha sido Uraraka. Boku no Hero Academia 2×09 ha servido para demostrar que, pese a que esto es un shōnen que huele tanto a genérico que duele y que solo destaca por su buen hacer, puede aspirar a algo un pelín más alto.

Y a recordarnos que esto no era un muermo y que los 20 minutos a la semana saben a muy poco. Y más si tenemos en cuenta el pedazo de episodio que, supuestamente, está a la vuelta de la esquina.