Decepciones de 2020

Las decepciones de 2020 para el equipo de GuiltyBit

No solemos ser muy tiquismiquis, pero hay cosas que nos tocan la moral. Así que lo plasmamos con nuestras decepciones de 2020.

Culpables, si se dice lo bueno, también toca decir lo malo. Hace nada os contamos los juegos de 2020 que eran nuestros GOTY personales. Por ello, y para no perder la costumbre tras el año pasado, vamos a remover un poco la tierra contándoos  los juegos que nos han hecho decir «tío, tú antes molabas». Poneos cómodos para ver los cuchillos volando, que vienen las decepciones de 2020.

Decepciones de 2020

Topofreeman chasquea los dedos

Voy a comentar primero que para que algo te decepcione, hay que tener puestas muchas esperanzas en ello. Aclaro esto porque mi fiasco de este 2020 no es realmente un mal juego, pero mis expectativas y creo que las de mucha gente le han pasado factura. Así pues, mi Razzie de los videojuegos este año va para Marvel’s Avengers.

Y es que el regreso de los héroes más poderosos de la tierra era un título muy esperado. Poder juntarnos con nuestros amigos cada uno con su personaje favorito pintaba muy divertido, y en gran parte lo es. El problema es que más allá de la campaña, el juego resulta bastante repetitivo. No es normal que tras los problemas de Destiny o Division en sus comienzos o la debacle de Anthem, Crystal Dinamics y Eidos no hayan aprendido la lección. 

Este tipo de juegos como servicio necesitan contenido, ni más ni menos. Y no sólo en forma de nuevos personajes, que de esos ya tenemos confirmación. Eventos semanales, Raids, misiones especiales… Cualquier cosa mínimamente interesante y novedosa tendría que estar apareciendo de manera regular. Espero que con el tiempo el título siga expandiéndose, porque como ya he dicho al comienzo no es malo en absoluto. Os dejamos el análisis por aquí.

Daniel dice que pasa del 5G tras esto

Para la decepción del año… he dudado mucho entre Watch Dogs Legion y Cyberpunk 2077, pero lo cierto es que del primero no esperaba mucho y del segundo esperaba poco. Así que sí, mi decepción del año ha sido Cyberpunk 2077. No es un mal juego, me he divertido con él y hasta lo recomendaría una vez estuviera arreglado, pero eso no evita que esperase mucho, muuucho más de este juego. A los creadores de The Witcher 3 les pedía un juego mejor, con un buen rol ante todo y una gran historia. Y ni la historia es memorable pese a lo bien contada de esta y ni el rol está a la altura, ni de cerca. Lo dicho, un juego que está lejos de aquello que se nos prometió… por mucho que me haya gustado.

Arthas no está a la altura, y Marcos lo sabe

2020 ha sido un año duro y cargado de decepciones, tantas, que hasta dentro de la industria del videojuego se me hace difícil con cual decantarme como el más decepcionante. Cyberpunk 2077 sería un gran candidato, pero dado que pese a todos sus problemas me está gustando mucho, he decidido salvarlo (por los pelos). Así que, tras mucho deliberar, el fiasco de este año va para WarCraft III Reforged.

Lo que ha hecho Blizzard con este “remake” no tiene salvación de Dios. Coger un juego tan legendario e importante para la historia del medio y estropearlo hasta el punto de que hasta las cinemáticas del original -un juego de hace casi 20 años- se vean mejor es para echarse a llorar. Cuanto más si vemos que en la propia plataforma de Battle.net se ha cargado toda la infraestructura multijugador, haciendo que muchos mapas de la comunidad queden inservibles tras tantos años en funcionamiento.

Blizzard se ha coronado como de las peores desarrolladoras en 2020 y WarCraft III Reforged ha sido una letra escarlata que los jugadores jamás le perdonarán.

