Crítica de The Reflection 1x11

The Reflection 1×11 me recuerda al conflicto del referéndum catalán por el problema que plantea, pero no por su postura ni por su profundidad.

Creo, y es la humilde opinión de un alguien sin mucha idea, que el conflicto del referéndum (ya no digo de la independencia) catalán es bastante complejo. No se puede limitar a que un grupo de personas está descontento por su situación y otro está en contra, no; hay intereses de todo tipo. Suelto toda esta morralla política porque, en el fondo, The Reflection 1×11 plantea el mismo problema y comete el error de simplificarlo todo.

Problema real simplificado

Tal y como se veía desde la mitad del anime, a lo que iba The Reflection es a la segregación. Más o menos. Tras un acercamiento a la metafísica existencial más básica (que hace bien en no profundizar a estas alturas de la película) Wraith empieza a decirle a 500 reflecteds que los humanos les discriminan y que deben hacer un mundo para ellos. Unos asienten y le siguen (sin ningún motivo evidente) y otros deciden seguir por su lado.

Pero tras los acontecimientos todos, menos los protagonistas, acaban liándose a tortazos con las fuerzas del Gobierno de Estados Unidos. Es una visión simplista de la sociedad que defiende que los humanos somos una masa maleable y homogénea. Más allá de la sociología, esta teoría llevada a una revolución no puede funcionar sin un sentimiento real y fuerte de discriminación. Uno que no se ha mostrado, apenas, en The Reflection.

En resumen: en este episodio The Reflection se mete en un jaleo de narices para el que no tiene reflexión (ojo al juego de palabras) ni aportes. Todo el conflicto se genera en un acontecimiento de hace apenas 3 años que afectó a muy pocas personas y ni siquiera todas fueron afectadas socialmente. Pero Wraith piensa que todos esos individuos son, en pocas palabras, imbéciles e iracundos. Aunque, tal y como se ve al final del episodio, sus planes no parecen tener que ver con iniciar una revolución y una lucha entre reflecteds y humanos.

Nada que aportar

Erra al echar un vistazo a un tema al que llega tarde. Lo plantea de forma superficial y lo trata de soslayo. Pero me alegra que, por fin, proponga algo. Llega muy tarde, pues en un episodio y medio no se puede desarrollar en absoluto esta idea. Pero mejor eso que nada.

the reflection 1x11

Esta imagen es mágica: siempre que la miro encuentro un error nuevo

El resto del episodio es una sucesión de tomas de combate insípidas. La animación como siempre es horrible (aunque me ha dado la impresión, por momentos, de que mejoraba) y hay algún plano tan desastroso a nivel de producción que da vergüenza. Y casi diría que es una falta de respeto para el espectador. Además de alguna que otra escena que sobra y está meramente para causar confusión.

Es, aunque suena mal en suma, el capítulo más coherente de toda la serie hasta ahora. Y quizá el más sólido. Es el único, además, que me atrevería a decir que está lastrado por el conjunto. Una verdadera lástima que haya decidido ponerse a pensar cosas cuando solo queda una semana para el clímax final. Y que durante todo el trayecto haya sido un ridículo, también. ¿Mantendrá la altura o bajará a la vergüenza en su último episodio? Ya ni sé qué creer. Al menos la resolución será mucho más simple y justa que lo que pase con el referéndum catalán.