¿A quién no dejó comiendo barro estos bichos majos? Os contamos dónde están y cómo derrotar a todos los Decapitados en Sekiro: Shadows Die Twice.

Una mole sin cabeza, armada con un espadón imbuido en almas torturadas y rodeado de un aura siniestra que ralentiza nuestros movimientos. Así son los Decapitados en Sekiro: Shadows Die Twice, enemigos durísimos de vencer y que nos harán tirarnos de los pelos.

Pero en GuiltyBit somos majos y os dejaremos unos consejitos para abordarles en combate sin muchos problemas. También os iremos dejando los vídeos de PowerPyx enfrentándose con algunos de ellos.

Localización de todos los decapitados

Alrededores de Ashina: Desde el ídolo del Valle bajo el puente, id hacia atrás usando el gancho en la rama hasta llegar al portón de la fortaleza. Desde ahí, seguid hacia la izquierda y veréis una pagoda con un cartel que nos avisa que los decapitados son bichos duros de roer. Usando la pagoda como referencia, tenéis que saltar y engancharos pulsando Cuadrado/X al saliente de piedra para desplazaros. Continuad hasta dejaros caer en la cueva, dentro hallaréis al Decapitado.

Castillo de Ashina: Necesitaremos tener previamente la habilidad “técnica de respiración Mibu” que nos permite bucear. Si la tenemos, id al ídolo de tumba antigua, entrad en las murallas hacia donde está el monje con la lanza y continuad hasta el puente. Ahí tiraos al agua y bucead, en el fondo estará esperándoos el Decapitado.

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Valle Sumergido: Poseyendo la misma técnica descrita en el anterior párrafo, viajad hasta el ídolo Valle bajo santuario, girad sobre vosotros mismos y usad el gancho, en la nueva plataforma quedaos con que hay un bordillo para agarrarse con un salto. Hacedlo y continuad por el hasta llegar a los Alrededores de Ashina. Vislumbrareis una charca en la cual podéis dejaros caer y bucear hasta llegar a una cueva, en la susodicha estará el Decapitado.

Profundidades de Ashina: En los bosques de Ashina, dejaos caer al suelo desde donde está el monje con la hoguera y ahí lo tenéis custodiando dos objetos.

Palacio del Manantial: Lo encontraréis si buceáis en el lago que está delante del Gran Cerezo. Hay dos, pero solo uno es real, justamente el que le podéis hacer daño directamente.

Estrategias a seguir

Objetos importantes para prepararnos cara al combate

Agente pacificador: Eliminará el estado “terror” y nos dará resistencia al mismo. Cada espadazo del Decapitado que nos dañe (o bloqueemos y no contrarrestemos) aumentará el medidor de terror. Si os veis apurados, estos objetos os pueden salvar la vida. En lugar del agente, podremos valernos también de la calabaza morada moteada, que nos aumenta la resistencia a esta anomalía, aunque no nos cura instantáneamente del estado Terror.

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Confeti divino: Obligatorio para muchos combates contra estos seres. Imbuirán nuestra hoja con un poder anti-espectros que nos permitirá hacer daño a los Decapitados. Los que están bajo el agua son vulnerables a nuestra espada sin confeti, ojo.

Dulce de Ako: Esta golosina nos conferirá un aumento sustancial a nuestro daño, tanto a la vida del rival como a su postura (lo que nos interesa). Con la habilidad “Devoción” de las Artes del Templo podremos aumentar su efecto y duración.

Id siempre a romper su postura y no a mermar su vida

Los Decapitados, como buenas moles que son, les cuesta moverse. Esto lo combaten generando un campo que nos ralentiza y así evitar que podamos golpearles mientras corremos. No obstante, sus golpes también son lentos y por lo tanto, muy fáciles de predecir para contrarrestarlos y así dañar su postura. Si resulta que tenemos un valor alto de ataque (superior a 7) podemos intentar ir a por su barra de salud.

Atentos a sus apariciones y ataques a distancia

Aunque el moveset principal consistirá en espadazos circulares y tajos, de cuando en vez desaparecerá de golpe y se materializará en nuestra espalda para hacernos un agarre demoledor. Cuando haga esto, daos la vuelta inmediatamente y atacad para fastidiarle el “casteo” del agarre.

Si nos alejamos mucho, nos disparará almas corruptas que siguen nuestros movimientos y son difíciles de esquivar. Un impacto de ellas nos harán mucho daño y aumentará el medidor de terror. La mejor forma de evitarlos es correr como locos, siempre y cuando no tengamos el abanico lila del Fénix, de ser así utilizadlo para absorber sus proyectiles y usadlos en su contra con R1.

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Últimas consideraciones
  • Ni se os ocurra intentar hacerles una puñalada shinobi. Se darán cuenta al momento y fracasaréis en vuestra empresa por mucho que tengáis las habilidades que mejoren la infiltración.
  • Como recompensa por derrotarlos, nos obsequiarán con caídas espirituales. Una suerte de objetos que nos otorgan los beneficios de los dulces de los budistas, pero no se agotan, sino que gastan emblemas.
  • Los Decapitados terrestres son invulnerables a todo daño si no tenéis confeti divino. Pero hay otra forma, con las mejoras finales de las herramientas de la protésis (las armas lazulitas que se mejoran con lapislázuli) podréis hacerle daño masivo a espesas de los emblemas.
  • El aura que nos ralentiza se disipará si el Decapitado recibe mucho daño continuado a su salud o postura, aunque no tardará demasiado en volverla a generar.
  • Los que estén bajo el agua no se teleportarán ni tendrán un aura ralentizadora. A cambio, lanzarán haces de energía con su espadón a distancia, produciendo un daño contundente. A mayores, crearán torbellinos de agua que si nos absorben podemos darnos por muertos.