El apostar o el jugar a un determinado juego con la esperanza de ganar dinero es probablemente uno de los pasatiempos más antiguos en la historia del hombre. Repasemos la trayectoria de esta popular actividad a lo largo de diferentes periodos históricos.

La historia de la humanidad va unida inextricablemente a la historia del juego. Las primeras evidencias de algunas formas de juego se pierden en la noche de los tiempos y sería complicado cubrir en un solo artículo cada uno de los episodios de la evolución del juego o las apuestas a lo largo de la historia. Pero detengámonos en algunos hitos importantes en esta ya larga trayectoria de la relación entre el hombre y el juego.

Las más tempranas evidencias concretas de alguna forma organizada de juego a cambio de la posibilidad de ganar dinero u otras posesiones nos llegan desde fuera de Europa. Existe suficiente evidencia que prueba que en la antigua China ya se jugaba a un tipo de juego similar a la lotería hace nada menos que 3.000 años, un tipo de lotería que podría considerarse el predecesor del actual juego del keno. Parece ser que este juego organizado en forma de lotería sería usado incluso para la financiación de grandes obras públicas de la época con la Gran Muralla. Los chinos de hace varios miles de años eran también muy aficionados a las peleas de animales como gallos o perros, donde se cruzaban apuestas sobre el ganador.

El poeta de la antigua Grecia Sófocles ya mencionaba el juego de dados en una de sus obras alrededor del año 500 a.C. Aunque la existencia de juegos con dados de 6 caras con los que se realizaban apuestas data ya del antiguo Egipto unos 2.000 años antes, tal y como evidencias hallazgos en algunas tumbas. Pero lo cierto es que fueron los griegos y, sobre todo, los romanos los que llevaron el juego a niveles similares a los actuales. Los griegos ya apostaban sobre el resultado de diferentes competiciones en sus Juegos Olímpicos, mientras que a los romanos sencillamente les encantaba apostar sobre cualquier cosa: desde partidas dedados, hasta combates de gladiadores en el circo. En la antigua Roma se apostaba dinero, propiedades o incluso esclavos y es entonces cuando la adicción al juego (ludopatía) tomó carta de naturaleza. Hasta tal punto que hubo un momento en el que las autoridades resolvieron prohibir el juego en todas sus formas.

Pero llegaría la caída del Imperio Romano, y con ella la actividad del juego y las apuestas entraría en un periodo de casi clandestinidad, a menudo gracias a la influencia de la Iglesia y la religión sobre cualquier esfera de la vida cotidiana. Por supuesto, se seguía jugando a las cartas o a los dados a cambio de apostar unas monedas, pero con un aire de clandestinidad. Tras la Edad Media, el Renacimiento trajo consigo nuevos aires también para el juego. La aproximación a la ciencia hizo que la actividad del juego fuera cada vez más asociada a la probabilidad matemática en vez de ser fruto exclusivamente del azar.

De esta época datan juegos que aún en la actualidad forman parte de la base de la oferta lúdica de los casinos, incluyendo los casinos online. Entre ellos el popular juego del bacará, cuya versión primigenia comenzó a jugarse y a ser popular en Italia y Francia allá por el siglo XV. Otro juego que en la actualidad sigue concentrando el interés de millones de jugadores en el mundo es el blackjack. Todo apunta a que el blackjack tiene su origen en el juego español de la veintiuna. Hablando de juegos de casino, el primer casino del que se tenga constancia histórica se remonta a la Venecia del siglo XVII, creando las bases para una cierta regulación y control de la actividad del juego por parte de las autoridades.

Serían los británicos los que pueden considerarse, no obstante, como los que llevaron el mundo de las apuestas al siguiente nivel a partir del siglo XVIII. Y ello gracias a la creación de los primeros locales exclusivos de apuestas para carreras de caballos y carreras de galgos. Después de cierto tiempo, la pasión por apostar sobre el ganador de una carrera de caballos se extendería también a Estados Unidos.  Y sería allí donde a partir del siglo XIX comenzarían a organizarse las partidas de cartas organizadas donde se podían mover grandes sumas de dinero, tal y como nos han enseñado tantas películas de Hollywood a lo largo de la historia.

El juego de la ruleta tal y como lo conocemos hoy en día tiene su origen en las casas de juego del París del siglo XIX. La ruleta en su versión de un solo cero (ruleta francesa o europea) acabó con el tiempo jugándose en EEUU con la variante del doble cero (ruleta americana). Casinos como el legendario Casino de Montecarlo ayudaron a la expansión de la ruleta y del resto de juegos de casinos a lo largo y ancho del continente europeo, aún siendo una actividad reservada a las clases pudientes. En Estados Unidos, la gran Depresión de los años 30 trajo consigo el empobrecimiento de amplias capas de la población que se amparaban en el juego como la única forma de poder dejar atrás su empobrecimiento. De los años 50 data el nacimiento de la ciudad-casino de Las Vegas, aún en la actualidad meca de jugadores de todo el mundo.

Las populares máquinas tragaperras (conocidas como tragamonedas en muchos países latinoamericanos) aparecerían en la ciudad de Nueva York a finales del siglo XIX. Su evolución concluiría a mediados de los años 70 del pasado siglo con las video tragaperras que encontrábamos en cualquier bar o salón recreativo. Y aún en la actualidad, los innumerables juegos de tragaperras forman parte esencial de la oferta lúdica de los casinos online, con impresionantes efectos gráficos y de sonido incorporados como parte de su atractivo, amén de la posibilidad de ganar impresionantes botes con una inversión mínima.

Como hemos visto, el juego en sus diferentes formas ha experimentado una larga evolución hasta llegar a nuestros días con la revolución digital y la era de internet. Tanto si hablamos de juegos de casino como de apuestas deportivas, de póquer, de bingo o de otras modalidades de juego, el juego online forma ya parte de la vida cotidiana de muchos de nosotros. Como botón de muestra, decir que solo en nuestro país, y según datos oficiales del gobierno, los españoles apostaron y jugaron un total de aproximadamente 4.000 millones de euros en el tercer trimestre de este año. Y ello en un entorno regulado, legalizado y con todas las garantías para el usuario.

La evolución de la tecnología nos permite jugar a la ruleta, a las tragaperras, al póquer o realizar apuestas sobre cualquier evento deportivo en el planeta, incluso en directo mientras tiene lugar la acción. O desde nuestro teléfono móvil. ¿Cuál será el siguiente paso en la evolución del juego? Mucho ha llovido desde los tiempos en que los romanos apostaban en sus combates en el circo, pero lo que persiste detrás de la larga historia entre el hombre y el juego sigue siendo el mismo concepto: entretenerse y poder aspirar a ganar algún dinero durante el proceso.

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