No más cuentos de hadas para Juan Pedro

Con este lo tengo muchísimo más claro, mi fiasco del año va para Fairy Tail. He de decir de este juego que cuando anunciaron que salía para PlayStation 4 hasta me ilusioné, siempre quise adentrarme en la serie pero nunca encontraba el momento y dije bueno empezará el juego de 0 y me animará a continuar la historia… #Spoiler pues va a ser que no.

No solo empieza desde la segunda mitad del manga, el cual siendo el primer juego que se comercializa en Europa es un grave error porque no incita para nada, a los que aún no conocen la saga, indagar en su mundo. Si no también por la mala ejecución del juego.

Misiones secundarias repetitivas, gráficos bastante mediocres (sobre todo los escenarios) dan al final la sensación de jugar en otra generación.

Anastasio mata las Valquirias a flechazos

Assassin’s Creed Valhalla me ha dejado un sabor de boca agridulce. Odyssey me pareció muy divertido y con un entorno que invitaba a jugar más. Con Valhalla me ha pasado justo lo contrario. La historia MEH, las misiones MEH. No meh ha gustado, la verdad…

Decepciones de 2020

Microsoft y Sony, mal, muy mal para Víctor Ayora

Los más cuadriculados elegirán sin dudar Cyberpunk 2077. Tendrán razón. No voy a justificar la mayor chapuza que se recuerda en años. Pero no quiero que un mal lanzamiento eclipse el desastre comunicativo vivido con la nueva generación de consolas. Podemos dejar pasar que el precio y la fecha se anunciaran con escaso margen temporal, pero no es de recibo que se programaran decenas de eventos inservibles durante todo el 2020, en los que ni siquiera se sacaba nada en claro. Sony, muy mal. De Microsoft no me he enterado de nada. Un día salían todos los juegos en One y al día siguiente ninguno. Acojonante. Del stock mejor ni hablamos…

Decepciones de 2020

Sin estrellas en el firmamento para Isaac

Y si en el anterior me costó elegir uno, aquí también, ya que no conseguía encontrar ese título que haya dicho “joder, esperaba algo más, me cago en todo, vaya p… m…., al carrer, me voy a jugar al WoW”. Mira que por petición popular hay muchos, como Cyberpunk 2077 o Avengers, pero es que esos dos precisamente no me disgustan. Yo señalo más bien a Genshin Impact, así por la cara (ahora mismo no lo sabéis, pero tengo un cuchillo manejado por Zesler a mi espalda).

¿Y por qué, me preguntaréis? Pues bien, aquí donde me veis le doy muchísimo a juegos de estilo gacha, mayoritariamente (por no decir completamente) en móviles. Por eso mismo me atrajo este título, al cual le di bastante caña al principio. Sin embargo, la jugabilidad que tenía no me convenció, los ratios de aparición de las invocaciones eran los peores, literalmente, de todos los juegos gacha que he probado (y son muchos) y la historia no me atraía. Pero bonito es un rato. No es mal juego, pero no ha colmado mis expectativas.

Te quedas sin dones, Ana

Decir esto me va a doler en el alma. Y es que este año, al contrario que el anterior, mi fiasco no ha hecho cabrearme tanto. Pero bueno, como dice el compañero Topo, si esperas más de un título y tienes mayores expectativas, es ahí cuando se producen ciertas decepciones. Y las mayores vienen cuando eres fan de un producto. Eso, quieras que no, juega una mala pasada. Que es justo lo que me ocurrió con My Hero One’s Justice 2.

Soy muy fan de My Hero Academia, y tras un primer juego que tenía sus carencias, pero que entretenía, esperaba mucho de este. El equilibrado de personajes para no hacer a los de distancia tremendamente injustos, algún minijuego tontillo de romper cosas… esperaba, quizás, que tomara la estela de muchos Naruto Shipudden con el paso de las entregas, pero aplicándolo desde ya. Al fin y al cabo, la compañía ya sabía cómo iba esto, qué les costaba. Pues parece que mucho. Quedó demasiado clónico del anterior, y mi corazón de fan se hizo añicos un poquito. Pero ya se me pasará. Plus Ultra y todas esas cosas que dicen.