Crítica de Transformers: El último caballero, Michael Bay se parodia

Michael Bay se despide de nuevo de sus juguetes favoritos con un festival de explosiones, colores chillones metálicos y situaciones absurdas. Su adiós está lleno de “lo hago porque me da la gana y puedo”. Nada nuevo bajo el capó.

Michael Bay tiene una fama que cuidar. No se llega a la “cúspide cinematográfica” sin motivos. Las explosiones, el abuso constante de la cámara lenta y los primeros planos videocliperos están ahí para cumplir su función. Sea cual sea. En la crítica de Transformers: El último caballero lo vemos detalladamente.

Tengo que reconocer abiertamente que la primera película de Transformers, a pesar de sus errores y Shia LaBeouf, me gustó en su día. Incluso hoy me sigue pareciendo un entretenimiento aceptable. Todo cambió cuando se estrenó la segunda parte. La fórmula consistía en mostrar lo mismo pero a mayor escala (algo a lo que lo debería estar acostumbrado a estas alturas), pero su humor no funcionaba igual y la inexistente química entre LaBeouf y Megan Fox aquí ni se sostenía. Junta esa mezcla con el escroto de un Megatransformer y personajes histéricos y el resultado es un revoltijo deforme.

Con la tercera y cuarta entrega mi historia es peor. El lado oscuro de la Luna la vi al completo al quinto intento y La era de la extinción la he visto recientemente para preparar la crítica de Transformers: El último caballero. La entrada al universo de chatarra brillante de Mark Wahlberg se saldó con una película ridícula de duración desmedida. Aunque al menos no había que soportar al hijo de Indiana Jones en pantalla.Crítica de Transformers: El último caballero

Crítica de Transformers: El último caballero, ¡menuda historia!

Como veis, mis precedentes ante la llegada de esta quinta entrega no eran para tirar cohetes. Aunque, una vez vista, Transformers: El último caballero no me ha parecido un desastre absoluto. La fórmula Bay sigue intacta: la película no pasaría un control de calidad ni en el peor de los talleres. Las explosiones y los momentos dignos de videoclips siguen ahí. Se vuelve a abusar de ellos. Pero una vez que entras en el juego y te dejas llevar, pues es una película que da más al espectador que las secuelas anteriores.

Da la impresión de que Bay, que ha vuelto a despedirse de sus juguetitos, se ha desatado al tratarse de su último filme de la saga (habrá que ver esto). El guionista se ha inventado una historia que no hay por dónde cogerla, pero de lo absurdo que parece, al final hasta te saca alguna carcajada. Es un completo disparate que en momentos hasta parece que va a funcionar.

La historia mezcla toques de películas pseudoreligiosas, a lo Código DaVinci, con toques de Rey Arturo. Lo han hecho tan rocambolesco que tienes que rendirte a su historia si quieres evitar que te explote la cabeza. A veces da la impresión de estar viendo una spoof movie. Transformers: El último caballero tiene hasta un momento memorable en el que se cachondean sin ningún pudor del famoso ‘Martha’ de Batman v Superman.

Crítica de Transformers: El último caballero

¿Una parodia de Transformers?

Del elenco de actores nada que destacar. Walhberg también se despide y su registro sigue siendo el mismo. El papel femenino recae en esta ocasión en Laura Haddock, una mujer que al menos cuenta con un rol más importante que sus antecesoras. Anthony Hopkins completa la terna de protagonistas, juntos a los robots extraterrestres. El veterano actor poco más que recoger el cheque no puede hacer en toda esta guerra; al menos nos brinda una divertida escena con los dos actores más jóvenes. Parece mentira, pero en ocasiones existen conatos de que los personajes están ahí para algo más que dar brincos de un lado a otro, y luego a otro, sin ningún tipo de lógica. Dura poco.

En cuanto a los robots, nada nuevo bajo el Sol. No quiero desvelar demasiado sin caer en spoilers. No esperéis nada emocionante o sorprendente. Simplemente se han fijado en una de las sagas que mejor ha tratado a los robots en el cine, Star Wars, y han creado un par de robots simpáticos que podrían suplir en alguna urgencia en la galaxia a C3PO y R2-D2.Crítica de Transformers: El último caballero

Crítica de Transformers: El último caballero, conclusiones

Transformers: El último caballero sigue la tónica general de la franquicia en el cine. Hay que ir a verla con eso bien aprendido. La anterior película resultó soporífera, aunque siempre tendremos que agradecerle la eliminación sin compasión de la familia Witwicky. Y sus estupideces.

Sin embargo, esta última entrega resulta (algo) más amena y disfrutable. El guion mezcla temas sin correlación aparente sin importar el efecto causado. Y al final tienes que dibujar una sonrisa en el rostro ante la sucesión de memeces que van ocurriendo. Si Michael Bay quería hacer una parodia de Transformers, ha conseguido un gran trabajo sin contar con los creadores de Scary Movie. No se puede tomar esta película de otra manera.