Evolve: rey de reyes

Acostumbrados como estamos a ver todos los anuncios desde las sillas del ordenador y sin poder probar los juegos hasta que la compañía de turno decide lanzar una demo, la existencia de una feria del videojuego en España es, cuanto menos, interesante. Pero toda la ilusión que podía despertar la Madrid Games Week se acababa por difuminar una vez se ponía un pie en la feria.

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Igual es que con los años me estoy volviendo cascarrabias o igual es que me he vuelto demasiado crítico, pero que de todos los grandes juegos presentados solamente Evolve me llamara la atención no es un buen indicativo. El nuevo juego de 2K era honesto con lo que proponía, innovador con respecto a lo que había anunciado y muy sólido en cuanto a las mecánicas. Pero eso, por sí solo, no es lo que lo ha elevado como el mejor juego de la feria, sino el hecho de que prácticamente no tuviera una competencia real en ningún stand.

¿Quién iba a hacerle frente? ¿Assassin’s Creed Unity, que mostraba la misma demo de la Gamescom y además tenía muchísimos fallos de rendimiento? ¿ Destiny, que ya era de sobra conocido por todos los asistententes? ¿The Witcher 3 y su presentación en diferido y en forma de simulación como demo no jugable? ¿Bayonetta 2, que llevamos viéndolo cientos de años? ¿O acaso lo haría Dead Island 2, que a pesar de lucir palmito en gráficos, presentaba cantidad de bugs por estar todavía en una fase muy temprana de desarrollo?

La verdad es que no logro entender cuál era el objetivo de esta feria. Sí, este año han traído a Enrique Colinet y le han dedicado muchísimo espacio al desarrollo nacional, algo que se agradece bastante. Pero de nuevo volvía a haber una saturación inmensa que generaba colas de horas y horas para jugar apenas 10 minutos. La sensación que queda en el cuerpo es que la organización es bastante deficiente. Joder, si es que el suelo no tenía ni moqueta, estaba ahí el cemento del pabellón al desnudo.

enrique colinet

Afortunadamente, el hueco que han dejado las grandes compañías han sabido aprovecharlo los indies, mostrando que en España hay muchos y muy buenos profesionales. El año pasado, la zona dedicada al desarrollo nacional era prácticamente un apartheid, una zona minúscula y puesta casi en un rincón. Para alegría de todos, este año no ha sido así.

La presencia del desarrollo español ha estado repartida en tres grandes zonas. Por un lado, estaban los participantes de los PlayStation Awards, que estaban mostrando sus proyectos a la espera de que salga la resolución del concurso y lograr sacar su juego adelante.

En segundo lugar, estaba el mega stand de Made In Spain Games, con multitud de juegos entre los que se encontraban propuestas realmente atractivas como Kromaia, de Kraken Empire. Por último, también GameLab tenía una zona que dedicaba, por un lado, a los desarrolladores que habían traído ellos y, por otro, a las ponencias. Y creedme, mentiría si os dijera que las charlas no han sido de lo mejor de la feria.

mgw jugando

Además, a todo este clima de desasosiego, con juegos decepcionantes y colas interminables, se unía el factor del público. No quiero que lo que digo suene discriminatorio, pero uno se cansa de ver hordas de niños con espadas de Minecraft de gomaespuma buscando a ver si veían a algún Youtuber. Vaya, si hasta un grupito de niños de no más de 13 años se me acercó para preguntarme si tenía un canal cuando vieron la acreditación que tenía colgada al cuello. Fue un momento bastante curioso.